Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cataluña tiene 267.000 hogares en los que no trabaja nadie, el 13% del total

Más de 400.000 personas, el 45% de los desempleados, ya no cobran ninguna prestación por desempleo

El paro se cronifica en Cataluña. Lo admite hasta el Gobierno catalán. De los 902.300 parados que arroja la encuesta de población activa (EPA) del primer trimestre de este año —una tasa del 24,5% y 65.000 personas más que hace un año—, más de la mitad lleva un año sin trabajar. Son 508.000 personas. Tanta gente sin empleo durante tanto tiempo ha provocado otro escalofriante dato: que en el 13% de los hogares catalanes no haya nadie que trabaje. Son 267.000 hogares.

Con el paso del tiempo, los subsidios se agotan. La tasa de cobertura apenas alcanza algo más de la mitad de los desempleados (54,6%), una cifra que si se mira del revés supone que el 45,4% de los desempleados ya no cobra ninguna prestación por desempleo. Un total de 409.644 parados que han agotado el subsidio u otras ayudas como el Plan Prepara o la renta mínima de inserción, que rondan los 400 euros. Y todo esto en un contexto en el que Cataluña tiene 99.000 personas menos en su población activa.

19 provincias españolas tienen una tasa de paro superior al 30%

El secretario de Empleo y Relaciones Laborales, Ramon Bonastre, se mostró ayer “preocupado”, aunque ante la marea de números negativos consiguió arrancar un punto de vista positivo: este primer trimestre es “el menos malo desde que empezó la crisis” en 2008. En el plano contrario, subrayó el elevadísimo desempleo entre los inmigrantes (41%) y el paro juvenil (una tasa del 52,7%, 151.000 jóvenes de entre 16 y 24 años). Sobre la marcha de jóvenes a trabajar al extranjero, Bonastre alertó de que el problema “ya no es que marchen porque están preparados y aquí no hay empleo”, sino que se van para ocupar puestos de trabajo de mucha menor cualificación a la suya.

Bonastre reconoció el fracaso del Gobierno español al modificar las leyes para crear empleo o evitar su destrucción, sin mencionar que CiU votó a favor de la reforma laboral. “El legislador español lo intenta, pero no consigue modificar la situación, entre junio de 2010 y marzo de 2013 llevamos 15 normas distintas que inciden en el mercado laboral”, recordó, lo que, en su opinión, “genera una cierta inseguridad jurídica y provoca un marco laboral no definido y que no responde a las necesidades”. Con todo, el secretario de Empleo subrayó que será muy difícil detener la hemorragia del paro mientras no haya crecimiento.

CC OO, UGT y USOC coincidieron en reclamar más inversión en políticas activas de empleo, así como mayores garantías para las personas con rentas más bajas y en riesgo de exclusión social. CC OO alertó de que la diferencia creciente entre los resultados de la EPA y el paro registrado significa que cada vez hay más personas que han agotado todas las prestaciones y subsidios que ofrece el Estado. CC OO defendió la renta garantizada de ciudadanía, y UGT reclamó una moratoria en la aplicación de los expedientes de regulación de empleo.