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La Generalitat ingresará 430 millones tras privatizar de Tabasa y Túnel del Cadí

El Gobierno decidirá en diciembre la privatización de Tabasa y Túnel del Cadí para enjugar deuda

La venta de activos llegará después del peor año en caída de tráfico de las vías autonómicas

La Generalitat prevé ingresar 430 millones de euros por la privatización de la gestión de sus autopistas de pago. El Gobierno catalán ha iniciado este martes el concurso para ceder las concesiones que hasta ahora estaban en manos de las empresas públicas Tabasa, que gestiona los túneles de Vallvidrera (la C-16 entre Barcelona y Sant Cugat del Vallès), y Túnel del Cadí, que explota la galería que conecta Riu de Cerdanya y Fontanals de Cerdanya, en la C-162.

Esta es una de las operaciones que el Departamento de Economía ha diseñado para hacer aflorar recursos públicos durante este ejercicio e intentar enjugar parte de la gran deuda que afecta a la Administración catalana, cuyos intereses se han convertido en un quebradero de cabeza para el Gobierno. La otra, también puesta en marcha, es la privatización de la empresa pública Aigües Ter-Llobregat, responsable de gestionar el ciclo del agua entre las cuencas de los ríos y los depósitos municipales. Por esa otra operación se prevé ingresar 400 millones de euros a corto plazo. La tercera vía para obtener recursos extraordinarios depende de la venta de activos inmobiliarios.

Según el pliego de condiciones elaborado por los técnicos de Economía, la concesión de las vías de pago autonómicas que salen a concurso se hará por un periodo de 25 años. Las empresas interesadas tienen hasta el 23 de agosto para presentar sus ofertas y la adjudicación definitiva se producirá en septiembre. La empresa adjudicataria tendrá que constituir una sociedad expresamente para explotar esas vías y dar entrada en su consejo de administración a un representante de la Generalitat, que mantendrá la titularidad de estas.

Como en el caso del resto de las ventas de activos, la privatización de las concesiones de autopistas de la Generalitat no llega en el mejor momento. La crisis ha lastrado su tráfico, que en el último año ha descendido en el caso de Tabasa un 4,9% y en el de Túnel de Cadí un 6,9%: las peores caídas desde su puesta en marcha. Según la memoria de ambas empresas, los ingresos también se redujeron, si bien el beneficio neto fue dispar. Mientras que Tabasa conseguía mejorarlo un 37% y alcanzaba los 11,4 millones de euros, Túnel de Cadí lo veía reducirse hasta 1,9 millones, un 57% menos.