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Reixa recibió 142.000 euros del ente que dirigía su actual delegado de la SGAE

La Axencia de Industrias Culturais de la Xunta aprobó la subvención justo antes de que su director fichase por la entidad de derechos de autor

Carlos Fernández Fasero, junto a Antón Reixa
Carlos Fernández Fasero, junto a Antón Reixa

Los caminos de Antón Reixa, presidente de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), y Juan Carlos Fernández Fasero, su delegado en Galicia, se cruzaron en la Xunta justo antes de que el segundo abandonase la Administración autonómica para fichar por la entidad privada que preside el primero. La Axencia Galega de Industrias Culturais (Agadic) que dirigía Fasero aprobó una ayuda de 142.665 euros para la productora de Reixa —Filmanova Invest— 23 días antes de que su responsable abandonase el cargo público para incorporarse a la SGAE como delegado de la zona noroeste de la península. La resolución de la subvención, con un importe inusual en la financiación pública de espectáculos escénicos en Galicia, se firmó el 2 de octubre pasado, mientras que el Consello de la Xunta dio el visto bueno al cese de Fasero el 25 de octubre.

Agadic aprobó otorgar a Filmanova 142.665 euros para financiar los dos meses de gira madrileña del montaje Galicia Caníbal. O musical, un espectáculo sobre la movida gallega de los ochenta que se estrenó en Vigo el 12 de julio pasado. Los fondos aprobados para la productora de Reixa, que es presidente de la SGAE desde mayo, suponen más del 30% del presupuesto total destinado en 2012 por el ente que dirigía su ahora delegado en Galicia a financiar la distribución de espectáculos escénicos y musicales, cifrado en 450.000 euros. De hecho, el montaje del presidente de la entidad de gestión de derechos de autor es el que más dinero público recibe de todos los proyectos que ingresaron subvenciones de la Xunta en la convocatoria destinada a industrias culturales el año pasado, incluyendo bajo esa etiqueta a los beneficiarios de ayudas a la actividad escénica, a facilitar el acceso a créditos, a financiar salas teatrales, a la distribución y a asociaciones profesionales. La segunda inyección de mayor cuantía en la convocatoria es de 56.000 euros. En distribución exterior, el montaje que sigue al de Reixa en volumen de dinero público adjudicado es también para una gira madrileña, aunque recibió poco más de 31.000 euros frente a los 142.665 de Galicia Caníbal. La mayor ayuda a la distribución exterior que otorgó el Agadic en 2011 fue de 11.300 para una tournée por Argentina.

El montaje de Reixa se comió un trozo de tal tamaño en la tarta de subvenciones de Agadic que hubo compañías que se quedaron sin un solo euro para llevar sus trabajos fuera de Galicia. Aunque cumplían los requisitos, presentaron la solicitud más tarde. Fasero explica que la ayuda a Galicia Caníbal es de una cuantía extraordinaria en Galicia porque también lo son los medios movilizados por el montaje. “Ojalá se hicieran más espectáculos así en Galicia”, dice el ahora cargo de la SGAE.

La ayuda al espectáculo de Reixa se resolvió por un procedimiento abreviado, ya previsto en la convocatoria. Así, por el hecho de formar parte del apartado de subvenciones a la distribución no pasó por una comisión de valoración y fue la dirección de Agadic, que encabezaba Fasero, la que dictó “en un único acto”, según recogen las bases, el informe sobre la conveniencia de la ayuda y la propuesta de resolución. Fasero explica que firmó esa propuesta de resolución que incluía la ayuda de Reixa cuando ya sabía que se marchaba a la SGAE pero sostiene que no se pudo inhibir y que ese documento es meramente “informativo”. “No hay subjetividad posible”, defiende, “se aplican baremos automáticos y el cálculo lo hace un técnico”. El exdirector de Agadic añade que fue él quien introdujo topes máximos en 2010 a esta convocatoria de ayudas que, sostiene, era antes “un coladero”.

La cuantía de la ayuda, afirma también una portavoz de Agadic, “resulta de la aplicación estricta de los requisitos de la convocatoria”, que tiene en cuenta “sobre todo el número de personas en gira, con unos topes para su transporte, alojamiento y manutención según los destinos”. Según los datos aportados por el organismo autonómico, la gira madrileña de Galicia caníbal movilizó a 51 personas, entre músicos, bailarines, actores y personal técnico. Los 142.665 euros es la cantidad resultante, sostiene Agadic, de aplicar de forma “automática” las bases de la convocatoria. Reixa, accionista de Filmanova, destaca también que la ayuda a Galicia Caníbal sale de la aplicación de baremos automáticos e insiste en desvincularla del nombramiento de Fasero como delegado de la SGAE. El presidente de la entidad de gestión de derechos de autor afirma que él no nombró al exdirector de Agadic, sino que fue el consejo de dirección de la SGAE, formado por 14 miembros.Galicia Caníbal ya contó con otra ayuda del organismo de la Xunta cuando se puso en marcha. “Los gastos están justificados con facturas hasta el último céntimo”, seeñala Reixa. Agadic cedió espacios a la promotora de Reixa para los ensayos y audiciones y le prestó sistemas de iluminación y sonido, materiales escenográficos y atrezo, un modelo de colaboración que se extendido a otras compañías de la comunidad. La subvención al espectáculo del presidente de la SGAE cerró la etapa de Fasero al frente de Agadic, un mandato que ya comenzó en 2009 con una polémica ayuda. Justo 20 días después de que Fasero fuese nombrado gerente de la entidad en 2009, Agadic aprobó tres inyecciones de dinero público a una empresa entonces administrada por el músico, Zouma Producciones, por unos 18.000 euros. Fasero afirma que en aquel procedimiento se inhibió.

 

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