Los Presupuestos ponen al Gobierno de Mas ante su primera crisis

Mas-Colell baraja una prórroga ‘sine die’ de las cuentas si ERC no las apoya El consejero rechaza un objetivo de déficit distinto al que fije el Estado

El consejero de Economía, Andreu Mas-Colell.
El consejero de Economía, Andreu Mas-Colell.Gianluca Battista (EL PAÍS)

La primera gran crisis que tendrá que afrontar el Gobierno catalán no será por el proceso soberanista, sino por los Presupuestos de 2013, o mejor dicho, la falta de ellos. Cuando no han pasado ni tres meses del acuerdo de gobernabilidad entre CiU y ERC para mantener a Artur Mas al frente de la Generalitat, los republicanos rechazan avalar unas cuentas que incluyan el límite de déficit del 0,7% del producto interior bruto (PIB) impuesto por el Gobierno central. Esto ya ha provocado las primeras fricciones entre los socios y ayer, el consejero de Economía y Conocimiento, Andreu Mas-Colell, abrió por primera vez la puerta a prorrogar las cuentas del año pasado de forma indefinida.

Mantener las cuentas prorrogadas no implica que la Generalitat se paralice. De hecho, la actual moratoria rebaja el gasto el 28% respecto al año anterior para que no se rebase el objetivo del 0,7% (PIB). Pero a CiU le preocupa enormemente la imagen de desgobierno que cundiría en el resto de España y ante los mercados si Mas no puede aprobar ni siquiera los primeros presupuestos de la legislatura. De aquí que haya comenzado la presión sobre ERC, que pretende que Mas-Colell elabore las cuentas con un objetivo del 1,7% del PIB.

El consejero ayer rechazó rotundamente esa posibilidad en el foro Barcelona Tribuna por dos motivos: el primero, la ley de Estabilidad Presupuestaria lo impide y, segundo, la Generalitat depende de la financiación del Estado. “Presupuesto y tesorería ahora se confunden”, dijo Mas-Colell, quien recordó que la Generalitat está “fuera de los mercados”.

Mas-Colell espera a Bruselas para llevar los Presupuestos al Parlament

Ante un público repleto de empresarios y con varios miembros del Ejecutivo del que forma parte, Mas-Colell abogó por llegar a un “acuerdo” con el Gobierno de Mariano Rajoy para ir reduciendo el déficit en 0,5 puntos del PIB cada año, con lo que se llegaría a la estabilidad presupuestaria en cuatro años, y ampliar el Fondo de Liquidez Autonómico para cubrir ese mayor déficit y los pagos pendientes a proveedores. Si consiguiera esta mejora, advirtió Mas-Colell, tendría todavía menos sentido que ERC rechazara los Presupuestos, puesto que entonces condenaría a Cataluña al 0,7% que prevé la prórroga.

No obstante, Mas-Colell también tuvo duras palabras contra el Gobierno central, al que advirtió de que es “imposible” realizar ajustes presupuestarios este año en 4.400 millones de euros. El consejero, que dijo sentir “empatía” hacia el ministro Cristóbal Montoro por la “presión” que sufre, dijo temer que el Gobierno empuje a las comunidades a recortar para adelgazar el Estado autonómico. “No nos gustaría que el Gobierno acabase haciendo de virrey de Cataluña”, alertó.

Duran afea a ERC que en diciembre ya conocía la situación del déficit público

Sin embargo, sea cual sea el objetivo de déficit definitivo, ERC no lo tendrá fácil. El Gobierno catalán cerró 2012 con un déficit del 1,96% del PIB. Pues bien, para mantener un desfase que ronde el 2% la Generalitat debería recortar cerca de 1.800 millones de euros, según explicó Mas-Colell: 300 millones proceden del aumento de los intereses de la deuda; 150 millones, de los pagos diferidos que se arrastran por la construcción de la Ciutat de la Justícia, prisiones y la línea 9 del metro, y 1.343 millones provienen de los ingresos extraordinarios —privatizaciones— que este año no se podrán repetir. Y todo ello, abundó, en plena recesión, con una caída prevista de los ingresos del 1% y en un momento de “debilidad política y jurídica” del autogobierno de Cataluña.

Más allá que el consejero fue ayer Josep Antoni Duran i Lleida, líder de Unió, quien mostró su enfado con ERC. “No entiendo las dudas que los republicanos están mostrando públicamente sobre las cuentas”, aseguró recordando que el pacto de estabilidad que CiU y ERC firmaron en diciembre dejaba claro que los republicanos se emplazaban a aprobar las cuentas. “Sabían perfectamente cuál era la situación del déficit de la Generalitat”, dijo Duran.

Ya durante la negociación del acuerdo entre CiU y ERC para la investidura de Artur Mas Unió Democràtica advirtió de que los republicanos empujaban a unos postulados económicos contrarios a lo que CiU había propugnado los últimos años. Las nuevas figuras impositivas que ERC pidió para minimizar los recortes, especialmente la restauración del impuesto de Sucesiones, sentaron especialmente mal en las filas democristianas, donde se levantaron voces que alertaron de la potencial inestabilidad del pacto CiU-Esquerra. Con la negativa de Oriol Junqueras a aprobar unas cuentas con un déficit del 0,7% Unió Democràtica cree que el tiempo le ha dado la razón.

Con todo, tanto en Convergència como en Esquerra creen que hay tiempo para evitar el choque. Ni unos ni otros tienen prisa para aprobar los Presupuestos y, en este caso, creen que el tiempo juega a su favor, puesto que dan por hecho que habrá una flexibilización del objetivo déficit para todas las comunidades autónomas. Mas-Colell, de hecho, anunció ayer que esperará a llevar el proyecto de Presupuestos al Parlament a conocer la decisión definitiva de la Comisión Europea sobre el calendario del que dispondrá España para llevar a cabo el proceso de consolidación fiscal y al reparto que luego haga el Consejo de Política Fiscal y Financiera de los objetivos entre las diversas Administraciones del Estado.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción