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LA ASTE NAGUSIA DE BILBAO

La Aste Nagusia de Bilbao se asoma de nuevo a la crispación política

El Ayuntamiento hace un llamamiento a la cordura y a disfrutar de las fiestas

La corporación tras la ofrenda a Nuestra Señora de Begoña
La corporación tras la ofrenda a Nuestra Señora de Begoña EFE

La Aste Nagusia de Bilbao, convertida en los últimos años en una locomotora económica pese a la larga crisis, está a punto de dar un paso atrás. La paz política y el consenso de sus gentes en el objetivo de disfrutar de nueve días de fiesta sin limitaciones está a un paso de quebrarse por una discrepancia en torno a la figura de la txupinera, Jone Artola, hermana de un etarra en prisión, que un juzgado de Bilbao ha inhabilitado para abrir las fiestas con el lanzamiento del cohete. La izquierda abertzale que no renuncia a protagonizar el inicio de la Semana Grande, decidirá hoy, a última hora, si finalmente organiza un txupinazo alternativo al oficial, posiblemente en la plaza del teatro Arriaga. Bilboko Konpartsak rechazó ayer la propuesta del equipo de Gobierno, en manos del PNV, para que fuese la pregonera de la Aste Nagusia y capitana del Athletic femenino, Iraia Iturregi, quien se responsabilizara de lanzar el txupinazo.

A falta de pocas horas para el comienzo de las fiestas, las posturas siguen totalmente enfrentadas, con Bildu y unas comparsas que están tensando la cuerda hasta el máximo para que Artola tenga el protagonismo del que el dictamen judicial la ha despojado. De hecho, la portavoz de la coalición independetista, Aitziber Ibaibarriaga, anunció ayer que, si no se suspende el acto como ha ocurrido en Llodio —donde gobiernan—, se ausentarán del acto oficial por considerar que el equipo de gobierno está “legitimando” una decisión judicial que resulta una “humillación” para Bilbao y los bilbaínos. Tras la reunión ninguno de sus portavoces quiso hacer comentario alguno a este periódico y considerarán la posibilidad de no acudir hasta el último momento.

Urtasun no descarta lanzar el txupin “si no hay más remedio”

Ante esta opción la presidenta de la Comisión de Fiestas contestó que “cada uno es muy libre” de no asistir, aunque espera “que no falte nadie”. La cerrazón de los abertzales puede suponer un auténtico revés no solo para que la fiesta discurra con normalidad, sino también para el turismo. Si finalmente los partidos dan un paso más y transforman durante la jornada de hoy la crispación política en social, podría suponer un verdadero golpe para la imagen y el futuro de la fiesta tras los últimos años en los que la unidad ha sido la tónica general. Habrá sin duda petardo inaugural porque es una parte esencial de las fiestas, aseguran fuentes municipales.

A falta de acuerdo, todo parece indicar que se organizarán dos txupinazos, el oficial y el alternativo, donde Jone Artola tendrá el protagonismo del que la ha privado la decisión judicial. Más difícil será determinar el nombre de la persona encargada de lanzar el txupinazo en el acto del Arriaga, si bien la concejala de Fiestas, Itziar Urtasun, declaró ayer en euskera que ella “hará lo que tenga que hacer y que si no hay más remedio” será la responsable de lanzar el cohete. Desde el Ayuntamiento admitieron que no pueden evitar ningún tipo de acto alternativo, pero insistieron en que para los peneuvistas habrá un solo txupinazo, y ese será el oficial.

Bildu presiona para que se suspenda el acto oficial como ocurrió en Llodio

“Todas las decisiones que tomemos serán dentro de la legalidad”, reiteró Urtasun tras la reunión. Hoy se comunicará la decisión que tome finalmente la Comisión. “Todavía tenemos tiempo para llegar al consenso”, añadió la concejala, antes de expresar su deseo de que el inicio de las fiestas se desarrolle con “normalidad”. Ibon Areso, alcalde en funciones, declinó ofrecer el punto de vista del Gobierno municipal para no añadir “polémicas que no llevan a ningún sitio”. Después de la tradicional ofrenda de flores a la Virgen de Begoña en la basílica, a la que le acompañaron numerosos cargos del Ayuntamiento, hizo un llamamiento a la despolitización de las fiestas: “La Aste Nagusia es momento de olvidar otras penurias”. “La gente está cansada de política”, zanjó.