La consulta soberanista

CDC espera una respuesta de Rajoy a Mas sobre la consulta en septiembre

Josep Rull asegura que sea cual sea la respuesta del Gobierno, el Parlament seguirá adelante con el proceso soberanista

Josep Rull.
Josep Rull.Massimiliano Minocri

Pasan los días y Artur Mas, presidente de la Generalitat espera en balde una respuesta a la carta que envió a finales de julio a Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, solicitándole la convocatoria de un referéndum para preguntar a los catalanes sobre la independencia de la comunidad. Convergència ha dejado pasar tres semanas sin poner prisa a Rajoy, pero sus dirigentes empiezan a presionar al Gobierno para que responda. “Esperamos la respuesta en un tiempo razonable. Lo lógico sería tenerla en septiembre”, apremió este domingo el secretario general en funciones de Convergència Democràtica, Josep Rull. Aunque sea cual sea la respuesta de Rajoy –se antoja improbable un sí al referéndum-, el Parlament seguirá adelante con el proceso soberanista, ha aclarado Rull: en octubre se completará la tramitación de la nueva ley de consultas, que debe permitir al Gobierno catalán preguntar sobre la independencia sin el permiso del Estado.”Si el Gobierno español imposibilita hacer un referéndum por falta de altura de miras lo haremos a través de un instrumento legítimo y democrático”, agregó.

PPC: "Responderá cuando toque"

El portavoz del PPC en el Parlament, Enric Millo, ha replicado este lunes a CiU que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, responderá a la carta del Gobierno catalán "cuando toque", y ha precisado que esta misiva es un "trámite" para justificar una decisión "ya tomada".

"CiU y ERC tienen una obsesión que a veces parece enfermiza. La carta tendrá respuesta cuando toque, hay otras prioridades", ha dicho Millo, quien, no obstante, considera que esta misiva se utiliza para "legitimar un decisión ya tomada" en favor de la independencia de Cataluña. Millo ha reiterado la voluntad de diálogo del Ejecutivo central, y ha criticado que la Generalitat "no quiera buscar soluciones" para mejorar las relaciones entre Cataluña y España, sino "pactar la ruptura".

Septiembre será el arranque de un curso político que en Convergència no se cansan de definir como histórico. Un año en el que el Gobierno catalán trabajará para tenerlo todo a punto para la consulta y, en caso de resultado favorable del soberanismo, para la independencia. “Debemos estar preparados para que sea viable, tener la sucesión de normas, asegurar el suministro energético, tener a punto la hacienda propia…”, apuntó el dirigente nacionalista. Rull, en la conferencia que ha ofrecido en la Universidad Catalana de Verano que se celebra en Prada de Conflent (Francia), ha aseverado que el Gobierno debe estar preparado para hacer frente “al día después de la consulta”. El Ejecutivo de Mas ya está trabajando en estos aspectos, con la ayuda de Consejo de Transición Nacional. Rull confió en que a partir de octubre se empiece a desarrollar la hacienda tributaria catalana, que por ahora se limita a transferir los impuestos a la Hacienda común.

El arranque del curso político vendrá marcado por la cadena humana organizada para la Diada, que ha generado división entre Unió y Convergència por el intento de los democristianos de suavizar el lema de la marcha. Rull ha evitado echar leña al fuego y ha invitado a Unió a sumarse a la vía catalana, una acción que quiere que se convierta en un “instrumento inclusivo e integrador”.

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