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Educación separa las líneas de castellano y valenciano del Sant Joan de Ribera

La consejería dice haberlo hecho para "garantizar" el inicio del próximo curso

El ayuntamiento aduce que Educación "no quiere gastarse dinero"

La Consejería de Educación ha comunicado al Ayuntamiento de Burjassot (Valencia) que el alumnado de la línea en castellano del CEIP Sant Joan de Ribera, declarado en un informe técnico en estado de ruina económica, se ubicará en otro colegio de la localidad mientras que la línea de valenciano seguirá las clases en el inmueble no afectado del centro hasta que se disponga del informe favorable para el uso como espacio educativo de otro edificio de la Generalitat o mientras dure la remodelación del edificio afectado.

La consejería ha contestado al consistorio de Burjassot este martes mediante un informe, en lugar de convocar la reunión que tenían apalabrada ambas entidades para continuar perfilando una solución para este colegio público. El escrito, firmado por el secretario autonómico de Educación, Rafael Carbonell, señala que al no haber ofrecido el Ayuntamiento "formal o informalmente" ninguna instalación municipal construida para la reubicación temporal del alumnado, la consejería ha tomado esta decisión para "garantizar" la normalidad en el inicio del próximo curso.

Para ver cómo se desarrollará la rehabilitación y construcción del nuevo edificio, el próximo martes se reunirán Carbonell y el alcalde de la localidad, Jordi Sebastià. Según éste último, que se ha mostrado “escéptico” ante la reunión de la semana próxima, la consejería “ha tomado una decisión unilateral sin contar con la opinión del Ayuntamiento ni la de los especialistas” y considera que la solución era "organizar a todo el colegio junto". A este respecto, ha advertido de que los miembros de la asociación de madres y padres de alumnos (AMPA), --que acamparon hace dos semanas para reivindicar la construcción inmediata del nuevo colegio-- "tampoco van a estar satisfechos" pues su principal petición era mantener a toda la comunidad educativa unida.

Edificio de la Generalitat no disponible

En la reunión de la semana pasada, surgió la posibilidad de utilizar un edificio de la calle Ausiàs March de la localidad, pensado originalmente para albergar un centro cultural, pero Educación ha indicado que, aunque la obra se encuentra terminada, queda “pendiente de recepción tras acta negativa por valoración de la Intervención General de la Generalitat". La consejería ha afirmado que ha iniciado los trámites para "agilizar" este proceso, aunque recalca que, a fecha de hoy, se trata de un edificio "que no se encuentra disponible".

Sin embargo, Sebastià ha señalado que el ayuntamiento tiene un acuerdo de 2009 con la consejería por el que se habilita un solar anexo al colegio en el que se pueden instalar barracones. En este sentido, el primer edil ha aseverado que la razón por la que la administración ha optado por diversificar a los alumnos "es puramente económica, ya que no quieren gastar dinero".

El AMPA "no descarta una nueva acampada"

Por su parte, uno de los miembros de la junta directiva de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA), Màrius Fullana, ha señalado que, tras el escrito de Educación, van a seguir el procedimiento "habitual" de convocar una asamblea para valorar la decisión y estudiar medidas. Los padres ya organizaron una acampada éste verano y "no descartan" organizar una nueva a principios de septiembre.

Asimismo, ha señalado que todas las asambleas que han celebrado hasta el momento "reclamaban la movilización de toda la comunidad educativa en su conjunto" y ha recordado que el AMPA ya mostró en su día su desacuerdo con que se imparta clase en el edificio anexo al Sant Joan de Ribera porque las obras "ocasionarían ruidos", al estar los dos inmuebles "muy pegados".