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Gobierno y Generalitat buscan desencallar la descontaminación de Flix

El pantano acumula 700.000 toneladas de residuos altamente contaminados

Muro de contención para extraer residuos en Flix.
Muro de contención para extraer residuos en Flix.

El Gobierno central y la Generalitat se reunirán durante la primera semana de marzo para acercar posiciones y tratar de consensuar, de una vez por todas, la ruta a seguir para la descontaminación del pantano de Flix (Ribera d’Ebre). El encuentro será a tres bandas, ya que también participará el Ayuntamiento de Flix, y presumiblemente se celebrará entre los días 5 y 9 de marzo en un lugar por determinar.

Mientras tanto, la planta especial donde los lodos serán tratados ya está lista. La fase de pruebas está a punto de finalizar, según Acuamed, la empresa estatal encargada de ejecutar los trabajos. Los operarios están en la zona estudiando los posibles escenarios y todo está a punto para que empiece la extracción de los 700.000 metros cúbicos de residuos tóxicos y radiactivos vertidos durante un siglo por la empresa química Ercros. El próximo 28 de febrero, además, los municipios colindantes deberán haber entregado sus planes de emergencia para sobrellevar un eventual episodio de contaminación en la extracción de los residuos y garantizar, así, el suministro de agua potable a la población.

El Gobierno central quiere iniciar cuanto antes los trabajados para no perder las subvenciones europeas. Sin embargo, la Generalitat ha pedido en reiteradas ocasiones retrasar la limpieza del pantano hasta que estén listas todas las obras de restitución territorial; o sea, los suministros alternativos de agua potable a los municipios que se hallan aguas abajo del pantano.. En caso de emergencia, se contempla transportar agua en camiones cisterna a diversas poblaciones afectadas de las Tierras del Ebro. Muchos municipios ven esta medida insuficiente.

La Agencia Catalana del Agua es la encargada de realizar las expropiaciones y Acuamed las ejecuta. Pero la precaria situación económica de la Administraciones ha retrasado los trabajos. En el caso de Ascó (Ribera d’Ebre), por ejemplo, se ha construido un depósito que no puede llenarse porque la captación no está hecha. El proyecto costaba 1,18 millones de euros, salió a información pública en noviembre de 2010 y en la actualidad aún está en fase de expropiaciones. La nueva captación de agua se ha proyectado alejada del río, en los acuíferos. En total, más de 700.000 personas de la provincia de Tarragona dependen del agua del Ebro.

Los trabajos para desentrañar una de las “bombas ecológicas” más grandes de España se sucederán de la siguiente manera: un muro de acero en el fondo del pantano confinará los residuos, que serán aspirados y llevados a la planta especial. Allí se compactarán y tratarán. Después, una parte de los lodos se transportará a un vertedero y otros serán depurados. La inversión ronda los 200 millones de euros, financiados en un 70% por la Unión Europea.

La Generalitat alega que la subvención debe justificarse el 31 de diciembre del 2015, mientras que el plazo de ejecución de los trabajos es de 24 meses. Por ello, indican que la limpieza puede iniciarse en 2014, algo a lo que no está dispuesto el Gobierno central, ni tampoco el Ayuntamiento de Flix.