LAS CUENTAS PÚBLICAS

El Consejo de Finanzas aplaza sus conflictos para cuadrar el ejercicio

Diputaciones y Gobierno cierran las cuentas pero elevan a público el choque en las aportaciones

La pelea del Consejo Vasco de FinanzasVídeo: IREKIA

Cerrar el año 2013 lo cerraron. Aprobar las previsiones para 2014, también, pero las dos patatas calientes que estaban sobre la mesa, —el sistema de reparto de la recaudación por la actualización de balances, 127 millones de los que 120 ha recaudado Bizkaia, y la nueva regulación de la Ley de Aportaciones—, siguen ahí, a la espera de que las Navidades enfríen el ambiente y las diferencias puedan encauzarse en la reunión del Consejo prevista para el próximo febrero.

Los tres diputados generales y el consejero de Hacienda tuvieron una reunión movida que se reprodujo parcialmente en la conferencia de prensa posterior. “Pensaba que veníamos aquí a resumir los contenidos, no a reproducir el debate”, llegó a decir perplejo el diputado general de Gipuzkoa, Martín Garitano, cuando ya las discrepancias estaban subiendo de tono entre el de Bizkaia, José Luis Bilbao y el alavés Javier de Andrés.

En medio, el consejero, Ricardo Gatzagaetxebarria, que adoptó una posición centrada y prudente, hasta que al final se enfrascó en una discusión frontal con el alavés De Andrés, cuando a este se le ocurrió cuestionar la profesionalidad del Eustat para calcular el PIB de cada provincia.

Sitúan la recaudación para 2014 en 12.374,1 millones, un 4,2% al alza

Sin embargo, no todo fueron encontronazos. Las instituciones cerraron un pacto para elevar la recaudación a final de año el 4,1% —hasta los 11.875,6 millones—, y el 4,2% la previsión de recaudación para 2014, hasta los 12.374,1 millones. Y no es poco, porque la previsión de 2014 abre un escenario nuevo, después de cuatro ejercicios con revisiones a la baja y recaudaciones en claro retroceso. Los 464 millones de más que tendrá el Gobierno de Urkullu en 2014 —recibirá 8.279,9 millones frente a los 7.815 de 2012 y 2013— se quedarán en 330 más o menos si se descuentan las dos décimas del déficit que van a tener que reducir, del 1,2% actual, hasta el 1%.

Y de ahí habrá que restar el impacto de la carga financiera de la elevada deuda contraída estos años. Pero, al menos, el lehendakari, no tendrá que afrontar el próximo año en un escenario de nuevos recortes y quizás incluso las instituciones pueden empezar a pensar en diseñar los primeros presupuestos prudentemente expansivos del último lustro, sin verse obligado a tirar de deuda para llegar al final de año.

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Sin embargo, a partir de ahí la cosa se torció. Si en los primeros minutos de la comparecencia el consejero logró transmitir serenidad, el final de la presentación de los datos en la sala de prensa se pareció, en cierta manera, a la de octubre pasado, cuando el PSE-EE en el Gobierno con Garitano como aliado, lograron meter en el sistema de reparto los 210 millones de euros que le correspondían al ejecutivo por la recuperación de las vacaciones fiscales, en medio de un monumental enfado de Bilbao y De Andrés, que se opusieron hasta el último suspiro. Solo que ayer Bilbao cargó contra De Andrés y Garitano con una batería de datos que sitúan a Bizkaia como la provincia más pobre de las tres y la que según dijo más aporta. “No son tan pobres como dicen”, replicó el diputado alavés.

Sobre la firma

Pedro Gorospe

Corresponsal en el País Vasco cubre la actualidad política, social y económica. Licenciado en Ciencias de la Información por la UPV-EHU, perteneció a las redacciones de la nueva Gaceta del Norte, Deia, Gaur Express y como productor la televisión pública vasca EITB antes de llegar a EL PAÍS. Es autor del libro El inconformismo de Koldo Saratxaga.

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