Mas y Rajoy se reunieron el 29 de agosto en el Palacio de la Moncloa

El líder de CiU viajó en coche a Madrid para encontrar vías de diálogo sobre el proceso soberanista con el presidente

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el de la Generalitat, Artur Mas.
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el de la Generalitat, Artur Mas.

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, suavizó ayer el pulso soberanista al aplazar la confrontación directa con el Estado al 2016. El giro táctico del presidente llega después que Mas viajara a Madrid a finales del mes pasado para reunirse con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. El encuentro, avanzado por el diario ARA, tuvo lugar el 29 de agosto y en él el líder de CiU y Rajoy trataron con calma las vías de diálogo para encauzar el conflicto catalán. Para asegurarse el secreto de la reunión, Mas viajó en coche a Madrid. El líder de CiU se guardó el secreto en la entrevista que dio ayer a Catalunya Radio, donde sí desveló que había hablado varias veces por teléfono con Rajoy en verano. “En algunas ocasiones he hablado con él y le hecho estas reflexiones con viva voz, y le he expresado que la voluntad no es la del Gobierno catalán, es la del pueblo catalán”.

La Moncloa no ha desmentido la existencia del encuentro, una forma de proceder habitual del Gobierno cuando la reunión efectivamente se ha celebrado. No obstante, se espera que Rajoy confirme hoy la entrevista con Mas durante la rueda de prensa que ofrecerá en San Petersburgo (Rusia), al concluir las reuniones del G20, informa Carlos E. Cué

Francesc Homs preparó el terreno durante la semana al aseverar que veía un cambio de talante en el Gobierno

Mas detalló a Rajoy sus argumentos para convocar una consulta sobre la independencia en 2014, así como las vías que la Generalitat ha estudiado para hacer la votación dentro de la Constitución; en un referéndum convocado por el Estado; la vía escocesa, una cesión temporal de la competencia para convocar votaciones de este tipo; que el Ejecutivo lo permita a través de la ley de consultas catalanas; una reforma de la Constitución, o el plebiscito dentro de unas elecciones autonómicas.

El Gobierno de la Generalitat ya ha reaccionado a ese encuentro. El consejero de Presidencia, Francesc Homs, preparó el terreno durante la semana al aseverar que veía un cambio de talante en el Gobierno. Una conclusión, dijo, que venía por “percepciones subjetivas”. Ayer Mas fue menos optimista: “No tengo expectativas ni convicción de que nos abran las puertas”, dijo. Pero insinuó que el rechazo de Rajoy llega por presiones internas, y no por una cerrazón absoluta del presidente: “El clima que se vive allí es el que es [en contra de la consulta]. PP, PSOE, instituciones, medios de comunicación... El presidente Rajoy cree que si hace un paso a favor de esto se le tirarán encima”, dijo, antes de definir al jefe del Ejecutivo como “una persona que no acostumbra a cerrar puertas pero deja hacer y no impone sus dinámicas”.

La respuesta de Rajoy llegará pronto, en la carta que el presidente del Gobierno le enviará a Mas en respuesta a la petición de convocar el referéndum. La Generalitat espera que se pueda reanudar el diálogo para hacer la consulta con la autorización del Estado. De momento, Mas ha dado dos años de prórroga a Rajoy hasta forzar el pulso: las elecciones plebiscitarias.

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