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Sofocar el incendio entre todos

La empresa EDP acoge un simulacro de fuego en pleno centro de la capital vizcaína

El centro de Bilbao ha vivido este martes un vistoso simulacro de incendio en la sede de EDP que ha congregado a bomberos, Policía Municipal, ambulancias y personal de emergencias tanto de SOS Deiak como de la propia compañía energética. El objetivo era poner a prueba la coordinación de todos los equipos implicados ante un posible accidente en la nueva central de EDP, inaugurada en abril.

La alarma ha sonado a las once de la mañana, y en pocos minutos y de forma ordenada los trabajadores han evacuado el edificio según los planes de emergencia. Dos empleadas voluntarias han hecho las veces de heridos. Una vez activado el protocolo de emergencia, los primeros en llegar ha sido la Policía Municipal, que ha cortado las calles General Concha y Fernández del Campo, en cuya confluencia se encuentra la sede de EDP. Acto una seguido una ambulancia se ha preparado para atender a los posibles heridos.

Minutos más tarde han llegado los equipos de extinción de incendios con un todoterreno y tres camiones, uno de ellos dotado de escala. Al momento han subido una manguera por las escaleras hasta la tercera planta donde estaba localizado el falso fuego, que en realidad era una máquina de humo. Una vez sofocadas las llamas, han iniciado las tareas de rescate de las dos trabajadoras heridas.

Una de ellas, afectada por inhalación de humo, ha podido salir del edificio por su propio pie y ha sido atendida en la ambulancia por el personal sanitario. La otra, sin embargo, se encontraba inmovilizada, por lo que ha sido necesario desplegar la escala para poder sacarla en camilla por una de las ventanas.

Tras el simulacro, la empresa EDP evaluará las medidas adoptadas

Finalmente, 38 minutos después de que sonara la alarma, la última de las heridas ha sido evacuada en ambulancia y los servicios de emergencia han comenzado a desmontar el operativo de seguridad.

Durante el ejercicio, numerosos transeúntes se han agolpado en las inmediaciones del edificio para ver el operativo, aunque muchos seguían su camino al percatarse de que se trataba solo de un simulacro. Varias personas que acudían a las oficinas de la empresa energética ha realizar trámites han tenido que darse la vuelta o volver más tarde al encontrarse con el edificio acordonado. "Para una vez que vengo me tengo que encontrar con esto", ha lamentado un cliente de la compañía.

Tras el ejercicio, EDP realizará una evaluación del mismo para, si fuera necesario, adoptar mejoras en el protocolo de comunicación, intervención y coordinación previsto para estos casos.