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Montoro manda a los inspectores de Hacienda a fiscalizar las fallas

Un grupo de inspectores requieren a las comisiones de Especial y Primera A la documentación

La Agencia dice que no investiga a las comisiones y solo comprueba facturas de proveedores

Las fallas mostrarán este año el malestar con Hacienda por la subida del IVA del 8 al 21%

Un grupo de inspectores de la Agencia Tributaria se plantaron este jueves por sorpresa en las sedes de las comisiones falleras de las secciones de Especial y Primera A —las de más presupuesto— para requerirles facturas del gasto en flores, pirotecnia, iluminación transporte, carpas y los contratos con los artistas para la falla. Los técnicos de Hacienda buscan posibles actividades no declaradas de proveedores y clientes, aseguraron desde el ministerio. El peinado fiscal se produce a unas horas del acto de la plantà, el inicio de la fiesta grande de las Fallas.

Entre las comisiones inspeccionadas están las más conocidas de la capital— Nou Campanar, Convento Jerusalén, El Pilar o Na Jordana—. Por otras han pasado inspectores de Trabajo para comprobar la situación laboral de los asalariados, confirmó otro presidente. En conjunto, las comisiones inspeccionadas ascenderían a 20 o 30.

José López, presidente de la Falla El Pilar, mostraba su sorpresa por la visita. Los inspectores llegaron en torno a las nueve de la mañana y encontraron solo un par de festeros en el casal. “Nos han entregado una notificación para presentar la documentación requeridas en un plazo de 10 días”, concretó el presidente de Nou Campanar, Juan Armiñana. El presidente de Na Jordana, Pere Borrego, no recordaba una acción así en su larga experiencia de fallero. “Tenemos todo en regla, no hay problema en entregar todo lo que requieran. Pero no era una visita esperada”, comentó.

El momento elegido por la Agencia Tributaria —a horas del inicio de la fiesta— para realizar las visitas a los casales molestó al mundo fallero porque “no es el momento oportuno”. Artistas y falleros apuran las últimas horas para colocar los ninots (figuras) y los carteles críticos en la noche de la plantà, en que se instalan en la calle.

Falleros y artistas han protestado por la subida de 13 puntos del IVA

“Es una muestra de insensibilidad con las Fallas, los falleros y con Valencia”, comentó la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, que supo de las inspecciones con antelación. “Le rogué, le pedí y le supliqué que esa toma de datos, entre comillas, porque no es así como se lo toman las fallas, la pospusieran a 5 o 6 días después de quemar las fallas”, se explayó. Pero le contestaron que, según su versión, ya estaban programadas y no había marcha atrás. Según Barberá, esta actuación es “increíble, un disparate y un despropósito”.

El concejal delegado de Fiestas y presidente de la Junta Central Fallera (JCF), Francisco Lledó, se unió al sentir de Barberá pero matizó que el año pasado se hizo algo parecido en la Feria de Abril andaluza.

Los partidos de la oposición calificaron las inspecciones de “provocación”. “Sobre todo, después de la amnistía fiscal que ha impulsado el presidente Mariano Rajoy a los auténticos defraudadores”, subrayó el secretario general de los socialistas valencianos, Ximo Puig. Amadeu Sanchis, edil de Esquerra Unida, censuró las fechas escogidas y trasladó a la alcaldesa que una llamada de reprimenda a Montoro no es suficiente.

Las Fallas es una fiesta que mueve mucho dinero. Los últimos estudios de impacto económico lo calculan en 750 u 800 millones de euros. Solo en monumentos falleros, las más de 300 comisiones falleras, gastarán este año cerca de ocho millones de euros, un millón menos que el año pasado. Los presupuestos de las once fallas que componen la Sección Especial —las más caras— oscilan entre los 270.371 euros y los 84.634. Obras de arte que arderán la madrugada del 19 de marzo.

Barberá dice que el Gobierno español es “insensible” por la fecha escogida

La intervención de Hacienda llega en uno de los peores momentos para el mundo fallero. Estranguladas por la falta de presupuesto, las comisiones han afrontado desde septiembre una subida del IVA del tipo reducido del 8% al 21%. Los artistas falleros anuncian que acabarán esta temporada en números rojos, pues, en su mayoría, los talleres han absorbido los 13 puntos de IVA de diferencia pues los contratos estaban firmados cuando se elevó el impuesto.

No es lo único que les preocupa. Las comisiones de la sección Especial protagonizarán este sábado un apagón en protesta por el retraso en la concesión de licencias instalar mercadillos en las inmediaciones de la falla, con que consigue ingresos extra. Los patrocinios económicos, que financian parte de la fiesta, se han esfumado a causa de la crisis.

Quedan atrás los años en que conocidos empresarios valencianos, ya sean del ladrillo o de otros sectores, apadrinaron con generosidad unos monumentos que a simple vista valían más de lo presupuestado. Esta inyección extra de dinero procedente del boom urbanístico cambió la estética y sobre todo la monumentalidad de estas obras de arte callejeras. Una peña de nueva creación, Nou Campanar, vinculada a un promotor inmobiliario, consiguió sobrepasar a fallas centenarias y alzarse con el primer premio durante años consecutivos.

El mismo día que los inspectores reclamaron facturas y contratos a los falleros, las Cortes Valencianas apoyaron una declaración institucional para que las Fallas se declaren Patrimonio Cultural Inmaterial por la Unesco.