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La Cámara cifra en 2.658 millones la deuda pendiente por el Estatuto

Valls recuerda que el Estado adeuda 759 millones correspondientes a 2008 y otros 211 por 2009

El organismo confía en que el rescate a la banca abra el grifo del crédito a las pymes

La Cámara de Comercio de Barcelona ha cifrado hoy en 2.658 millones la deuda del Estado con la Generalitat por el incumplimiento de la disposición adicional tercera del Estatuto, que obliga al Estado a invertir en infraestructuras en Cataluña en proporción a su aportación al PIB español. Este es el saldo de los primeros cinco años de vigencia de esta disposición del Estatuto, según la Cámara de Comercio.

El presidente de la Cámara, Miquel Valls, ha recordado que, con 2007 ya liquidado, el Estado adeuda a la Generalitat 759 millones correspondientes a 2008 y otros 211 millones por 2009, y ha calculado que en el año 2010 el Estado invirtió en Cataluña 719 millones menos de lo que debería, y que en 2011 destinó 969 millones menos de lo previsto. "Pedimos que cumplan los acuerdos firmados entre la Generalitat y el Estado", ha asegurado Valls, que ha apelado a la "lealtad" del Estado respecto a los pactos sellados.

La Cámara ha calculado estas cifras a partir de los datos de ejecución de la Intervención General del  Estado. Esta corporación asegura que el Estado debería haber invertido el año pasado en infraestructuras en Cataluña unos 2.000 millones, y que acabó invirtiendo solo 1.116 millones. En cuanto a 2010, la Cámara entiende que deberían haber correspondido a Cataluña un total de 3.279 millones de inversión en infraestructuras de los 17.589 que se repartieron entre el conjunto de las comunidades, lo que arroja un saldo negativo de 719 millones para Cataluña, según Valls.

Valls ha constatado que el porcentaje de ejecución de estos fondos sobre la inversión estatal en el conjunto de las comunidades es del 66,3%, mientras que en Cataluña el porcentaje baja hasta el 35,8%, "el más bajo de todas las comunidades y de toda la serie histórica", ha alertado el presidente. También ha recordado que Generalitat y Estado pactaron una cláusula por la cual si la inversión ejecutada en infraestructuras en Cataluña quedaba por debajo de la aportación de Cataluña al PIB español, la Administración central se comprometía a corregir la desviación en el siguiente presupuesto o bien a transferir esa cantidad a la Generalitat.

De todos los proyectos que hay sobre la mesa, la Cámara considera que los prioritarios son los nuevos accesos terrestres viarios y ferroviarios al puerto de Barcelona (500 millones), la estación del AVE de la Sagrera (300), la autovía B-40 a Granollers (500) y el nuevo acceso de cercanías al aeropuerto (300). Los 1.000 millones restantes, el organismo considera que deberían servir para avanzar en la ejecución de corredor mediterráneo: 400 se podrían dedicar a llevar el tercer carril de forma inmediata hasta Tarragona y a resolver definitivamente el nudo de Castellbisbal.

Sobre el rescate pedido por el Gobierno español para el sistema financiero, el presidente de la Cámara lo ha considerado muy positivo. Valls ha evitado la palabra rescate, se ha referido a "préstamo" y ha aplaudido la gestión del Gobierno en su negociación. "Esperemos que tras los informes de las entidades independientes y las valoraciones pendientes, el sistema de crédito comience a fluir y a circular para las pequeñas y medianas empresas", ha celebrado.

Valls ha subrayado la inyección de casi 30.000 millones que supondrán las aportaciones públicas para pagar facturas pendientes a los proveedores: "La buena noticia son los 10.000 millones que han cobrado los Ayuntamientos del Estado, a los que cabe añadir los 18.000 de la Generalitat, que ayudarán a recuperar estabilidad en las fianzas de los proveedores".

Esta inyección, sumada al rescate, "hace prever un otoño un poco mejor, siempre que la situación europea, con las elecciones griegas el día 17, se estabilice", ha dicho el presidente del organismo. A partir de la encuesta de Clima Empresarial de Cataluña, la Cámara prevé cerrar 2012 con un PIB del -1,5%, que remontaría hasta el -0,1% en 2013. La institución prevé, con todo, que el consumo privado siga cayendo y cierre este ejercicio en  -1,9%,  el -5,1% en el caso del consumo público. De las previsiones, también resulta preocupante la ralentización en el aumento de las exportaciones (3,3 frente al 7,5 con el que cerró 2011), lo que repercutirá negativamente en la industria, ha advertido Valls.