Tiranías del sistema

Claro que lo de nunca jamás es para Bañez y sobre todo para su jefe el país de Peter Pan y paren ustedes de contar.

Hay que ver con que naturalidad y desparpajo la señora Báñez convierte una puñalada trapera en la espalda de los pensionistas en un titular a su favor. A partir del informe del comité de expertos la ministra ha sintetizado que las pensiones nunca se congelarán o bajarán de ahora en adelante, subiendo como mínimo un 0,25%, propuesta que, por cierto, es de cosecha propia, ya que no aparece en dicho informe, aunque sí en la memoria del anteproyecto de ley correspondiente. Ole sus bemoles. Para que luego digan que esta señora no está a la altura del cargo.

El informe del comité de expertos enfatiza su vocación de neutralidad advirtiendo que ellos, los expertos, se han limitado a dar una solución técnica a lo que se les ha pedido desde el gobierno, que es la sostenibilidad del actual sistema de pensiones. Apuntan no tener ningún prejuicio en contra de que se puedan buscar otros equilibrios a través, por ejemplo, de un pacto sociopolítico que aumente los ingresos. Simplemente su propuesta se limita a crear un instrumento que aflora la inestabilidad del sistema de seguridad social y que permite corregirla en un espacio temporal suficiente para alisar las variaciones bruscas derivadas del ciclo económico. Todo muy esterilizado y profiláctico.

Este alisamiento supone incluir proyecciones de cinco o más años de ingresos y gastos del sistema en el cálculo del factor de sostenibilidad; y ya saben ustedes lo sufridas que pueden llegar a ser las predicciones para ajustarse al “cálculo político” del gobierno de turno, con lo cual la virtualidad de la herramienta queda en entredicho, a menos que se establezcan claramente las reglas y se les de publicidad. Es por eso por lo que también los ilustres expertos ponen el acento en la necesidad de pedagogía y transparencia en todo el proceso explicativo del mecanismo a la sociedad y también en el cálculo mismo del factor de estabilidad, cosa que la ministra ha entendido divinamente: un proceso complejo y con tantos tecnicismos lo ha resumido en que hay que tirar “pa’lante” sin miedo para ser más competitivos, con la garantía de que las pensiones no se van a congelar nunca jamás, que para eso está el 0,25%.

Claro que lo de nunca jamás es para Bañez y sobre todo para su jefe el país de Peter Pan y paren ustedes de contar. Desde allí, Mariano ha perdido la penúltima batalla contra los incumplimientos, que van sucediéndose sin tregua. A estas alturas ya ha comprendido que el quebrantamiento de las promesas no era una debilidad de carácter exclusiva de Zapatero, sino una tiranía más del sistema. Mientras no se le de la vuelta claramente a la situación económica, el capitán Garfio va a seguir apretando la soga que rodea el cuello de nuestro presidente, por mucho que campanilla-Bañez espolvoree su polvo de hadas en el cogote de todos los pensionistas.

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