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Futuro incierto para los becarios, según los expertos

Para que un ingeniero alcance el complemento de rendimiento “tiene que ser Premio Nobel”

José Antonio Pérez, Juan Hernández Armenteros y Joan Oltra, en Claustre Obert.
José Antonio Pérez, Juan Hernández Armenteros y Joan Oltra, en Claustre Obert.

José Antonio Pérez, gerente de la Universidad Politécnica de Valencia, y Juan Hernández, su homónimo en la de Jaén, autores de prestigiosos estudios sobre La universidad española en cifras y del último informe de la CRUE sobre becas, se han quedado cortos hasta ahora en sus previsiones sobre damnificados (85.000) por el nuevo modelo de becas del Gobierno. El jueves protagonizaron un Claustre Obert sobre becas y desigualdades, organizado por EL PAÍS y la Universitat de València, presentados por el gerente de ésta, Joan Oltra, donde dibujaron un futuro de incertidumbres.

El ministro de Educación ya superó sus previsiones al dar la cifra de 10.000 alumnos excluidos por no tener un 5,5 de nota de acceso. Pero Wert confía en que habrá más becarios gracias al aumento del presupuesto. Pérez y Hernández discrepan. “Con las condiciones académicas y económicas impuestas, es más difícil tener una beca y habrá menos becarios”, insisten. “Da igual lo que digan los presupuestos”. Sobre los efectos de esas condiciones endurecidas, pusieron ejemplos. Para que un ingeniero alcance el complemento de rendimiento académico “tiene que ser Premio Nobel”, ironizaron, al exigirse un 85% de rendimiento, cuando la media actual es del 63%.

Más becas baratas

“¿Cómo van a ayudar a una persona que tenga una renta familiar de 13.000 euros para cuatro miembros, con una ayuda de solo 1.500 euros que le suponga renunciar al coste de oportunidad en el mercado laboral?”, se preguntaban. Habrá más becarios de las becas más baratas que son las de exención de tasas. Hasta ahora, éstas suponían el 8% y el resto (92%) eran becas complementarias (salario, transporte, residencia). Con el nuevo modelo habrá un 50% con precios públicos y otro 50% con becas complementarias.

Ninguna de las condiciones para un buen sistema de becas que favorezca la equidad, aseguran, se ha cumplido: Transparencia institucional, contabilidad analítica, cultura de responsabilidad en progreso y permanencia, simplificación en la gestión de becas, política de precios que incentive la eficiencia. “Más bien lo contrario”. Mientras tanto, recalcaron, el 78% de no becarios cuya enseñanza está mayoritariamente subvencionada con dinero público, “pueden ingresar con un cinco y permanecer todos los días que quieran en la universidad”.