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Una exposición revisa la geométrica abstracción de Victor Vasarely

La Sala BBK expone 30 obras del artista hungaro que inició el movimiento Op-Art

Vasarely se adelantó a su tiempo mediante la investigación de las formas, el color y la luz

Un asistente a la exposición de Victor Vasalery contempla las obras 'Wou' (1961-1972), a la izquierda, y 'Bellatrix M.V.' (1957-1960).
Un asistente a la exposición de Victor Vasalery contempla las obras 'Wou' (1961-1972), a la izquierda, y 'Bellatrix M.V.' (1957-1960).

Victor Vasarely nació en Hungría el 9 de abril de 1906, aunque pasó casi toda su vida en Francia. Mañana se cumplen 15 años de su fallecimiento en Paris y con ese motivo se ha montado una exposición temporal en el primer piso de la Sala BBK de Bilbao. Hasta el próximo 5 de mayo se podrán admirar 30 obras que abarcan el periodo comprendido entre 1948 y 1991.

A Vasarely se le considera el padre del Op-Art, una corriente pictórica abstracta surgida tras la Segunda Guerra Mundial. Los seguidores de este movimiento no solo intentan transmitir un sentimiento con su obra, sino que exigen del espectador una actitud activa en la que el ojo recorra el lienzo buscando el principio y el fin. El húngaro fue el primero en desarrollar un modelo propio de arte abstracto geométrico caracterizado por los efectos ópticos de movimiento, la ambigüedad de formas y perspectivas y las imágenes inestables formadas por redes y tramas de color.

La obra 'Boglar II', pintada en 1966, una de las piezas de la exposición sobre Victor Vasarely ampliar foto
La obra 'Boglar II', pintada en 1966, una de las piezas de la exposición sobre Victor Vasarely

La comisaria de la exposición, Marine Soria, ha querido destacar ese papel influyente de Vasarely en el arte contemporáneo: “Anticipó las investigaciones sobre el movimiento, la luz y el color, y también la invasión informática. Innovó la percepción de la plasticidad. Creó tendencia, se ganó muchos adeptos y luchó por integrar el arte en la arquitectura y el urbanismo de las ciudades del siglo XX”. Las obras de Vasarely son indispensables en los museos de arte moderno y se han expuesto, entre otros, en el MOMA y el Guggenheim de Nueva York o el Centre Pompidou de Paris.

Soria retrata al artista, a quién conoció personalmente, como un apasionado de la industria, la arquitectura y la tecnología. La experimentación de Vasarely con las ilusiones ópticas rozaba casi la obsesión, y pasó años investigando los efectos ópticos y la geometría interna de la naturaleza. En cada uno de sus lienzos se desprende esa visión tan personal de la energía y el espacio a través de las formas geométricas.

Además, Victor Vasarely siempre mostró un gran interés por hacer que el arte no fuese exclusivo, sino que se abriese a la mayoría y fuese accesible a todos. Con ese objetivo fundó, en 1970, el Museo Didáctico que lleva su nombre en el castillo de Gordes, y en 1975, la Fundación Vasarely en Aix-en-Provence. En su Manifiesto Amarillo, en el que recoge sus ideas sobre el arte junto con otros artistas, Vasarely dejó escrito que "no podemos dejar indefinidamente el disfrute de la obra de arte sólo a la élite de conocedores. El arte del presente se encamina hacia formas generosas, recreables a placer; el arte del mañana será un tesoro común o no será".

Las 30 obras que se exponen en la Sala BBK hacen un recorrido por la trayectoria del artista, y reflejan la evolución de su manera de concebir el espacio, los degradados y los contrastes. Hay epocas en que solo usa el monocromo, con piezas sobrias en blanco y negro, y otras en las que experimenta con colores psicodélicos.

La exposición puede visitarse de 10.00 a 14.00 y de 16.30 a 21.00 de lúnes a sábados. Los domingos y festivos, incluyendo Semana Santa, estará abierta en horario de tarde. Además, la Sala BBK organiza visitas guiadas, previa cita en el 94 405 88 24, de la mano del artista Alberto Palomera