ANTONIO LÓPEZ / Presidente de la Cámara de Cuentas

“No rendir cuentas es una especie de insulto ante la democracia”

El responsable del órgano de fiscalización censura a los alcaldes que no presentan sus finanzas

Antonio López, presidente de la cámara de cuentas de Andalucía.
Antonio López, presidente de la cámara de cuentas de Andalucía.Julián Rojas

Si el guion previsto se cumple,  la Cámara de Cuentas se convertirá en la pesadilla de los alcaldes andaluces que desdeñan la rendición de cuentas. Es decir, ese 56% de regidores que desprecian explicar en qué gastan el dinero público y se niegan a enviar sus balances para que se escuadriñen. El órgano fiscalizador podrá multarles si incumplen con su obligación de enviar sus números. Su presidente, Antonio López (Guadix, 1960), propondrá que esos alcaldes no reciban ayudas de la Junta mientras no aclaren sus gastos. Y como esa necesidad de transparencia también afecta al Gobierno andaluz, los informes de la Cámara han sido decisivos para dos casos judiciales claves en la política andaluza este último año: los ERE e Invercaria. Bromea López con las duras críticas que recibe desde algunos políticos, pero es obvio que desea que estas acaben cuanto antes.

Pregunta. ¿Qué implicará esa capacidad sancionadora?

Respuesta. El Pleno de la Cámara ha pedido medidas para mejorar la rendición de cuentas y la transparencia, entre ellas multas coercitivas a los responsables políticos o funcionarios que tengan la obligación. No se trata de multar a las instituciones, sino de asunción de responsabilidades por parte de personas. No hay que modificar más que la ley de la cámara, y ya hay una propuesta de borrador.

P. ¿Manejan fechas?

R. Si por nosotros fuera, mañana mismo. No sé si se aprovechará la tramitación de la ley de transparencia… pero eso queda en el ámbito del Parlamento y estoy a la espera de exponerle nuestros planteamientos a la Consejería de la Presidencia. En el debate de investidura de la presidenta de la Junta fue una de las primeras medidas que avanzó, luego cabe pensar que será una de las primeras medidas que impulse desde el Gobierno.

P. ¿Qué necesitan esos concejales para percatarse de que la falta de transparencia solo provoca desapego en el ciudadano y sospechas de gestión turbia?

“He reconocido que [en el caso de los ERE] la Cámara no estuvo alerta”

R. Independientemente de las medidas punitivas, que debe ser lo último, hay que mejorar la cultura de la rendición de cuentas. No tiene sentido, si estás manejando fondos públicos, que no te veas en la obligación de rendir cuentas. A lo mejor la ciudadanía no ha sido lo exigente que hay que ser con esos responsables políticos. Sin embargo, creo que esto ha cambiado y la crisis ha provocado una mayor exigencia. Y espero que eso vaya a más.

P. ¿Le descorazona ver cómo esa falta de rendición de cuentas —Castilla-La Mancha ha anunciado la eliminación de su Sindicatura de Cuentas— tiene poco o nulo efecto en las urnas?

R. Pues... (Silencio) efectivamente eso es así. Una investigación puso de relieve que el déficit y el nivel de endeudamiento del Ayuntamiento no influye sobre el voto. Eso está ahí, pero creo que está cambiando. Es necesario y muy importante una vertebración en la sociedad civil y que los políticos tengan la presión ambiental sobre estas cuestiones. Al final, el no rendir cuentas es una especie de insulto ante la democracia.

P. ¿Percibe que ciertos ilícitos administrativos se estén llevando al terreno penal? ¿Le preocupa este hecho?

R. Se están judicializando demasiadas cosas, no solo en lo administrativo contable. Pero a veces hay cuestiones que deberían resolverse en el ámbito político y se lleva a la justicia todo lo que pueda generar controversia.

P. ¿Ocurre esto en los ERE?

“Se lleva a la justicia todo lo que pueda generar controversia”

R. El fiscal ha identificado ilícitos penales en una serie de personas… en nuestro informe hablamos de responsabilidades contables, no somos quién para juzgar responsabilidades penales.

P. La Cámara conoció año tras año las transferencias de financiación para los ERE. Dadas las acusaciones por inacción que se suceden en el caso… ¿No le ve las orejas al lobo?

R. Ni yo como presidente ni el Pleno estábamos entonces... Yo he reconocido que la Cámara no estuvo alerta a estas cosas.

P. ¿No vieron nada turbio?

R. En principio no había saltado ninguna alerta en relación con ese programa.

P. ¿No fue advertida la Cámara sobre tacha de ilegalidad?

R. No consta ninguna advertencia de este tipo.

P. ¿Se ha recuperado el organismo del desprestigio sufrido con la filtración del informe de los ERE?

“No entraré en un cuerpo a cuerpo con un político (...) Llevo bien la hipocresía”

R. Aquello hizo daño a la Cámara porque era meterla en un debate político en el que no queríamos estar. Está recuperando su prestigio.

P. ¿Están las tres fuerzas políticas de acuerdo para esa labor de reforzar la Cámara?

R. Me consta que teóricamente sí, pero luego las declaraciones de algunas de ellas... Quiero creerme las declaraciones.

P. ¿Y cómo lidia usted con esas contradicciones?

R. Llevo bien la hipocresía.

P. Explíquese.

R. (Risas) Acepto cuando me dicen que estamos de acuerdo con el trabajo de la Cámara en Invercaria o en Soprea, y luego salen políticos diciendo todo lo contrario y a veces hasta personalizan en mí.

P. ¿Tiene asumido ese cinismo político?

“Hay demasiada lucha partidista y confrontación política ”

R. Tengo claro que necesito tener un respeto hacia los grupos políticos si quiero estar al margen de la lucha partidista. No voy a entrar en un cuerpo a cuerpo con un responsable político. La Cámara habla con sus informes o con las notas oficiales.

P. ¿Y cómo se puede llevar cierta coherencia y no convertirse en un hipócrita?

R. Intento evitar que se aprovechen de esa situación para generar más polémica. Procuro hablar con el trabajo realizado.

P. ¿Ve solución para que el debate político aumente de nivel?

R. Faltan más planteamientos de consenso. En Andalucía hay demasiada lucha partidista y confrontación política. Las últimas elecciones rompieron el consenso y hay una brecha abierta que se ha agudizado con los ERE. No se está favoreciendo el consenso político y Andalucía lo necesita en aspectos clave como el desempleo y el crecimiento económico. Perdemos la perspectiva de los ciudadanos, que quieren que se resuelvan sus problemas.

Sobre la firma

Javier Martín-Arroyo

Es redactor especializado en temas sociales (medio ambiente, educación y sanidad). Comenzó en EL PAÍS en 2006 como corresponsal en Marbella y Granada, y más tarde en Sevilla cubrió información de tribunales. Antes trabajó en Cadena Ser y en la promoción cinematográfica. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla y máster de EL PAÍS.

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