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Los Roscubas vuelven a la pared

Los artistas exponen las obras de imágenes creadas por ordenador sobre papeles plegados

“Mentalmente es pintura”, dicen los hermanos

Vicente (a la izquierda) y Fernando Roscubas , ayer, en la galería Juan Manuel Lumbreras. Ampliar foto
Vicente (a la izquierda) y Fernando Roscubas , ayer, en la galería Juan Manuel Lumbreras.

El peculiar sentido del humor de los hermanos Fernando y Vicente Roscubas (Palma de Mallorca, 1953) se atisba en el título de la exposición que ayer inauguraron en la galería Juan Manuel Lumbreras (Henao, 3. Bilbao): Lo mejor es que Ernesto siga como está (hasta el 18 de mayo). Es una de esas frases que toman de la prensa diaria y manipulan antes de incorporar a sus obras. “No tienen mucha carga de significado cuando las vemos publicadas. Nosotros les damos autonomía y las llevamos a nuestro terreno, el de la ironía”, explica Fernando mientras su hermano gemelo Vicente asiente. La sentencia ni siquiera anuncia que es lo que el público encontrará en la exposición. Es, dicen los Roscubas, una obra más, una idea con gancho para atraer a los visitantes a conocer su trabajo.

Lo que los visitantes encontrarán cuando acudan a ver Lo mejor es que Ernesto siga como está, un resumen de cinco años de trabajo, es el regreso a la pintura, el voluntario regreso a las obras que se pueden colgar de la pared. “Últimamente estábamos más en los objetos y habíamos relegado nuestro trabajo de pintores”, reconocen. La pintura es un trabajo minucioso y generador de muchas tensiones, dicen, para el que ya no tienen paciencia suficiente. “No nos imaginamos volviendo a coger la paleta y el pincel, así que cambiamos el concepto de pintura. Son imágenes generadas por ordenador, pero mentalmente es pintura”.

“Creamos cosas que podemos hacer con nuestras propias manos”

Los Roscubas no han seguido en su carrera una evolución lineal. “Somos cíclicos. Retomamos ideas que años atrás dejamos por finalizadas o que decimos abandonar por cualquier motivo”, explican. A principios de los años 80 trabajaron con papeles que doblaban para borrar las imágenes tomadas de la publicidad y crear un campo de texturas diferente. Ahora ha vuelto a trabajar sobre papeles plegados, pero siguiendo el camino inverso: los dobleces forman imágenes de naturaleza abstracta.

Como siempre, los Roscubas controlan el proceso de principio a final. “Nosotros creamos cosas que podemos hacer. Son obras que se pueden encargar a un industrial que las lleve a cabo, pero no es lo mismo. Las ideas que llevamos a la práctica tienen que estar hechas con nuestras propias manos”, defienden. “Las parte artesanal no es lo importante, pero el tiempo que dedicas a la obra deja en ella algo del alma del artista”. El plisado del papel genera lo que los Roascubas llaman “el efecto persiana”. “Los pliegues aportan otra calidez a las imágenes generadas por ordenador”, aseguran.

La escultura solo está representada en la exposición por dos tótems, sus conocidas cabezas humanas formadas por la superposición de láminas de madera. “Por su forma son las piezas que mejor encajan con las obras de papel plegado”, explica. No han abandonado la escultura, pero su producción está dirigida casi en su totalidad hacia los Estados Unidos. Su presencia en la feria de Chicago con la galería Altxerri les abrió la puerta del mercado americano. Ahora la galería Caldwell Snyder, de San Francisco, distribuye en exclusiva, y con éxito, sus esculturas en Estados Unidos.