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La ‘paz’ presupuestaria que quiere Urkullu es “imposible” en Gipuzkoa

El PNV reconoce que “el enfrentamiento es total” con Bildu en este territorio

Iñigo Urkullu saluda al portavoz socialista, Jose Antonio Pastor, en la Fiesta de la Vendimia de Rioja Alavesa.
Iñigo Urkullu saluda al portavoz socialista, Jose Antonio Pastor, en la Fiesta de la Vendimia de Rioja Alavesa. EFE

El compromiso hecho hace una semana por el lehendakari, Iñigo Urkullu, de “extender la estabilidad presupuestaria e institucional” a las principales instituciones vascas, tiene todas las trazas de quedarse en una mera declaración de buenas intenciones. Su disposición a propiciar que todas las Diputaciones logren aprobar las cuentas de 2014 se encuentra con un muro infranqueable en Gipuzkoa: la pésima relación política entre el Gobierno foral de Bildu y el PNV, el principal partido de la oposición. Y es precisamente el partido de Urkullu el que más dificultades observa para explorar un entendimiento con el equipo presidido por Martin Garitano. “No estamos en ese escenario para nada, y sería un error estratégico por nuestra parte”, asegura un portavoz del PNV en las Juntas al referirse a la posibilidad de facilitar la estabilidad presupuestaria que proclama el lehendakari.

 Urkullu abogó hace hoy una semana por “favorecer la estabilidad político-institucional de Euskadi”. Lo dijo al mismo tiempo que el PNV y el PSE-EE estaban haciendo oficial un “acuerdo de país” que supone, también, una pista de aterrizaje para que el Gobierno autonómico pueda aprobar los primeros presupuestos de esta legislatura. El mandatario vasco anunció que iba a poner “el máximo empeño” para “extenderlo” al resto de instituciones.

Los deseos de Urkullu van a tropezar en Gipuzkoa con la guerra abierta que libran Bildu y PNV. Aunque los socialistas en este territorio no descartan que el PNV termine finalmente absteniéndose en el debate presupuestario, la formación nacionalista lo niega “con rotundidad” y ve ahora más probable “un alineamiento político de la oposición contra Bildu”.

La coalición abertzale considera que aún “es pronto” para determinar si habrá un acuerdo presupuestario porque el debate “es largo” y “las posiciones de los partidos cambian mucho”. “Nosotros vamos a realizar el mismo intento que en los dos años anteriores y mostraremos la misma disposición a llegar a acuerdos”, explica un portavoz de Bildu.

La Diputación guipuzcoana logró aprobar los presupuestos de 2012 tras alcanzar un pacto con el PNV que llevaba implícito un compromiso sobre la gestión de las basuras que Bildu incumplió. Al año siguiente, una entente con los socialistas a cambio de poner en marcha un plan de reactivación económica le permitió a Garitano renovar las cuentas de este ejercicio con la abstención del PNV y el PSE. El Ejecutivo foral ya tiene elaborada la hoja de ruta de sus presupuestos para 2014, que ha presentado esta misma semana como un proyecto “sin recortes” que le permitirá gestionar 661 millones, una cifra similar a la de este año.

El PNV no ve recorrido para el acuerdo: “Toca que se devuelvan los presupuestos”. Esta formación admite que “el enfrentamiento con Bildu es total”, por lo que “ni siquiera nos quedan argumentos para justificar ante nuestro electorado una abstención”. “Bildu ha roto todos los puentes con el PNV. No hay más que ver la campaña de insultos y descalificaciones contra Markel Olano”, ex diputado general de Gipuzkoa, agrega. Ni el grupo juntero, ni el GBB están por la labor de buscar una aproximación con la coalición abertzale. Este partido considera insalvable la distancia que se ha abierto con la polémica creada con el puerta a puerta en muchos municipios guipuzcoanos, la decisión de paralizar y judicializar la incineradora, el plan de la Diputación de implantar peajes en todas las vías de alta capacidad o el “ataque” de Bidegi a la empresa Bidelan, encargada de explotar y gestionar las autopistas.

En Bildu apelan a la “actitud responsable” que la oposición mostró en los dos últimos ejercicios, aunque también reconocen que “todo apunta a que vamos a tener que prorrogar los presupuestos”.