Interior veta que una exetarra acuda a un congreso sobre la paz

El Gobierno vasco hizo gestiones para que Carmen Gisasola asistiera a la cita

Rodolfo Ares, durante la presentación del congreso sobre la memoria y la convivencia.
Rodolfo Ares, durante la presentación del congreso sobre la memoria y la convivencia.SANTOS CIRILO

Interior ha vetado la posibilidad, que el Gobierno vasco sondeó, de que la exetarra Carmen Gisasola, interna en la cárcel alavesa de Zaballa y uno de los estandartes de los presos críticos con la banda, participe dentro de dos semanas en Bilbao en un congreso sobre memoria y convivencia.

El Ejecutivo autónomo, cuya Consejería de Interior organiza la cita, había hecho gestiones para la participación de Gisasola y “aún faltaba la confirmación”, según fuentes del mismo. El consejero de Interior, Rodolfo Ares, reconoció “algunas gestiones” para que la reclusa pudiera acudir, “pero todavía no han culminado y por eso no está incluida en el programa. No sabemos si Gisasola va a estar”.

Fuentes del PP vasco insisten en que el ministerio ya había adelantado su negativa. En cualquier caso, al trascender ayer la invitación, su presidente, Antonio Basagoiti, habló por la mañana con el ministro, Jorge Fernández Díaz, quien le ratificó su veto. “Está descartado. No va a estar porque el ministerio nunca la ha aprobado”, enfatizó Basagoiti en una rueda de prensa en la capital vizcaína. Hasta una docena de veces, en público primero y luego en privado, con una u otra fórmula, Basagoiti recalcó que Gisasola no acudirá al cónclave porque Interior no lo consiente.

“No vamos a hacer de esto cuestión, pero podía haber sido bueno que una acreditada exterrorista explicara el valor de la reinserción cuando reconoces la responsabilidad y pides perdón”, lamentaban fuentes del Ejecutivo autónomo. Medios de Interior insistieron en que Gisasola, aunque está en el camino de la reinserción, sigue cumpliendo condena por “crímenes muy graves”, por lo que no le concederán el permiso necesario para acudir al congreso.

Gisasola (Markina, Bizkaia, 1958) fue miembro del comando Gorrotxategi entre 1981 y 1983 y del Vizcaya entre 1985 y 1990. A mediados de este último año se convirtió en jefa de los comandos de liberados —miembros a sueldo de la banda—, hasta su detención en noviembre de 1990 en Francia. Allí cumplió condena hasta su extradición en 2001 y comenzó su alejamiento de la dirección de la banda, que la expulsó en 1998.

En España fue condenada a 79 años de prisión por tres asesinatos. Sus posiciones críticas contra ETA y Batasuna se han ido ahondando hasta convertirse en cabeza visible, con el también exetarra José Luis Urrusolo, en cabeza visible de la vía Nanclares. Clasificada en segundo grado, puede disfrutar de 18 días fuera de la cárcel cada semestre del año.

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El congreso contará con el testimonio de otros exterroristas, como Adriana Faranda, exmiembro de las Brigadas Rojas, víctimas y expertos en procesos de paz y resolución de conflictos. “El final del terrorismo nos abre la oportunidad para construir un futuro en libertad sobre unas bases sólidas que garanticen que nunca más se va a reproducir la pesadilla”, explicó Ares al presentarlo ayer.

La cita, abierta a todo el mundo, se estructurará en sesiones de trabajo sobre diversos aspectos del terrorismo. Junto a expertos en la Alemania nazi, la RDA, la URSS o la limpieza étnica en la antigua Yugoslavia acudirán responsables de asociaciones de víctimas, de grupos pacifistas, sociólogos, periodistas, teólogos... El lehendakari, Patxi López, abrirá las jornadas el día 14 y Fernández Díaz las clausurará el 20.

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