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Arriola testifica que Sánchez Alegría conocía los contratos

El exdirector del Parque de Miñano declara a petición propia ante el juez

Alfonso Arriola (a la derecha) abraza a Alfredo de Miguel en una asamblea extraordinaria de Caja Vital celebrada en julio de 2010.
Alfonso Arriola (a la derecha) abraza a Alfredo de Miguel en una asamblea extraordinaria de Caja Vital celebrada en julio de 2010.

El exdirector del Parque Tecnológico de Miñano Alfonso Arriola declaró ayer a petición propia ante el juez que instruye desde hace tres años el caso De Miguel, la presunta trama de corrupción por la que están imputados exmiembros de la cúpula alavesa del PNV.

En sus explicaciones ante el juez Roberto Ramos, Arriola, militante peneuvista en el momento de los hechos, contradijo la versión de otro de los imputados, Sánchez Alegría, expresidente de la red de Parques Tecnológicos de Euskadi. Este último aseguró en su momento al juez que desconocía el sistema seguido en la firma de contratos para la adjudicación de servicios y terrenos en Miñano.

Arriola subrayó ayer que Sánchez Alegría recibía información de las gestiones con dos empresas investigadas y que tenían su consentimiento, según fuentes presentes en su declaración.

La primera de esas firmas, Urbanorma Consulting, recibió en 2006 un contrato de 441.000 euros de Miñano para realizar labores de asesoramiento ante la previsión de ampliar el parque. La adjudicación para no pasó por un concurso público y por ella su administradora, la abogada Ainhoa Alberdi, fue invitada a pagar una comisión. La letrada denunció estas presiones en 2009, lo que abrió las investigaciones del caso De Miguel.

Arriola aseguró ayer que fue Alfredo de Miguel, el principal imputado, quien le puso sobre la pista de la empresa y que Sánchez Alegría estaba al corriente de todo.

La segunda firma, Stoa, administrada por Sergio Fernández Oleaga, también recibió un contrato investigado por las dos ofertas que se presentaron, una mecanografiada y otra a mano con la que Stoa ganó el concurso.