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Granada llega entre olvidos a los mil años

La celebración de la fundación del reino hace 10 siglos está pasando sin pena ni gloria

Escultura volátil de Geraldo Zamproni, en el patio elíptico del Museo de la Memoria de Andalucía. Ampliar foto
Escultura volátil de Geraldo Zamproni, en el patio elíptico del Museo de la Memoria de Andalucía.

El año de la conmemoración del Milenio de la Fundación del Reino de Granada ha comenzado. En realidad, han pasado ya dos meses y ni en la ciudad ni en la provincia, hay muestras palpables de que se esté celebrando tal acontecimiento que cuenta con cuatro millones de euros de presupuesto. Lo más significativo, que dista bastante de lo que el expresidente Manuel Chaves anunció cuando nació la conmemoración, comenzará en primavera, pero el éxito se antoja complicado, al menos por ahora, si se tiene en cuenta que no hay entusiasmo entre la población, ni dinero en las administraciones que lo impulsan.

La efeméride está pasando desapercibida, hecho que contrasta con otro acontecimiento reciente, el Bicentenario de la Constitución de Cádiz 1812, que ha contado con un importante respaldo institucional y ciudadano.

“La mayoría de la gente no sabe lo que celebramos”, reconoce la delegada del Gobierno de la Junta en Granada, María José Sánchez, sobre la que han recaído recientemente las funciones de gerencia del consorcio, que a dos meses de 2013 se quedó vacante tras la marcha de Francisca Pleguezuelos a Bruselas. “Es una oportunidad, si queremos”, dice con franqueza. “Es cuestión de lo que nosotros decidamos socialmente en Granada y creo que no estamos en situación de perder ninguna oportunidad, el resto de consorciados tienen que ser conscientes.

Hace ya años que Granada asumió que la conmemoración no iba a suponer ese “espaldarazo” para la provincia del que se habló inicialmente. Es cierto que la situación económica y social es radicalmente diferente de cuando se ideó, hace más de cinco años, y los representantes públicos hablaban sin reparos de grandes proyectos millonarios. Nada que ver con la realidad de hoy en día. “Estamos en situación de debilidad presupuestaria, pero tenemos que convertir eso en virtud”, recalca Sánchez, convencida de que aún es posible “organizarlo lo mejor posible de aquí a fin de año” para que el Milenio cumpla su objetivo: rescatar la historia y vincularla con la actual realidad para que eso repercuta cultural, económica y turísticamente en Granada y el resto de Andalucía.

Sin continuidad en la dirección

Los vaivenes de este proyecto están ligados no solo a la deriva de lo que iba a ser y en lo que parece que va a quedar, sino a un problema de gestión y comunicación. Si bien es cierto que la conmemoración no se puede ligar a una persona que la lidere, tampoco ayuda la sucesión de responsables que ha tenido y que quedara descabezada dos meses de 2013.

Presidió el Consorcio el exrector de la Universidad de Granada David Aguilar, que se marchó alegando motivos personales pero reconoció haberse sentido “solo”. Siguió el consejero Antonio Ávila y después la consejera Mar Moreno, que continúa. No fue hasta 2010 cuando se puso al equipo del Legado Andalusí al frente y como gerente se nombró a Francisca Pleguezuelos que se afanó en volver a darle credibilidad al proyecto. Es difícil explicar la conexión de determinados acontecimientos, como la Titan Desert o un congreso de Gaes con el Milenio, pero lo cierto es que los beneficios fiscales y los patrocinios han logrado reunir buena parte del dinero. Su nombramiento hace pocos meses como delegada del Gobierno andaluz en Bruselas dejó descabezada a la efeméride y ese cargo se le ha pasado de forma provisional a María José Sánchez, que defiende con vehemencia la conmemoración.

Ella insiste en que las personas no son más que instrumentos y no está ligado el éxito de una idea a su continuidad, pero indudablemente esos cambios tienen un coste político y de credibilidad. Conciertos, actividades deportivas y todo tipo de eventos se van a relacionar con la conmemoración que pretende que el patrimonio y la historia de la provincia y Andalucía sirvan como elemento de desarrollo económico. El grueso está programado, pero no descartan ampliar a otras actividades. El tiempo apremia.

Echar la vista atrás hoy nos hace sorprendernos al ver cómo el tren a Motril, el Teatro de la Ópera, el Museo de la Ciudad, el AVE o el Metro se vincularon, —a veces sin mucho sentido—, a este proyecto, y no hay ninguno que actualmente sea realidad. El metro continúa en obras, si bien es lo más avanzado, y no se sabe cuando llegará el AVE. Los otros tres ni siquiera se plantean. Hay un logotipo y un sello reciente de Correos, aunque quizá que se palpe o no está relacionado con la ausencia precisamente de una gran obra pública, pero no es simplemente eso. También se planteó la rehabilitación del Albaicín y el Sacromonte, que estaría mucho más ligado a la efeméride, y no se ha hecho prácticamente nada al respecto. “No dejará una impronta en la ciudad”, lamenta el concejal de Cultura del Ayuntamiento, Juan García Montero.

Las actuaciones se han limitado a limpiar de grafitis el Palacio de la Dar al-Horra; a empezar la construcción del Palacio de los Enríquez, en Baza; a comenzar las obras del Banco de España, que será sede de la Fiscalía Superior de Andalucía; y a redactar el proyecto del gran Parque del Milenio, en la Vega de Granada, que tampoco se terminará de forma inminente.

La celebración va a consistir principalmente en una serie de actividades culturales entre las que destacan la exposición en la Alhambra Arte y culturas de Al-Andalus, el congreso de periodistas del Mediterráneo o el Festival del Milenio. La conmemoración ha logrado la consideración de Aniversario Asociado a la Unesco, lo que ha permitido, según explicó recientemente la presidenta del Consorcio, Mar Moreno, firmar convenios con instituciones públicas y privadas, así como garantizar el apoyo de la Unión Europea con la concesión de fondos Feder para la financiación de parte de la programación prevista.

Desde el Consorcio, que capitanea la Junta, pero del que forman parte el Ayuntamiento y la Diputación de Granada, así como otras instituciones, se confía en implicar la ciudadanía. “Hemos empezado de una manera tímida, pero a ver si lo logramos”, apunta Sánchez. Una campaña de comunicación fuerte es ahora prioritaria para un proyecto que, en opinión del vicepresidente de la Diputación de Granada, José María Guadalupe, “se ha ido devaluando sin que sepamos cuál va a ser el resultado final”.

Para esta institución, permanece en “estado de gestación” y aunque cree que desde el inicio “ha cojeado de la pierna izquierda”, apuesta por no “dilapidar en fuegos de artificios, cucañas y mimos” el presupuesto que tiene el Gobierno autónomo para la celebración. Cree que debería ir por intervenir en alguno de los elementos culturales que precisan una actuación y por la promoción turística internacional, además de pedagogía. El Ayuntamiento cree que un “inadecuado planteamiento inicial” y la “falta de una apuesta decidida por el evento” van a reducir la conmemoración a “unas cuantas exposiciones, actos culturales y deportivos”. En definitiva, un cumpleaños sin pena ni gloria.

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