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El presidente de la Xunta justifica cobrar las medicinas a enfermos crónicos

Feijóo critica que comunidades de su partido no hagan hospitales

El presidente asegura que: “Galicia no envidia a nadie en política social”

El presidente de la Xunta en el Parlamento
El presidente de la Xunta en el Parlamento EFE

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha defendido el decreto del Ministerio de Sanidad que obliga a los enfermos crónicos a pagar parte de los fármacos para tratar sus enfermedades. La cuestión llegó al Parlamento de la mano del líder del PSdeG, Pachi Vázquez, para exigir al presidente que tome el camino de otras comunidades con gobierno del PP como Valencia o Castilla León y se oponga a los planes del departamento de Ana Mato. Sucede que la número dos del ministerio, Pilar Farjas, fue la persona que el propio Feijóo situó al frente de la Consellería de Sanidad antes de marchar a Madrid y por lo visto en el hemiciclo la hoja de ruta del Gobierno central no se aparta mucho de lo que defiende Feijóo.

El presidente empezó apelando a la manida herencia socialista, retrocedió hasta el Plan E de Zapatero y su cheque bebé. Recordó que Galicia dedica más dinero que nunca (en porcentaje, el 77% este año y en las cuentas de 2014 “será más”) a la política social y que con la caída de fondos toca priorizar. A renglón seguido, apuntó que los pacientes ya debían pagar por 6.000 medicinas y restó importancia a que el ministerio incluya ahora 157 más, por mucho que la última lista incluya fármacos imprescindibles para tratar enfermedades crónicas como el cáncer o el sida. “Lleva usted el copago en su ADN”, le reprochó el dirigente socialista, quien aseguró que la Xunta no mira tanto el dinero que se dedica a sanear bancos como Novagalicia para ser luego “regalados”. El presidente dio a entender que el gasto en medicamentos es insostenible.

“De 8000 millones, 1000 los tenemos que dedicar a farmacia. ¿Quiere hablar en serio o seguir confundiendo a la gente?, hay 6.000 presentaciones farmacéutica con precio reducido de 4,5 euros y ahora se incluyen otras 157. ¿En esas 6.000 ustedes no tienen nada que ver, y ahora le preocupa la responsabilidad de esos 157 medicamentos?”.

Al mencionarle a otros dirigentes de su partido como los presidentes de Valencia y Castilla León que sí se han enfrentado al ministerio, Feijóo sacó pecho e incluso deslizó ciertas críticas a otros dirigentes de su partido. “Habla usted de Valencia y otras comunidades, ¿sabe lo que hacen? No hacer infraestructuras sanitarias. Nosotros, cinco nuevos hospitales y 19 centros de salud y modernizar toda la tecnología. Lo que hacemos en Galicia es sanidad pública, lo que hacen los demás, usted sabrá”. Esa alusión mereció un aplauso de la bancada popular.

El dirigente socialista le recriminó que a la Xunta no le tiemble la mano con los débiles, “los estudiantes y pensionistas” pero sí “con la banca, a la que no quiso poner un impuesto que ya cobran otras comunidades como Extremadura, Andalucía o Canarias”. “Le pido que pare esto, ustedes tienen familiares con cáncer y con esclerosis múltiples, esto es inmoral, presidente y señores diputados, tienen que pararlo”, exigió Vázquez en su último turno. Feijóo no se arredró y dijo que no acepta lecciones en política social porque ninguna comunidad supera en eso a Galicia. “Si quiere hablar de farmacia, podemos entendernos, si quiere quebrar los servicios públicos, como hizo cuando gobernaba, probablemente han de venir otros a levantarlos. Estamos haciendo más hospitales públicos que en ningún sitio y Galicia no le envidia la política social a ninguna comunidad de España. Puede haber otra igual, pero mejor, no”. Y así, con esa proclama y una ovación de su grupo cerró Feijóo el cara a cara (puede que el último con Vázquez, que dejará la secretaría general del PSdeG este fin de semana en manos del presidente de la Diputación de Lugo, José Ramón Gómez Besteiro).