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Cataluña diseña un plan para formar maestros de élite

Se pone en marcha un grado doble en educación infantil y primaria que quiere atraer a estudiantes brillantes

Irene Rigau, en el Parlament.
Irene Rigau, en el Parlament.

La lucha contra el fracaso escolar necesita, también, mejorar la calidad del profesorado. Hace un tiempo que la Generalitat lo repite como un mantra, siempre tomando como referencia el afamado sistema educativo finlandés. Cataluña quiere dar un tímido paso en este sentido con el estreno el próximo curso de un doble grado de maestro de Infantil y Primaria, con un currículo renovado, impartido por los mejores profesores y que quiere atraer a los mejores alumnos. “Tenemos que recuperar la imagen del profesor como una persona culta, en continua formación”, explicó la consejera de Enseñanza catalana, Irene Rigau.

Será una carrera de cinco años, con alrededor de 340 créditos, un centenar más que los grados actuales, y se podrá cursar en cuatro universidades públicas (Barcelona, Rovira i Virgili, Lleida y Girona) y dos privadas (Vic e Internacional de Catalunya). En total se ofertan 220 plazas. En este primer año, en que ya hay más de 300 preinscritos, habrá acceso libre, pero para el curso 2014-15 se establecerán requisitos específicos. Todavía no se han concretado, pero la Generalitat habla de una prueba adicional a la Selectividad o de exigir una nota mínima en matemáticas y lenguas.

La carrera, de cinco años,

se impartirá en cuatro universidades públicas y dos privadas

La Generalitat quiere aumentar el prestigio de los estudios para que pueda interesar a los estudiantes más brillantes. “Queremos que aquellos alumnos que podrían estudiar Ingeniería Aeronáutica, Audiovisuales o Medicina, puedan pensar en hacer Magisterio”, apuntó el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, máximo responsable de las universidades. Como reclamo, el grado contará con un programa específico de becas de excelencia, que supondrán la gratuidad de la matrícula, para alumnos que en la Selectividad hayan obtenido más de un ocho (nueve si provienen de la FP). En total se darán 110 becas, lo que supondrá unos 200.000 euros por curso.

El nuevo grado incorporará un currículo que refuerce las competencias en matemáticas, tecnologías, liderazgo y didáctica para tener un maestro “más polivalente”. Para reforzar los contenidos en que puedan ir cojos, se someterá a los alumnos de primer curso a una prueba diagnóstica para valorar sus conocimientos, teniendo en cuenta si proceden de bachillerato o la FP. Según la Generalitat, el 75% de los estudiantes de magisterio vienen del bachillerato humanístico. “Habrá que detectar las áreas deficitarias, porque estos alumnos vieron por última vez las mates en la ESO”, incidió Rigau.

Se reduce un 14% las plazas

de Magisterio en Cataluña

para subir la nota de corte

Los estudios también incluyen una estada obligada en el extranjero y unas prácticas en escuelas de referencia. Para obtener el título se exigirá a los alumnos un nivel B2 de inglés, equivalente al First Certificate o a un quinto curso de la escuela oficial de idiomas.

Para aumentar la nota de acceso a los grados de Magisterio que ya existen, se reducirá un 14% la oferta de plazas el próximo curso. De las 3.265 plazas se pasa a 2.805, aunque la Generalitat aspira a bajar hasta 2.000. De esa forma, además, solo entrarán los que obtengan la nota más alta. “Hay que privilegiar la calidad por encima de la cantidad”, proclamó Rigau. No obstante, reconoce que la medida también ayudará a controlar el exceso de profesorado que existe actualmente.