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Los armadores desafían a Gibraltar y anuncian que saldrán a faenar

Los afectados reclaman “el apoyo del Gobierno español” para poder realizar sin problemas la actividad que desde siempre han venido desarrollando en la zona

Reunión de los pescadores de Algeciras y La Línea con el Gobierno de Gibraltar Ampliar foto
Reunión de los pescadores de Algeciras y La Línea con el Gobierno de Gibraltar

La reunión de ayer en el número seis de Convent Place, sede del Gobierno de Gibraltar, entre representantes de la flota pesquera artesanal de Algeciras y La Línea, que faenan en aguas próximas a la colonia británica, y el Ejecutivo de Fabian Picardo terminó sin acuerdo. La ruptura de las negociaciones es definitiva y, ante el más que posible incremento de la tensión en aguas de la Bahía de Algeciras, los pescadores reclamaron “el apoyo del Gobierno español” para poder realizar sin problemas la actividad que desde siempre han desarrollado en la zona.

El presidente de los armadores andaluces, Pedro Maza aseguró tras la ruptura que “se intentó en todo momento llegar a un acuerdo a través del diálogo, pero fue imposible ante la insistencia del Gobierno gibraltareño en exigir el cumplimiento de las normativas medioambientales de 1991”.

Picardo decidió poner fin unilateralmente al acuerdo que desde 1999 mantenía con los pescadores españoles vecinos para permitirles pescar hasta una cercanía de aproximadamente media milla con las artes que habitualmente emplean (el cerco, el trasmallo y el rastro remolcado), todas ellas legales dentro del ámbito comunitario.

Ese acuerdo salvaba para los pescadores del Campo de Gibraltar las limitaciones que imponía la legislación sobre Medio Ambiente de 1991, que prohíbe estas artes de pesca y que ahora el Ejecutivo de Picardo exige que se cumpla "al cien por cien", según explicó Pedro Maza.

El armador culpó al Gobierno de Picardo de la situación actual y de lo que pueda ocurrir en el futuro. “Los pescadores y armadores no quieren problemas, pero la necesidad de salir a pescar apremia a muchas familias”, advirtió. Unas 300 familias dependen de este caladero, donde faenaban los 70 barcos de la flota artesanal.

La situación por tanto se tensiona. Los pescadores anunciaron que saldrán a faenar en las próximas horas y esperan que la Guardia Civil permanezca en la zona para evitar apresamientos y multas por parte de las autoridades de Gibraltar.

“El Gobierno tendrá que hacer lo que tenga que hacer para dar cobertura y que la gente pesque donde ha pescado toda la vida y con las mismas artes que ha utilizado siempre”, dijo Maza.

El pasado lunes, tres barcos del puerto linense de La Atunara fueron hostigados por embarcaciones gibraltareños y de la Armada Británica.

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