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Denuncia contra la Xunta por unas obras que prometió Feijóo en 2005

Infraestruturas suspende la ejecución de unos accesos en Brión previstos en un acuerdo de hace siete años

Un convenio firmado hace siete años por el entonces conselleiro de Política Territorial Alberto Núñez Feijóo con el Ayuntamiento de Brión acabará en los tribunales. El gobierno local, del PSOE, presentará hoy una denuncia en el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de A Coruña por la decisión de la Xunta presidida por Feijóo de no acabar de ejecutar los accesos a una autovía comprometidos en el acuerdo.

Dicho convenio de colaboración fue firmado el 15 de marzo de 2005 entre Feijóo, por entonces conselleiro de Fraga, y el alcalde socialista de Brión, Xosé Luis García. Brión le cedía a la Xunta unos terrenos de titularidad municipal afectados por la construcción de la autovía AG-56, entre esta localidad y Santiago, aportaba más de 200.000 euros a los costes de expropiación y ejecución de las variantes AC-300 y AC-451, los citados ramales de acceso a la autovía, y se comprometía a no liquidar el impuesto municipal por la autorización y ejecución de las obras. A cambio, la Xunta se comprometía a redactar y aprobar los proyectos técnicos y a realizar las obras de las variantes. El tramo AC-300 fue adjudicado a la constructora Francisco Gómez y Cia, SL, y lleva paralizado desde finales de 2011.

Ahora las obras se han convertido en un negocio redondo para la Xunta, que aún no ha finalizado la variante AC-300 y que ya ha anunciado que no piensa construir la variante AC-451 porque “no es prioritaria en estos momentos al existir un trazado alternativo en servicio”, es decir, la citada autovía AG-56. En el caso de esta última variante, las obras aún no han comenzado y ni siquiera consta que se haya redactado el proyecto o que se hayan obtenido los terrenos.

El pasado 8 de mayo, el Ayuntamiento de Brión presentó un requerimiento a la Xunta para exigir el cumplimiento del convenio, y con ello el pago de los casi cinco millones de euros en los que se valoran las obras que aún quedan por realizarse: casi cuatro por la variante AC-451 y algo más de un millón por lo que falta por finalizar de la AC-300.

El 29 de junio, la Axencia Galega de Infraestruturas mandó un escrito al Ayuntamiento en el que se le indicaba que desistía del cumplimiento del convenio. El documento iba firmado por su directora general, Ethel Vázquez Mourelle.