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El Consell debe 40 millones de euros al Ayuntamiento de Valencia desde 2004

Los socialistas exigen a Barberá que no sea tan sumisa con el presidente Fabra

Rita Barberá y Alberto Fabra en un acto del Partido Popular.
Rita Barberá y Alberto Fabra en un acto del Partido Popular.

Los socialistas inician el año recordándole los deberes pendientes a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. El concejal socialista Pedro Miguel Sánchez exigió este miércoles a la regidora que reclame al presidente Alberto Fabra la deuda que tiene pendiente con la ciudad. Son 40,9 millones de euros, 24 pendientes de 2004 a 2011 y el resto, 16,6 millones, se adeudan de 2012. A esta cifra se añaden los 14,5 millones previstos para este año, dos millones menos que el año pasado.

Según el edil socialista, los programas que más se resienten en la capital por los impagos de la Generalitat son los de Bienestar Social, donde se incluyen las ayudas a los más desfavorecidos, así como las transferencias para atender a la inmigración o los programas de drogodependencias.

Otro 18% de la deuda le corresponde al departamento de Cultura y Educación, que incluye el convenio de colegios municipales, el de actividades culturales o la financiación de actividades como la del Conservatorio José Iturbi. También hay partidas pendientes destinadas a financiar escuelas infantiles, gabinetes psicopedagógicos y los fondos bibliográficos.

“La alcaldesa debe estar vigilante este año para que se hagan las transferencias a tiempo y evitar problemas en las cuentas municipales”, propuso Sánchez. El edil reclamó a Barberá que abandone su complicidad con su partido y como hacen otros alcaldes defienda los intereses de los vecinos de su ciudad.

El Grupo Socialista presentó una moción en la Comisión de Hacienda de julio de 2012 para que el Ayuntamiento ejerciera las acciones administrativas y judiciales necesarias para reclamar a la Generalitat el abono de las transferencias pendientes. También se instó a que se reclamen las compensaciones por el mayor gasto que los retrasos suponen a las arcas municipales.

Los populares rechazaron esta moción y se opusieron a ejercer ninguna acción para recuperar la deuda de la Generalitat con Valencia. “Esperamos que Barberá pida al presidente como regalo de Reyes que abone la deuda con los fondos FLA del Gobierno de España”, dijo a la vez que le exigió que no sea sumisa y tome ejemplo de otros regidores que sí están reclamando. El PSPV calculó hace unas semanas que la deuda de la Generalitat con los ayuntamientos valencianos ascendía a 2.000 millones de euros.

Estos retrasos en el abono de transferencias coinciden con un momento de precariedad financiera en el Ayuntamiento de la capital. El Consistorio cuenta este año con unos presupuestos que, aunque suben ligeramente sobre el año anterior, son insuficientes. Son 731 millones de euros, de los que unos 120 millones irán a amortizar la deuda municipal y solo 32 millones a inversión.

Los aprietos económicos del gobierno local se han aliviado en los últimos meses gracias al plan de proveedores al que se acogió Barberá la pasada primavera. Entonces reclamó algo más de 181 millones de euros para el pago de las facturas a los proveedores.

Por contra, el monto de la deuda municipal ha crecido como revelaban hace poco las cuentas del Banco de España, que convierten Valencia en la tercera capital más endeudada, con un pasivo de más de 1.000 millones de euros.

La alcaldesa, que comenzó el mandato enviando un informe a la Generalitat de lo que le debía, ha rebajado el tono el último año frente al presidente Fabra. Una actitud que la ha valido la crítica de toda la oposición municipal.