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El juez autoriza la venta de la antigua sede de Telefónica

La seguridad del edificio costará 24.000 euros mensuales

El administrador concursal de la antigua sede de Telefónica de la avenida de Roma, el bufete de abogados Jausas, ya puede respirar tranquilo. El juzgado de lo mercantil número 2 de Barcelona autorizó ayer su venta, a través de un auto que acepta las condiciones de liquidación que solicitaba Jausas.

La antigua sede de Telefónica —de 38.000 metros cuadrados— se encuentra en tierra de nadie desde que la empresa que la compró, Carlyle, a través de su filial Cerep, quebró. El grupo de capital riesgo no dejó ni un céntimo en la tesorería, según reconoce el juez, lo que ha impedido a Jausas cubrir las necesidades mínimas.

Entre ellas, sufragar la seguridad del edificio para impedir los saqueos constantes. Este verano, el inmueble se ha convertido en una mina de cobre muy codiciada. Los Mossos d’Esquadra han detenido a 82 personas desde junio que robaban el cobre de su interior, pelando cables y levantando suelos y techos a la caza del mineral naranja.

Ante esa situación, Jausas trató de buscar una solución imaginativa, a la espera de que se resolviese el concurso. Contactó con una empresa de recuperación y les propuso que explotasen el cobre del inmueble a cambio de que parte de los beneficios fuesen destinados a pagar la seguridad. Pero su deterioro es tan importante, que la compañía rechazó hacerlo. Después de una inspección del edificio, concluyeron que estaba en peligro la seguridad de sus trabajadores.

Por suerte, el concurso no ha tardado en resolverse. Las características de la venta que ha determinado el juez, acorde al proyecto de liquidación propuesto por Jausas, permitirá a los administradores pagar a terceros, además de parte de la deuda bancaria de 180 millones que han contraído con cuatro entidades. De esa forma, Jausas puede contratar la seguridad diaria, que costará 24.000 euros mensuales.

El Ayuntamiento de Barcelona también ha intervenido en el conflicto y el viernes pasado tapió algunas de las entradas al edificio, para intentar evitar los robos. Pero advirtió que esa factura debería pagarla la compañía. En el edificio incluso se han producido pequeñas inundaciones e incendios.

El mastodóntico inmueble saldrá a la venta por un mínimo de 60 millones, muy lejos de los más de 220 millones que pagó Cerep en 2007 por su adquisición. Su intención era construir 350 viviendas de lujo, locales comerciales y un aparcamiento subterráneo. Pero tras el boom inmobiliario llegó la crisis, que se llevó sus planes por delante. Jausas cuenta ya con el interés de una quincena de empresas solventes del sector.