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Solà defiende los trabajos con los que supuestamente malversó fondos

Solà dice que las cantidades facturadas a la ACM eran adecuadas y estaban debidamente justificadas

El exnúmero dos del Departamento de Cultura, Xavier Solà, ha defendido hoy ante el juez la solvencia de los trabajos que una empresa suya facturó a la Asociación Catalana de Municipios (ACM) y ha negado que estos sirvieran para enmascarar un desvío de fondos de la entidad municipalista. Así lo han indicado fuentes judiciales tras declarar hoy Solà, que fue jefe de los servicios jurídicos de la ACM, como imputado ante el titular del juzgado de instrucción número 17 de Barcelona, que investiga la querella por malversación que la Fiscalía presentó contra él y contra el excoordinador general de la Diputación de Barcelona Josep Maria Matas por desviar en beneficio propio fondos de la entidad municipalista aprovechando sus cargos en la misma.

La Fiscalía sostiene en su querella que ambos imputados, a través de empresas controladas por ellos, giraron a la ACM facturas derivadas de servicios relacionados con la confección de catálogos, cuando en realidad estos habían sido elaborados por equipos de redactores de consejos comarcales o ayuntamientos o por personal de la propia ACM.

De esa forma, añade el ministerio público, Solà facturó a la ACM un total de 65 catálogos de masías y casas rurales, por los que la entidad municipalista pagó 189.912 euros.

El exnúmero 2 del Departamento de Cultura, que no renovó su cargo en el Departamento tras las últimas elecciones catalanas, ha defendido los trabajos que sus empresas realizaron para confeccionar dichos catálogos y ha considerado ante el juez que las cantidades facturadas a la ACM por los mismos eran adecuadas y estaban debidamente justificadas.

Como ya hiciera en abril del año pasado en su comparecencia en la comisión de Cultura del Parlament forzada por la oposición, Solà ha negado que utilizara su cargo en la entidad municipalista para enriquecerse a través de la facturación de sus empresas.

También ha defendido Solà su gestión al frente de la Fundación Privada Vivienda Pública, entidad que la ACM creó para promover pisos sociales en Cataluña y que adjudicó a las empresas de los querellados servicios profesionales que, según la Fiscalía, no se habrían prestado.

La defensa de Solà, que había solicitado la suspensión de su declaración inicialmente fijada para el mes pasado, se ha desmarcado de la de Matas, que optó por negarse a declarar ante el juez y por empezar a devolver las cantidades que la Fiscalía cree que se habría embolsado ilegalmente.

Por el momento, la estrategia de defensa del que fuera jefe de los servicios jurídicos de la ACM pasa por justificar la legalidad de los trabajos por los que cobró de la entidad municipalista - lo que según la Fiscalía invirtió después en la compra de una segunda residencia en Cadaqués (Girona)-, sin aceptar responsabilidad penal alguna.

A su salida del juzgado, donde ha estado declarando durante algo más de una hora, el exnúmero 2 de Cultura se ha negado a dar explicaciones a la prensa sobre su interrogatorio y tampoco lo ha hecho su abogado.