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70.000 toneladas de basura de La Vega Baja no tienen destino

La planta de tratamiento de residuos de Crevillente solo asumirá la mitad de los residuos

La falta de una solución que palie la carencia de un plan genera un rechazo social palpable

Planta de tratamiento de residuos de Crevillent. Ampliar foto
Planta de tratamiento de residuos de Crevillent.

La planta de tratamiento de residuos urbanos de Crevillente (Alto Vinalopó) se ha plantado: solo puede absorber la mitad de las 140.000 toneladas de basura anuales que le proponen los municipios de La Vega Baja y las empresas encargadas de su traslado. Y la empresa pide que antes del miércoles se decida dónde irán a parar las 70.000 restantes.

En la reunión mantenida entre la empresa gestora de la planta, Abornasa, y las mercantiles que transportan los residuos de 17 localidades de La Vega Baja no se han visto soluciones "a corto plazo", ni siquiera a medio. La necesidad de una solución transitoria que palie la carencia de un plan zonal para La Vega Baja, con tres años de retraso ya y un rechazo social y político en varias poblaciones de la comarca, es más que palpable.

De mantenerse así las negociaciones entre las mercantiles, el consorcio provincial de la zona XVII (Vega Baja) —compuesto por la Generalitat, la Diputación y ayuntamientos— habrá de encontrar cobijo a 70.000 toneladas que no tienen sitio. Al menos en Crevillente. Abornasa no puede tratar tanta basura.

El plan de residuos fue firmado el pasado junio y contempla la construcción de un macrovertedero en Albatera, pensado para acoger unas 200.000 toneladas. Pero hasta que eso ocurra, como mínimo dentro de tres años, se requiere una solución transitoria que contempla el plan y no se prevé que esté lista hasta diciembre.

Y la situación se complica porque la solución transitoria pasa por construir una planta en Cox (Alicante), a la que se opone el propio consistorio, para compactar basura y hacer menos costoso su traslado hasta los puntos previstos: las plantas de Alicante, Xixona, Villena y Crevillente.

La empresa adjudicataria del plan, Cespa-Ortiz, tiene hasta diciembre para presentar dicha solución. Pero la oposición de la población de Cox, que se niega a conceder los permisos para la instalación de la planta de tratamiento, los problema se acentúan. Trasladar las basuras desde la comarca valenciana más meridional hasta la de L'Alacantí aumenta unos costes que ni ayuntamientos ni empresas transportadoras quieran asumir.

Abornasa descarta efectuar más trámites para aumentar las cantidades de basura. Solo tienen firmados contratos de recepción de basura de 8 municipios y desde julio avisan de que no puden asumir los de los 9 restantes.

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