Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Educación se compromete a retirar las ayudas a centros que segregan

El conselleiro asegura que los recortará a partir del próximo curso

El conselleiro junto al Arzobispo de Santiago, Julián Barrio
El conselleiro junto al Arzobispo de Santiago, Julián Barrio EFE

La Consellería de Educación respondió ayer a la avalancha de críticas a su decisión de renovar los conciertos con cinco colegios ultracatólicos que segregan a los niños por sexos con el anuncio de que los irá retirando paulatinamente. Tras excluir este año de los convenios educativos con la Administración pública a los alumnos de nueva matriculación en esos colegios — los inscritos en los primeros cursos de primaria y secundaria— el conselleiro, Jesús Vázquez, aseguró que en 2014 quedarán fuera los de segundo curso y así sucesivamente en las siguientes convocatorias.

 La decisión de la Xunta respecto a los colegios segregacionistas ha levantado una oleada de críticas tanto de los sindicatos como de la oposición política, que ayer volvió a pedir la anulación definitiva de los conciertos. Los centros beneficiados son Aloya, Las Acacias y Montecastelo, en Vigo, y Peñarredonda y Montespiño en A Coruña, propiedad de dos empresas, Fomento de Centros de Enseñanza, vinculada al Opus Dei, y Asociación Fontenova. Los críticos con el mantenimiento de los conciertos esgrimen la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) del pasado marzo que decretó la anulación de esos acuerdos por ser contrarios a la Ley Orgánica de Educación de 2006. El tribunal gallego se limitó a aplicar la doctrina ya establecida anteriormente por el Supremo en otra decena de resoluciones, a raíz de contenciosos similares planteados en Andalucía, Asturias y Cantabria. Los sindicatos y la oposición protestan además porque, en un contexto general de recortes en las aulas, se mantengan unos acuerdos que cuestan a las arcas públicas alrededor de tres millones de euros anuales.

Pese a que la controversia por este asunto viene de lejos, el conselleiro de Educación se mostró ayer sorprendido por las reacciones a una decisión que su departamento se cuidó de tomar cuando menos repercusión pública podía tener: la publicó en el Diario Oficial de Galicia el pasado día 14, en vísperas del puente más largo de agosto. Vázquez, según informa Europa Press, insistió en que los conciertos no han sido renovados ya que de ellos se han excluido los primeros cursos de primaria y secundaria. En el resto de los niveles educativos se mantienen como estaban y en el caso del colegio Aloya, según la CIG, incluso se amplía con un ciclo superior de Formación Profesional.

Vázquez señaló que la Xunta ha tomado la decisión de mantener los conciertos excepto en esos dos niveles por un informe de la Asesoría Xurídica en el que se apela al “principio de confianza legítima” de los padres que matricularon a los niños en esos colegios contando con el patrocinio público que permite la gratuidad de la matrícula. “Las familias no se pueden ver afectadas”, afirmó Vázquez. Las primeras sentencias del Supremo contra este tipo de conciertos datan de julio de 2012.

Según el conselleiro, el propósito de su departamento es ir suprimiendo los conciertos con esos colegios de forma gradual. El año que viene quedarían fuera los segundos cursos y así sucesivamente hasta su “desaparición total”, prometió Vázquez. En la orden publicada en el DOG el pasado día 14, se especifica que todos los conciertos educativos con colegios privados que se acaban de aprobar tendrán una vigencia de cuatro años, desde este curso “hasta la finalización del 2016-2017, sin prejuicio de las modificaciones que proceda introducir”. La nueva Ley de Educación que prepara el ministro José Ignacio Wert introduce un artículo para legalizar el patrocinio público de los colegios segregacionistas, como la propia Xunta se encargó de recordar la pasada semana en el comunicado en el que anunció su decisión de mantener estos conciertos.

La oposición política volvió ayer a la carga para reclamar su anulación total. El Gobierno gallego actúa “como si ya estuviese aprobada la Ley Wert, una reforma de marcado carácter ideológico”, señaló el PSdeG. También AGE y el BNG aludieron a que la Xunta y el PP pretenden “legitimar su línea ideológica” promoviendo colegios donde se fomenta un “puritanismo enfermizo”. Para el conselleiro, sin embargo, son los que se oponen a estos conciertos los que actúan por motivos “politizados e ideológicos”.

Más información