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El recibo de la basura subirá un 20% para evitar la quiebra de Sogama

La Xunta se prepara para rescatar las autovías con peaje en la sombra

La conselleira Elena Muñoz (derecha) entrega las cuentas a la presidenta del Parlamento, Pilar Rojo.
La conselleira Elena Muñoz (derecha) entrega las cuentas a la presidenta del Parlamento, Pilar Rojo.

Tras cuatro años de recortes acumulados, los Presupuestos autonómicos para 2014 que ayer iniciaron su tramitación parlamentaria apenas caerán un 1% con respecto a 2013, hasta los 8.391 millones, aunque serán una quinta parte menos que los 10.581 millones de 2009. Las grandes cifras permanecen casi inalteradas respecto a este año, pero en la letra pequeña del barco de las finanzas autonómicas siguen aflorando vías de agua. Tanto Sogama, la empresa pública gestora de la basura urbana, como las concesionarias privadas de las autovías con peaje en la sombra podrían quebrar si la Xunta no las ayuda. La solución a los problemas de la primera pasará por subir el recibo de la basura una media de unos 12 euros al año, un 20%, según estimaciones del Gobierno gallego, mientras que en el caso de las autovías la Xunta se plantea pagarles más de lo apalabrado inicialmente o incluso rescindir las concesiones y volverlas a licitar.

Los ingresos de Sogama dependen de la energía que genera al quemar basura y del canon que cobra a los Ayuntamientos que contratan sus servicios, la mayoría de Galicia excepto unos pocos de A Coruña. Al reducirse las ayudas estatales a la energía, deberá subir el canon, que pasará de 55,91 euros por tonelada a 74,64 euros, más IVA, “para garantizar la sostenibilidad financiera del sistema”. La Xunta deja en manos de cada Ayuntamiento cómo afronta ese incremento del 33%, pero estima que, puesto que el recibo medio de la basura que paga cada domicilio gallego es de 60 euros al año e incluye otros costes además del de Sogama, la subida media para el ciudadano será de unos 12 euros anuales, el 20%. Solo este incremento se comerá una quinta parte de la reducción media de 60 euros en el impuesto de la Renta anunciada para los ciudadanos que menos ingresen en 2014.

Los Presupuestos prevén que los ayuntamientos adapten sus contratos al nuevo modelo antes de un año y que tengan una duración mínima. Y para evitar las deudas que algunos acumulan, la Xunta obligará a los municipios a pagar mensualmente o descontará esas cantidades de la parte que les corresponde del Fondo de Cooperación Local.

En cuanto a las autovías con peaje en sombra, los Presupuestos facultan a la Axencia Galega de Infraestruturas, “por razones de interés general”, a “adoptar las medidas de restablecimiento del equilibrio económico necesarias para garantizar la viabilidad” de las concesionarias, a las que la Xunta y no el usuario paga un canon por cada vehículo. Este sistema permitió en su momento acelerar la construcción de las autovías de Barbanza, Salnés, Santiago-Brión y Ourense-Celanova, pero las estimaciones de tráfico no se han cumplido. Por ello la Xunta, aunque asegura que ninguna concesionaria está en riesgo inmediato de quiebra, abre la puerta a pagarles más de lo previsto “o proceder a la resolución de los contratos y a una nueva licitación”, en cuyo caso el nuevo adjudicatario compensará al anterior.

Al margen de esos posibles rescates, esas cuatro autovías más la de Costa da Morte, aún en construcción, obligarán a la Xunta a desembolsar hasta 2039, plazo final de la última concesión, un total de 1.709 millones de euros. A esa cifra de pagos aplazados habrá que sumar los 1.363 millones a abonar hasta 2034 por el nuevo hospital de Vigo, construido por el mismo sistema de colaboración público-privada (CPP).

Deuda y paro, las críticas de la oposición

D. R.

La conselleira de Facenda, Elena Muñoz, entregó ayer los Presupuestos de 2014 al Parlamento para su tramitación asegurando que ratifican “el compromiso de este gobierno con la estabilidad presupuestaria”. Según Muñoz, la Xunta “ha permitido que Galicia tenga menos déficit, menos deuda, menos paro y menos recesión” sin “dejar de lado a los que más lo necesitan”.

Frente a esa visión, los tres grupos de la oposición, que ya habían criticado las cuentas el día anterior sin conocer aún su desglose, volvieron a cargar ayer contra el documento en cuanto tuvieron acceso a él. El portavoz del PSdeG, José Luis Méndez Romeu, lo calificó de “continuista” con respecto a las cuentas de 2013, lo que supone consolidar los recortes acumulados de años anteriores. Los socialistas advierten de que el Gobierno gallego continúa endeudando a la comunidad y señalan que lo que se va a pagar de deuda en 2014, 2.071 millones de euros, “multiplica por cuatro” la de 2009. “Ya se gasta más en deuda que en todo el sistema educativo y universitario de Galicia”, sentencian.

Desde Alternativa Galega de Esquerda (AGE), su viceportavoz Yolanda Díaz anunció que su formación presentará una “enmienda a la totalidad” de las cuentas al considerar que profundizarán “en el paro y la pobreza” y criticó que “los responsables públicos” de Galicia “presuman de bajar la tasa de desempleo del 22% al 21%”.

Por su parte, el portavoz del BNG, Francisco Jorquera, lamentó que “en un año se incrementó la deuda en 1.000 millones” así como que “Feijóo vuelve a renunciar a elevar la presión fiscal sobre las rentas más altas mientras que las bajas deberán tributar más”.

En el resto de apartados de los Presupuestos apenas se siguen realizando pequeños ajustes que consolidan o amplían ligeramente los recortes acumulados a lo largo de los últimos años. En materia de función pública, sin nuevas oposiciones ni reposición de jubilaciones, se contempla como principal novedad que personal de gestión o de inspección del Sergas pueda ser recolocado en otras consellerías.

Precisamente el ámbito sanitario es el menos afectado por nuevos recortes, al caer el presupuesto de Sanidade apenas un 0,6%, hasta los 3.398 millones. Serán 20,7 millones menos que en 2013 y según destacó ayer la conselleira de Facenda, Elena Muñoz, no se reducirán aún más gracias al incremento del impuesto autonómico sobre los carburantes, el llamado céntimo sanitario que reportará a las arcas públicas 53 millones a mayores. Lo que apenas tendrá repercusión en las cuentas autonómicas, pese a su efecto sobre los afectados, es el copago por parte de los pacientes crónicos de los medicamentos que se les administran en los hospitales. Muñoz indicó que el impacto de esa medida impuesta por el Gobierno central es de 200.000 euros, apenas el 1% de los 20,7 millones recortados en sanidad.

En cuanto al resto de consellerías, la inversión en infraestructuras caerá en todas excepto en las áreas sanitaria (sube de 118,5 a 122,4 millones), judicial (de dos a 6,7 millones) y portuaria (de 12 a 14,3 millones). Y para terminar de urbanizar el Gaiás aún habrá cinco millones.

En materia de apoyo a las empresas, las cuentas recogen que el Igape (Instituto Galego de Promoción Económica) tenía comprometido en avales a finales del mes pasado un riesgo total de 188,4 millones mientras que en 2014 se estima que la cifra alcance los 380 millones.

Por último, las cuentas también revelan que parte del limitado crecimiento de un 0,8% del PIB que la Xunta prevé para el 2014 y que atribuye al buen comportamiento industrial de Galicia frente al resto del Estado no se debe a un incremento en la fabricación de bienes. Sería la producción energética, que en el caso gallego depende en gran medida de la climatología, la que se elevaría un 3,6% frente a la caída media española del 0,5%.