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Colgados en Colón

Una grúa rescata a seis turistas atrapados cinco horas en el mirador por una avería del ascensor

Una pareja de Málaga perdió el avión de vuelta por el incidente en Colón

Rescate de los seis turistas en el mirador del monumento a Colón.
Rescate de los seis turistas en el mirador del monumento a Colón.

Cuatro turistas malagueños y dos japoneses permanecieron ayer más de cinco horas atrapados en lo alto del monumento a Colón, a 60 metros de altura. Una avería en el ascensor que lleva al mirador del icono turístico de la ciudad se estropeó minutos antes de las once de la mañana, instantes después de dejar al grupo en su parte superior. Tras un intento de rescate en helicóptero, que se descartó por el peligro que comportaba la operación, a las cuatro de la tarde una gran grúa liberó a los seis visitantes. Cientos de personas se arremolinaban en la zona para presenciar en directo el rescate.

Fue a las 10.45 cuando el ascensorista del monumento notificó a sus compañeros de la recepción que se había estropeado el ascensor con él dentro. Poco después, efectivos de la Guardia Urbana y los Mossos d’Esquadra, y cinco vehículos de Bomberos de Barcelona, rodeaban la instalación. El trabajador pudo ser bajado a la base del monumento, pero no fue posible reparar el elevador.

Tras dos horas de intentos sin éxito, los bomberos recurrieron a otro plan: utilizar un helicóptero para rescatar a los turistas desde el aire. Sin embargo, no pudo llevarse a cabo. El jefe de los bomberos, Jordi Secall, explicó que “dificultades con la estructura” del monumento lo impidieron.

Los bomberos llegaron a barajar cuatro opciones de actuación para liberar a los atrapados.

La 'maldición' de Colón

El 1 de junio de 1888, el monumento estrenó el primer ascensor hidráulico de la ciudad, pero se averió. Quedaron encerrados en su interior el alcalde de la ciudad, Francesc Rius i Taulet, y dos periodistas que le acompañaban.

15 personas quedaron atrapadas el 8 de septiembre de 1976 tras otra avería en el elevador. Fueron necesarias más de siete horas para evacuar la torre de Colón. El Ayuntamiento de Barcelona mantuvo el ascensor inactivo durante tres años.

Un estudio descubrió en 1982 que el monumento se encontraba en un grave proceso de oxidación. Repararlo tuvo un coste de 300.000 euros.

El 25 de abril de 2006, otra avería dejó encerrados a 14 turistas. El rescate duró una hora y media. Dos turistas encerrados fueron atendidos por los equipos de emergencias tras sufrir un ataque de ansiedad.

El suceso más trágico ocurrió el 11 de noviembre de 2006, cuando un indigente murió al caer desde la base del monumento.

Varios problemas de goteras y filtraciones, que encharcaban la instalación del ascensor, obligaron a principios de 2008 a cerrar sus puertas y dejaron el ascensor y el mirador fuera de servicio durante unos tres meses.

Tras fallar las dos primeras alternativas —la reparación del ascensor y el rescate por el aire—, los servicios de emergencia activaron la tercera: llevar una gran grúa a la zona y bajar a los turistas en una cesta. La última opción consistía en que el grupo descendiera por la escalerilla vertical de hierro instalada en el hueco del ascensor. Esta, debido a su “alto riesgo”, según el jefe de bomberos, era la menos recomendable de las soluciones. Las escaleras de emergencia convencionales habían quedado obstruidas por la avería.

Cuando al fin la grúa pudo situarse muy cerca del mirador de Colón, un operario de bomberos les ayudó a dar el pequeño paso hasta la cesta que les iba a bajar al suelo. La plataforma hizo dos viajes. En el primero descendieron las tres mujeres y luego los tres hombres.

Lo primero que hicieron los turistas tras ser rescatados fue volver de nuevo al interior de la torre, aunque esta vez para calmar los nervios y rehidratarse después de haber pasado más de cinco horas encerrados a 60 metros de altura. Los dos vehículos del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) que acudieron al lugar no tuvieron que intervenir. Tampoco fue necesaria la ayuda psicológica. “Todos han reaccionado muy bien, hemos estado en contacto telefónico todo el tiempo”, explicó la portavoz del Ayuntamiento de Barcelona.

Tras pasar un cuarto de hora en la recepción del monumento, los turistas abandonaron la zona por la puerta de atrás, lejos de los flashes del medio millar de curiosos que llegaron a congregarse en la parte baja de La Rambla y la zona del puerto.

A pesar de que perdieron su vuelo de vuelta a Málaga, las dos jóvenes parejas de andaluces no se tomaron mal la experiencia, según el Ayuntamiento. “Tenían un vuelo con Ryanair para las tres de la tarde y se lo hemos cambiado por otro con Iberia. Han reaccionado con buen humor”, aseguró una portavoz.

El intento de rescatar al grupo mediante el helicóptero fue el que más llamó la atención a los cientos de personas que paseaban por la zona y acudieron a ver lo que ocurría en el monumento a Colón, pero demostró ser inviable y peligroso. “No podíamos saberlo hasta después de haberlo probado sobre el terreno”, justificó la portavoz del Ayuntamiento.

“El helicóptero no podía pegarse a la torre”, explicó el turista japonés, expresándose mucho mejor con las manos que en su escaso inglés. La pareja de turistas asiáticos, de unos 60 años, no perdieron la sonrisa, a pesar de todo lo ocurrido, cuando volvieron a pisar la calle. Pese a ello, admitieron haber pasado un mal rato.