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La juez del ‘caso Blasco’ sigue el rastro del dinero vaciado de ayudas a la cooperación

La magistrada cita a declarar a 24 personas en marzo

La juez instructora del caso Blasco, en el que se investiga un fraude millonario en los fondos que la Generalitat destinaba a países pobres, sigue el rastro del dinero desviado. La declaración de uno de los imputados, un pequeño empresario de la construcción de Alzira, a quien la investigación considera un generador de facturas falsas, ha confirmado el sistema utilizado por la trama que presuntamente dirigían el exconsejero y aún diputado del PP en las Cortes Valencianas Rafael Blasco y su amigo, el empresario Augusto Tauroni, que lleva un año en prisión preventiva.

Las ONG de la red corrupta recibían los fondos públicos para desarrollar proyectos de cooperación. Pero en vez de emplearlos en tal fin simulaban contratar con empresas a las que pagaban por servicios o suministros falsos. Las empresas, a su vez, redirigían el dinero a cuentas corrientes, a otras sociedades vinculadas a la trama y a personas físicas, que lo extraían personalmente de cuentas corrientes mediante extracciones en oficinas bancarias y cheques. Las cuentas de uno de los imputados, José Luis Mezquita, y de su empresa, Matuscas SL, domiciliada en Riba-roja del Túria, revelan el masivo vaciado de dinero proviniente, según la investigación, de las ayudas a la cooperación.

El 17 de septiembre de 2010, por ejemplo, se hicieron dos retiradas de efectivo de las cuentas de Mezquita: de 2.500 euros y de 3.000 euros. Al día siguiente, otras dos: de 5.000 y 2.920 euros. Al otro, 2.000 euros más. En menos de un año, hasta el 6 de agosto de 2011, se extrajeron de la cuenta 129.820 euros. En los meses anteriores a que empezaran esas frenéticas operaciones, se produjeron retiradas aún más abultadas de la cuenta bancaria de la empresa de Mezquita, Matuscas SL.

Mediante reintegros en oficinas y cheques se sacaron 228.900 euros de esta segunda cuenta, en operaciones que oscilaron entre los 1.000 y los 20.000 euros de una sola vez. En total, en poco más de un año, la salida de fondos se elevó a 358.720 euros en las cuentas de uno de los cinco presuntos generadores de facturas falsas.

La declaración voluntaria de otro de los implicados, reveló más detalles del engranaje defraudador. El imputado afirmó que fue contactado por Tauroni, a quien conocía de Alzira (de donde también es Blasco) y quien de vez en cuando le conseguía trabajos legales, relacionados sobre todo con la reparación de edificios. Tauroni, afirmó, le puso en contacto con dos de las ONG del entramado. Después de un primer servicio que él consideró real, el imputado admitió que su función pasó a ser redirigir los fondos a cuentas de otras empresas, entre las que según fuentes jurídicas se incluyó la de Matuscas, de José Luis Mezquita.

La juez ha citado a declarar, por otra parte, a 24 personas entre imputados y testigos, a partir del 7 de marzo.