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La lucha contra el tabaco

Trias declara la guerra a las ‘falsas terrazas’ de bares y restaurantes

El Ayuntamiento lanza un plan para evitar que los zaguanes sean utilizados para fumar

Estos espacios no pueden tener mesas, asegura el Consistorio

Una mujer fuma en el zaguán de un restaurante de la Travessera de Gràcia. Ampliar foto
Una mujer fuma en el zaguán de un restaurante de la Travessera de Gràcia.

Muchos bares y restaurantes de Barcelona han aprovechado el verano para cerrar sus puertas para hacer reformas. Y los resultados de los trabajos pueden verse ahora. Uno de los encargos más populares parece ser la llamada falsa terraza. Este apaño consiste en quitar la puerta de la línea de fachada y moverla unos metros hacia el interior, dejando un generoso zaguán entre la calle y la nueva entrada. Se instalan unas mesas y sillas y ya se disfruta de una terraza—aunque con techo— en la que los clientes fuman sin temor a ser reprendidos por ello.

Hasta ahora, instalar sillas y mesas en estos espacios es una práctica alegal, no regulada por las ordenanzas municipales ni autorizada por las licencias de actividad otorgadas a los locales, según el Consistorio que preside Xavier Trias (CiU). Fumar en los zaguanes es directamente ilegal. El Ayuntamiento ha confirmado que perseguirá está práctica y pondrá coto a las falsas terrazas a través de inspecciones. Fuentes del Gremio de Restauración y los dueños de locales, por su parte, argumentan que estos espacios no están expresamente prohibido, y por tanto, es lícito.

Los dueños de locales argumentan que estos espacios no están expresamente prohibido

La Ley de Medidas Sanitarias contra el Tabaquismo, aprobada en 2010, establece que solo se puede fumar en espacios abiertos o bien cubiertos con un máximo de dos paredes o muros laterales, recuerdan desde la Agencia de Salud Pública de Barcelona. En las mesas de muchas de las falsas terrazas se pueden ver a personas fumando y ceniceros, lo que viola la ley, según comprobó EL PAÍS tras recorrer varios locales de los distritos del Eixample y Gràcia donde, según fuentes del Gremio, más se produce este fenómeno.

“Se trata de nuevas formas de concebir los locales y adaptarlos a nuevos tipos de consumidor. Esto mejora la oferta de la ciudad. Pero es responsabilidad del dueño que no se hagan cosas ilegales, como fumar en un sitio prohibido”, explican fuentes del gremio. Ni el Ayuntamiento ni los restauradores manejan una cifra sobre el número de bares y restaurantes cuentan con zaguanes.

Sin embargo no es la única irregularidad. Las terrazas normales, las de toldo, tienen horarios de cierre entre las 23.30 y las 3 de la madrugada, dependiendo del distrito donde se encuentren. La falsa terraza permite entonces saltarse la norma en los sitios donde se tiene que cerrar temprano, pues técnicamente se está realizando una actividad puertas para adentro. Inclusive, si la nueva ordenanza de terrazas del Ayuntamiento tira adelante, este horario podría limitarse a la una de la mañana.

“Estos lugares no están autorizados ni por la licencia de actividades del local ni las de terraza”, asegura una portavoz del Ayuntamiento. Desde el Gremio tienen una visión diferente. “En principio esta reforma no está expresamente prohibida por la ley y cuando se autorizan las obras por los distritos no hay quejas”, aseguran desde el gremio, dejando en evidencia los difusos límites legales del caso. Los distritos pueden autorizar las obras aunque luego el uso —la instalación de sillas y mesas— no sea legal. Otro de los temas que afecta a las falsas terrazas es el aforo, ya que las personas que están en ellas deberían contarse en la suma total permitida al bar o restaurante.

Los dueños de algunos locales consultados, que piden no ser mencionados para “evitar represalias”, dicen que las obras que hacen cuentan con el permiso de obras menores, por lo cual es un contrasentido que ahora les digan que no están acordes a la ley. Otro esconden los ceniceros y dice que “los deja allí para sacarlos más fácilmente a la terraza” y señalan los rótulos que indican que no se puede fumar. Eso sí, todos coinciden en que, ahora que llega el otoño, más gente prefiere quedarse dentro del nuevo invento.

Desde el Ayuntamiento reconocen el auge de las falsas terrazas y anuncian que se está preparando “un conjunto de instrucciones para los equipos de inspección de los distritos”. Como primer paso, se les indicará a los locales de “la necesidad de prohibir fumar en estos espacios, con la colocación obligatoria de las señales correspondientes”.

Abre la Gardunya

camilo s.baquero

Después de tres años de trabajos, mañana entrará en funcionamiento el aparcamiento de la plaza de La Gardunya, detrás del mercado de La Boquería, en Ciutat Vella. Se trata de 442 plazas para coches y un tanto más para motos, en uno de los distritos con menos espacio para dejar vehículos de la ciudad.

El parking, gestionado por Barcelona Serveis Municipals, ocupará los subniveles dos y tres y culmina la primera fase de remodelación de uno de los sitios más. En el primer nivel se pondrá en marcha el soterramiento del área de actividades logísticas del mercado. Se espera que esta obra se termine en 2014 y tendrá capacidad hasta para 76 furgonetas.

El Ayuntamiento anunció a principio de año que, una vez finalizadas las obras subterráneas, se hará una urbanización provisional, a la espera de construir los otros edificios contemplados en el plan urbanístico. La obra recibió dinero del pacto inversor CiU-PP.