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POLÉMICA ACTUACIÓN DE LOS 'MOSSOS' EL 14-N

Puig zanja su crisis de credibilidad con el relevo de un comisario de ‘mossos’

El consejero acepta la dimisión del máximo responsable de los antidisturbios, Sergi Pla

Este no le entregó el informe que recoge disparos en la zona donde perdió el ojo Quintana

Mas reafirma en su cargo al consejero de Interior, Felip Puig

El consejero de Interior catalán, Felip Puig, ha elegido la vía más rápida para salir del atolladero en el que se ha metido. En menos de un mes, ha dado tres versiones distintas sobre el golpe que recibió Ester Quintana el día de la huelga general en Barcelona y que le segó el nervio óptico del ojo izquierdo. Para cerrar el capítulo, Puig ha aceptado la renuncia del comisario Sergi Pla, jefe de la Comisaría General de Recursos Operativos, de la que dependen los antidisturbios. Pla no hizo llegar al consejero un informe, fechado el 21 de noviembre, que recogía que la policía catalana disparó proyectiles en las inmediaciones del lugar en el que fue herida Ester Quintana.

Algo que Puig había negado por activa y por pasiva, en rueda de prensa, en sede parlamentaria, y a través de sus portavoces de prensa. “No hubo actividad policial”, llegó a afirmar el consejero al día siguiente de la huelga a los medios.

El comisario Sergi Pla, máximo responsable de los antidisturbios.
El comisario Sergi Pla, máximo responsable de los antidisturbios.

El caos sobre la explicación de lo que ocurrió en la huelga general se debe a un error “de apreciación” sin “mala fe”, aseguró Puig, por parte de la cadena de mandos, que no consideraron relevantes hacerle llegar un informe detallado de todos los lugares donde dispararon los antidisturbios. Los mossos se limitaron a investigar si a Quintana la hirió un disparo de la policía, aseguran fuentes policiales. Pla dejará de ser comisario jefe de los antidisturbios, pero no se le ha abierto un expediente disciplinario. Fuentes policiales aseguran que ha accedido a ser cabeza de turco de la crisis política, con la certeza de que su nuevo destino no supondrá un castigo.

A pesar de todo, Interior no ha cambiado la versión inicial del accidente de Quintana. “Es imposible por lugar y por hora” que la haya herido una bala de la policía catalana, sostuvo rotundo Puig en una rueda de prensa, tras su segunda comparecencia en el Parlament en 10 días para dar la versión definitiva de lo ocurrido el 14-N. Puig admitió que desconocen qué la golpeó en el ojo, aunque en su primera intervención parlamentaria insinuó que podía deberse a objetos lanzados por vándalos.

También repitió que los mossos no lanzaron pelotas de goma, que suelen rebotar contra el suelo y tienen una trayectora errática. Insisitó en que sólo usaron la lanzadera, un arma de precisión que dispara pelotas de espuma, que no rebota.

Un comisario contra la resistencia pasiva

“Resistirse no es pacífico”, dijo el comisario Sergi Pla en el programa Salvados de Jordi Évole. Hablaba sobre el desastroso desalojo de la plaza de Catalunya el 27 de mayo. “Si Gandhi hubiera estado allí, también habría pillado”, añadió. La frase le costó duras críticas y el escarnio público. Aunque, según fuentes de su entorno, él lo asumió con deportividad. Muchas horas de grabación, uno se suelta, y acaba diciendo lo que piensa.

Pla, de 52 años, licenciado en Derecho y en Ciencias Policiales, fue nombrado comisario de los Mossos en diciembre de 2009 con Joan Saura (ICV). “Era un hombre de acción y a él le apetecía ir a los antidisturbios más que cualquier otra cosa”, explican fuentes del anterior Ejecutivo. Pla llevaba hasta ese momento cinco años en Tráfico. Antes había dirigido el despliegue de mossos en Badalona y en Sant Adrià, y, antes de eso, ya había formado parte de la División de Recursos operativos, vinculada a los antidisturbios.

Saura le ascendió debido a sus buenos resultados como jefe de Tráfico, donde redujo la siniestralidad. “La condición era que tendría pocos agentes a su cargo. Pensábamos que no iba a ser un problema, pero nos equivocamos”, aseguran esas mismas fuentes, que critican la deriva de los antidisturbios. Otras fuentes policiales le consideran un “buen profesional a pesar de su actitud chulesca”. Pla ingresó en mossos en 1996, procedente de la Policía Nacional, donde trabajó ocho años en estupefacientes. Condecorado con siete medallas, aguarda ahora su nuevo destino, después de que Puig haya aceptado su renuncia por no haberle entregado un informe clave sobre el 14-N.

Puesto que la última explicación de Puig sostiene la misma tesis sobre el accidente, Puig esgrimió que nunca mintió en el Parlament, cuando dijo que sólo se había disparado en vía Laietana, la calle donde se registraron la mayor parte de los conflictos el día de la huelga general, en la que incluso ardieron dos coches de la Policía Nacional.

“La información fue correcta, pero no completa”, alegó, a pesar de que el 3 de diciembre aseguró ante todos los partidos políticos que cerca de donde estaba la mujer (en paseo de Gràcia con la calle de Casp) no se disparó. Por eso, insistió Puig, no admite ningún error personal como jefe político de Interior. “Pedí toda la información”, indicó. Aunque asumió que, formalmente, es el “último responsable de todo lo que ha pasado”.

El desbarajuste de versiones ha supuesto el descrédito del consejero, de su director de la policía, Manel Prat, y del cuerpo de los Mossos d’Esquadra en general. Por ello Puig puso su cargo a disposición del presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, que no aceptó su renuncia.

Antes de la rueda de prensa, Puig explicó a puerta cerrada a los diferentes partidos que la policía catalana disparó siete proyectiles cerca del área en la que sufrió el golpe Quintana (Gran Via, Diputació y Casp con Pau Claris y Roger de Llúria). Además, se lanzaron dos salvas (cartuchos sin pelotas). Esa información constaba ya en el informe previo del 21 de noviembre que no se le hizo llegar y del que desconocía su contenido cuando compareció en el Parlament el 3 de diciembre.

Un vídeo que se hizo público el jueves de la semana pasada fue el inicio del fin de la primera explicación mantenida por Interior sobre las cargas de los antidisturbios. En este se veía a un agente disparando a unos 100 metros de donde fue herida Quintana. Al día siguiente, el director de la policía pidió nuevos informes y descubrió que existía el del 21 de noviembre, donde ya se recogía ese disparo.

Fuentes policiales atribuyen a Puig un error de interpretación cuando aseguraron que no se disparó donde se encontraba la mujer herida, y que eso le llevó a afirmar que solo se disparó en vía Laietana. Además, el día de la huelga general, el director de la policía se encontraba en el Centro de Coordinación, donde junto a varios mandos policiales, seguían y dirigían las cargas de la Brigada Mòbil (Brimo, los antidisturbios) en directo. La actuación en paseo de Gracia fue algo caótica, según diversas fuentes.

El nuevo informe que presentó este jueves Puig desmenuzaba todos los disparos efectuados por la Brimo, por hora y lugar: 640 salvas y 62 pelotas de espuma. El responsable de Interior avanzó además que estudiarán la posibilidad instalar en las escopetas y en las lanzaderas un sistema de GPS para localizar cada uno de los movimientos de la policía. También se plantean colocar cámaras en los cascos de los escopeteros para grabar cada uno de sus movimientos. Todos los partidos pidieron la renuncia de Puig a ser de nuevo consejero de Interior, a excepción de ERC, que se dio por satisfecha con la salida del comisario Sergi Pla.

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