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El desastre de 1983, tres décadas después

El 'lehendakari' presenta un documental que se estrenará el próximo 26 de agosto, el aniversario de las inundaciones

Iñigo Urkullu y Estefanía Beltrán de Heredia visitan el entro de Coordinación de Emergencias de la Ertzaintza en Bilbao. Ampliar foto
Iñigo Urkullu y Estefanía Beltrán de Heredia visitan el entro de Coordinación de Emergencias de la Ertzaintza en Bilbao.

Fueron 34 vidas las que se cobraron las inundaciones de 1983. La lluvia torrencial azotó Gipuzkoa y Bizkaia con especial fuerza y el desastre dejó una huella imborrable en el recuerdo de los vascos. A cuatro días de cumplirse 30 años de la tragedia, el Gobierno regional ha organizado este jueves un acto de conmemoración en el Centro de Coordinación de Emergencias de la Ertzaintza en Txurdinaga (Bilbao), que en muchos sentidos ha sido una ceremonia de auto elogio del Ejecutivo.

El evento ha girado en torno a la presentación del documental 1983 Euskadi inundada, que ha contado con la colaboración de las instituciones vascas y se estrenará en ETB el próximo 26 de agosto, aniversario de la inundación.

Tras un agosto de intensas lluvias, tres trombas de agua desbordaron los ríos y se llevaron por delante comercios, hogares y vidas. La película relata las historias de varios supervivientes mediante entrevistas y reconstrucciones dramáticas: el periplo de una mujer que dio a luz la noche de la tragedia, o la angustia de dos hermanos que quedaron atrapados en una bodega y con el agua al cuello, literalmente, durante toda la noche.

La película dirigida por Jabi Elortegi hace hincapié en el extraordinario trabajo de los servicios públicos y las fuerzas de seguridad, y la colaboración voluntaria de los ciudadanos en las labores de limpieza y reconstrucción. El desastre destrozó carreteras, arrasó partes de municipios como Bilbao, Eibar o Llodio y dejó incomunicados a los habitantes de Bermeo durante dos días, sin teléfono, agua o electricidad. El alcalde de la localidad pudo ponerse en contacto con el Gobierno provincial gracias a la emisora de un radio-aficionado y de un barco militar, como contó entonces este periódico. Las pérdidas totales en la Comunidad se cifraron entonces en 200.000 millones de pesetas, unos 1.000 millones de euros.

De aproximadamente una hora de duración, el documental no ahonda demasiado en qué dispositivos e infraestructuras fallaron (y faltaron) en 1983, con unos medios recién salidos del franquismo. Hace hincapié en las infraestructuras desarrolladas desde entonces y reviste el relato con una pátina de esperanza - completa con música dramática - y el final feliz de los relatos personales. Ciertamente la inversión en prevenir nuevas riadas catastróficas ha sido muy importante en las últimas décadas. Eibar, por ejemplo, invirtió 27 millones de euros en renovar el cauce del río Ego.

El lehendakari Iñigo Urkullu ha visitado el Centro de Coordinación antes de presentar la película. En su intervención ante los asistentes ha hablado de la recesión con una analogía del desastre, afirmando que "el dique de contención" que Euskadi ha construido ha sabido proteger a la Comunidad de "las aguas de la crisis", y ha apelado a la unidad de los vascos para hacer frente a la realidad con el espíritu ciudadano que surgió en 1983, cuando todo el mundo salió a la calle con una pala para retirar el lodo y los escombros.

Estefanía Beltrán de Heredia, consejera de Seguridad del Gobierno Vasco, también ha asistido al acto. Ha alabado a los servicios públicos de Euskadi como "unos de los mejores de cualquier sociedad" y ha reiterado los 30 años de "esfuerzo colectivo" realizados para reconstruir infraestructuras y métodos de rescate desde el desastre de 1983.