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El tripartito de Orihuela se deshace con la salida del Centro Liberal

Los Verdes y socialistas habían retirado las competencias a un edil de la formación una hora antes

Adiós al tripartito de Orihuela. Ha sido una escalada de eventos, pero desde el mediodía del jueves es un hecho. El alcalde por los Verdes, Monserrate Guillén, se ha cansado de la actitud del liberal Pedro Mancebo (Centro Liberal Renovador-Claro), edil de Turismo, Infraestructuras, Servicios y Mantenimiento, entre otras competencias, y le ha quitado sus competencias en el equipo de Gobierno. Y detrás han dimitido los ediles liberales de Hacienda y Recursos Humanos.

Una “actitud dictatorial”, de “falta de respeto”. Es la definición que Guillén ha dado en rueda de prensa del concejal Mancebo, a quien ha destituido en una decisión que puede calificarse de valiente o arriesgada. Sin los liberales, el gobierno ecosocialista queda a la intemperie ante una posible moción de censura organizada por el PP, que necesitaría de un solo voto para recuperar la alcaldía. “Es la única manera de trabajar solo para los ciudadanos”, ha dicho Guillén en rueda de prensa, los liberales “nos mantienen en jaque constante y nos impide gestionar con normalidad”.

Pedro Mancebo ha sido protagonista en los últimos meses de multitud de trifulcas políticas, según Guillen, y no políticas. “Ha prohibido a técnicos de Infraestructuras que realicen trabajos para el resto de concejalías”, ha explicado el alcalde, que no se ha quedado ahí: “Mancebo es provocador único de la ruptura interna de su partido, ha ido dejando por el camino a numerosos compañeros de viaje y nosotros no seremos uno más”, en referencia a los ediles electos por el CLr-Claro que han acabado como no adscritos en la bancada municipal tras entrar en conflicto con Mancebo cuando se municipalizó el servicio de basuras. Entonces el servicio lo prestaba una unión temporal de empresas, dos de ellas supuestas tapaderas empresariales de Ángel Fenoll, imputado en el caso Brugal.

Mancebo estuvo además involucrado en un altercado que derivó supuestamente en una pelea física con el hermano de la ex alcaldesa e imputada en el caso Brugal, Mónica Lorente. El pasado 29 de enero llegó a protagonizar también un desencuentro con dos miembros de su coalición en el que acabó interviniendo la Guardia Civil y la Policía Local. Y otras fuentes del Ayuntamiento han ahondado en el tema: “Invade competencias de compañeros de gobierno” o “vende proyectos de otras concejalías como si fueran suyos”.

La reacción del resto de concejales de CLr en el equipo de gobierno no se ha hecho esperar. Juan Ignacio López-Bas (edil de Hacienda, Empleo e Industria) y Marta Montilla (edil no electa responsable Recursos Humanos) han dimitido de sus funciones una hora después del anuncio del alcalde. “No tenemos porqué admitir más desprecios”, ha dicho López-Bas. “A mí y a Campillo nos han ofrecido seguir”, continúa, “pero ni se nos quiere ni se nos respeta”. El edil liberal ha acusado al gobierno de Los Verdes-Pspv de tener la voluntad de restarles competencias y ponerles “en entredicho contrantemente”.

Todos estos movimientos dejan una posible moción de censura en el aire. Los Verdes y Pspv “saben que no hemos querido usar nunca la única arma que tenemos, que es la de la moción. Hoy por hoy yo no me lo planteo, solo apoyar lo que nos parezca lógico y de sentido común”, ha asegurado López-Bas. “Pero hablo desde lo personal y no por lo que pueda ocurrir en los próximos meses”, ha concluido.

El PP solo necesita un voto para ganar una moción de censura. De sus 12 concejales, 4 están imputados por la trama Brugal, entre ellos la exalcaldesa, Mónica Lorente. Todo queda en una situación de precariedad, aunque para el alcalde Guillén la situación no le deja espacio para la duda: “La paciencia de las personas tiene un límite y la nuestra está agotada. Los escándalos en los que los miembros de este equipo de gobierno se ven involucrados han acabado”, ha rematado.