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El malestar educativo sale a la calle

Unos 50.000 manifestantes contra los recortes en las principales ciudades

Una manifestante, durante la protesta en Valencia.
Una manifestante, durante la protesta en Valencia.

Indignación, malestar y mucha participación. Las calles del centro de las principales ciudades de la Comunidad Valenciana se llenaron en la tarde del martes de profesores y estudiantes que cargaron contra los recortes. Pitos, tambores, batucadas, pancartas más o menos elaboradas y todo tipo de carteles animaron las manifestaciones, muy reivindicativas.

En Valencia, un grupo de profesores de Formación en Orientación Laboral escribía en una pizarra de una de sus aulas algunos cálculos de la ratio por clase con el nuevo decreto: “Bachillerato: 36+6= 42”. Esperaban a que los manifestantes que acudieron —10.000 personas según la policía y 60.000 en cifras de los organizadores— empezaran el recorrido. “Con estas cifras, el servicio que vamos a darle a los ciudadanos no responde a la idea de calidad de la que respondemos como profesionales”, explicaba Jordi, un profesor de Secundaria de 32 años.

Las protestas se iniciaron con el lema Contra los recortes en educación. Depuración de responsabilidades en el Consell. La pancarta encabezó el recorrido marcado —desde la plaza de San Agustín hasta la de América pasando por la del Ayuntamiento y la calle de Las Barcas— al grito de “No queremos ver el decreto Wert” o “Más inversión y menos corrupción”. La mayoría de los asistentes llevaba una camiseta negra “por una educación pública y de calidad”.

Entre los manifestantes se mezclaba una pancarta que clamaba contra los recortes sostenida por varios trabajadores de salud: “Nos hemos adherido por solidaridad. Creo que en sanidad debemos tomar las mismas ideas y planear algo contra el atropello que también estamos sufriendo”, recordaba Rafael Reig, un trabajador de Picassent de 52 años.

“Es el mayor ataque desde los años setenta”, decía una maestra

Al terminar la marcha, que iba acompañada por pitos, cacerolas y bocinas, Beatriz Carmona, miembro de Intersindical, exigió en nombre de todos los sindicatos que se debatieran las medidas “precipitadas” que se han tomado “unilateralmente, en un despacho del ministerio”, y que se debatieran y consensuaran con la comunidad educativa.

En Alicante, el recorrido fue más corto de lo habitual pese a la gran afluencia de gente. Más de 20.000 personas (cifras que la propia Policía Nacional estimó) recorrieron la principal arteria comercial de la ciudad, la avenida de Maisonnave, y terminaron en la plaza de la Montañeta, frente a la Subdelegación del Gobierno. Había muchos profesores de toda la provincia y también estudiantes de todas las edades.

“No es justo lo que están haciendo con la educación. Podrían recortar de más sitios”, opinaba Esther Musoles, maestra de un colegio en Pilar de la Horadada. “Venimos interinos varios. Es muy importante estar unidos, pero no solo los maestros sino los padres y la sociedad”, defendía Cristina, maestra de Pedagogía Terapéutica en Daya Nueva. Y la reivindicación, en muchos casos, se acompañaba de optimismo. “Veo, pese a todo, que el colectivo se mueve y que estamos en el inicio de algún cambio", aportaba Dèlia Amorós. A su lado, Rosana, una maestra interina de educación infantil, expresaba “indignación, cabreo, enfado. Malestar”.

“No queremos ver el decreto Wert”, corearon los manifestantes

“Considero que los recortes atentan contra la escuela pública y la igualdad de oportunidades”, explicaba también durante la protesta Fernando Hortal, estudiante de 18 años de segundo de Bachillerato del IES Bahía de Babel de Alicante.

En Castellón también fueron miles los docentes que salieron a la calle. La Policía Local cifró la participación en 3.100 personas. “No sabemos si conseguiremos que rectifiquen o no, pero que al menos conste que se está haciendo sin tener en cuenta al profesorado”, explicaba Ramón, un profesor de instituto de Nules que lleva 33 años en la docencia. “Llevo años trabajando en esto porque me gusta, pero están creando un clima odioso. Van a desmontar algo que funcionaba por algo que no se sabe bien qué va a ser”.

La protesta partió desde la plaza de Las Aulas y a ella acudieron profesores de distintos puntos de la provincia. Una profesora de Betxí aseguraba que es el “mayor ataque” que sufre la educación desde los años setenta.