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Una profesora para siete colegios

Docentes y padres de las escuelas rurales de Narón protestan contra los “excesivos” recortes de la Consellería de Educación con una caminata

Laura Galdo, profesora de Audición y Lenguaje en Narón, junto a otros padres y docentes en su protesta contra los recortes. Ampliar foto
Laura Galdo, profesora de Audición y Lenguaje en Narón, junto a otros padres y docentes en su protesta contra los recortes.

No será un curso fácil para Laura Galdo. Profesora de Audición y Lenguaje desde 2005, ganó su plaza en 2009 y por primera vez desde que da clase empieza el año escolar “desilusionada y frustrada”. De aquí a finales de junio tendrá que itinerar de lunes a viernes por siete colegios, uno en Ferrol y seis en Narón (cinco son escuelas rurales) en una carrera contrarreloj por las carreteras y pistas de varias parroquias distantes —unos 10 kilómetros entre sí— para llegar a tiempo a todas sus clases de Infantil.

Entre el alumnado cuenta a cuatro niños con trastorno autista de 3 a 6 años y “por lo menos” a otros 15 diagnosticados con déficit de atención e hiperactividad (TADH), entre otras conductas que requieren de un apoyo educativo específico y continuado. “Cada semana son tres horas al volante del coche a toda prisa pero eso no es lo peor. A día de hoy ya sé que no voy a poder hacer bien mi trabajo y eso me frustra”, se lamenta la maestra. “Solo tendré tiempo para los niños con trastorno autista, y muy poco”, resume. Galdo explica que le será casi imposible progresar con niños muy pequeños que requieren de unas rutinas muy específicas y a los que solo podrá ver en sesiones de 50 minutos una vez por semana. “Me encanta mi trabajo, pero para esto que la Xunta les ponga una tele con Bob Esponja que les saldrá más barato que yo”, sugiere con sarcasmo. “Del rotacismo o del sigmatismo (problemas con la articulación de las consonantes r y s, muy comunes en niños pequeños) me olvido para todo el curso”, descarta la profesora, “quedan en último plano porque no hay tiempo”.

Laura y otras 57 personas, padres y profesores del CRA (Centros Rurales Agrupados) de Narón, se calzaron ayer las zapatillas deportivas para evidenciar su malestar con los “excesivos” recortes que les impone la Consellería de Educación. El claustro organizó una caminata reivindicativa de seis kilómetros entre O Val y San Xiao (Xuvia) un día antes del inicio del curso escolar que arranca hoy y que les obligará a hacer malabarismos con los horarios lectivos y ser maestros polivalentes.

“Este año tenemos seis alumnos más y dos profesores de Infantil y Primaria menos”, explica el director del CRA, Xosé Manuel Suárez, ataviado con la camiseta verde que se ha convertido en un emblema de la defensa de la educación pública.

“Somos el único cole de Narón al que le quitan docentes aunque aumentamos la matrícula”, dice Suárez, convencido de que es un ejemplo claro de “la discriminación de la escuela rural con respecto a la urbana”. Y todavía pone otro más. “Ni me acuerdo de la última vez que recibimos material informático de la Consellería de Educación. Nos apañamos con donativos o mucha voluntad”, confiesa el profesor.

El CRA de Naron agrupa a las escuelas unitarias de Domirón, O Val, Castro, Sedes y Pedroso. En total, unos 180 alumnos de 3 a 5 años, salvo el centro de O Val donde imparten clase hasta 4º de Primaria. En 2011, contaban con 21 profesores en el claustro y este año serán 19 y otros tres de apoyo —una de Audición y Lenguaje y dos de Religión— , compartidos con otros colegios.

“¿Y qué suponen dos profesores menos?”, se pregunta el director, “pues juntar a más niños en cada aula hasta el tope y que la enseñanza pierda calidad”. Verónica, la profesora de Inglés ya ha renunciado a poner en marcha las secciones bilingües porque “no hay forma de hacer un horario coherente” y Susana García, coordinadora de las escuelas rurales de Narón, se queja amargamente porque también les han privado de una de las dos cuidadoras que tenían asignadas para atender dos niños con un autismo severo. “El informe de escolarización condicionaba la matrícula de los niños autistas a la atención de una cuidadora que no puede estar en dos coles a la vez”, explica la maestra.

La Consellería de Educación replica que “todos los niños tendrán la atención que necesitan” y argumenta que en la jefatura territorial de A Coruña “no consta” por escrito ninguna queja de las escuelas rurales de Narón demandando más personal. Con todo, desde el departamento de Jesús Vázquez matizan que al inicio del curso siempre hay “un margen” para ajustar las necesidades de cada centro.

 

Manifestación en Santiago

Más de 200.000 alumnos gallegos comenzarán las clases hoy en los ciclos de educación Infantil e Primaria en Galicia. Las cifras provisionales de Educación apuntan a que serán 68.125 alumnos en el primero de los niveles, y 133.238 en el segundo. Mientras los niños van a clase, en Santiago (partiendo del Obradoiro a las 11.30) tendrá lugar una manifestación convocada por asociaciones de padres de zonas rurales, las que más se resienten por los recortes de la Xunta. El curso se prevé conflictivo a causa de las reducciones de profesorado y unidades, o por la subida del IVA al material escolar. Desde las organizaciones sindicales se apunta a que será un curso “caliente” y “conflictivo” por los tijeretazos de la consellería, con el incremento del horario en Secundaria, la amortización de puestos de trabajo mediante la no cobertura de jubilaciones o la reducción de unidades a través del agrupamiento.

La CIG recuerda que el curso empieza con 12 centros menos y más de 100 unidades afectadas. CC OO ha advertido de que Galicia sufrirá una reducción mínima de 800 profesores, que se unirán a los más de 2.000 puestos docentes que han desaparecido en los últimos años.