Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Mas celebra el auto: "Estamos donde estábamos y no nos moveremos de aquí"

El presidente catalán afirma que "afinará" el sistema para dar cumplimiento al tribunal

La consejera Irene Rigau asegura que el auto preserva el actual modelo escolar

Todos los partidos -salvo PP y Ciutadans, contrarios a la inmersión- celebran el fallo de los jueces

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, en el Palau de la Generalitat.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, en el Palau de la Generalitat. EFE

El Gobierno catalán ha celebrado el contenido de la resolución del Tribunal Superior de Justicia al consagrar el modelo de inmersión lingüística, que goza de un abrumador apoyo de la sociedad catalana. "No hace falta tocar el sistema: Estamos donde estábamos y no nos moveremos de aquí", ha asegurado el presidente de la Generalitat, Artur Mas en alusión a que el auto confirma el catalán como lengua vehicular y confirma por tanto que es un modelo bueno.

Tras participar en el acto que ha organizado el Gobierno catalán para conmemorar el Día de la Mujer Trabajadora, Mas ha precisado que el modelo actual ya contempla excepciones para las familias que deseen para sus hijos una atención particularizada en castellano. "Si hace falta afinar alguna cosita se hará pero el modelo en su conjunto, que es el que interesa al país, entendemos que no hace falta tocarlo porque la resolución no lo altera en ningún caso", ha dicho. Con todo, el presidente catalán ha evitado afirmar que estaba "satisfecho" por el contenido del auto a la espera de conocer la "letra pequeña" de mismo y ha optado por "un punto de prudencia y de "precaución". Y ha anunciado que el ejecutivo hará a partir de ahora una defensa más firme del catalán por razones de cohesión social y porque es el idioma que está en inferioridad de condiciones.


El auto responde a un caso particular pero no entra a valorar el modelo lingüístico", avisa Rodríguez, del PP

El Gobierno catalán catalán había advertido desde el principio que el modelo de inmersión era y es una de las "líneas rojas" que no estaba dispuesto bajo ningún concepto a cruzar. En sus declaraciones ante los periodistas, Mas sólo ha aludido a que está dispuesto a "afinar" el modelo para acatar la resolución del Tribunal aunque ha recordado que lo único que ha hecho éste es ratificar las excepciones que prevé la ley vigente.

Que dejen de buscar problemas donde no los hay", afirma Jordi Turull, de CiU

La consejera de Enseñanza, Irene Rigau, también se ha felicitado por la resolución porque implica que “el modelo escolar queda preservado y no se cuestiona. Más que una victoria es un reconocimiento”. La consejera ha admitido que si el tribunal hubiera desestimado el recurso de la Generalitat, “habría existido el peligro de que se impusieran proporciones de catalán y castellano” en las escuelas, pero ha insistido en que la decisión del TSJC solo afecta a un número de familias determinado. La titular de Educación ha reconocido que se dan casos de familias que piden una atención personalizada y que se acoja a sus hijos en castellano durante un periodo determinado “de entre un trimestre o un año”. “Pero son casos muy minoritarios”, ha añadido Rigau, quien ha considerado que si alguna familia pidiera la escolarización de sus hijos completamente en castellano, “sobrepasaría la normalidad prevista en el sistema educativo”.

Rigau se reunió, tanto ayer como hoy, con los partidos que defienden el modelo de inmersión (todos, excepto PP y Ciutadans, para hacer frente común en defensa de un sistema que ha contribuido a cohesionar la sociedad catalana y a evitar su ruptura en dos comunidades en razón de la lengua. La mayoría de fuerzas políticas se han felicitado por el contenido del auto. Daniel Font, portavoz de educación de los socialistas, ha recordado que el PSC se siente responsable de “un modelo de éxito que consideramos como propio”. “Llevamos 30 años paz lingüística muy notable. En Cataluña todos los niños saben hablar y escribir en las dos lenguas”, ha afirmado Font, que ha anunciado que pedirá explicaciones a Mas respecto a la posición de su socio, el PP, partidario de “una de doble red escolar”. Esquerra Republicana (ERC), por su parte, ha instado al Gobierno a dar instrucciones “claras y precisas” a los docentes, inspectores y a las AMPAS “para que no quede ni una duda ni rendija por cubrir”. “No se tiene que dejar en las trincheras a las personas que están en primera línea de fuego”, ha afirmado Anna Simó, portavoz de Esquerra. Pese a la satisfacción de los republicanos, Oriol Jonqueres, presidente de ERC, ha vaticinado que el asunto será recurrido al Tribunal Constitucional, al que tachó de “órgano de designación política del Estado español” que no puede pretender erigirse en una segunda cámara legislativa”. Jordi Turull, portavoz de CiU, ha sido categórico: “Que no se haga un problema de donde no lo hay”.

Frente a esta postura, el Partido Popular, firme defensor del bilingüismo, ha considerado que el auto no es tan negativo para sus intereses. Alicia Sánchez-Camacho, presidenta del PP catalán, ha guardado silencio y ha delegado la valoración de su partido en el diputado Santi Rodríguez. El portavoz popular ha interpretado que la resolución solo responde a la petición de una familia con tres hijos pero que en ningún caso se pronuncia sobre el tema de fondo y sobre cuál debe ser el modelo educativo. El PP apuesta por un “un bilingüismo integrador” con el inglés incorporado y se ha defendido de las acusaciones que reciben de que quieren dividir a Cataluña en dos comunidades en razón de la lengua:  “No queremos segregar a los niños por lenguas. Al contrario: queremos que en las aulas se pueda hablar en catalán y castellano”, ha afirmado.

Ciutadans también es contrario al modelo de inmersión y su portavoz Albert Rivera ha juzgado la resolución de “ambigua” ya ha vaticinado que el Supremo confirmará que tanto el castellano y el catalán deben ser vehiculares en la educación. “El actual sistema caduca y agoniza. Le quedan semanas, días o meses”, ha señalado Rivera partidario de un sistema educativo de “excelencia” que agregue el idioma extranjero. “No es un drama. Queremos para la escuela pública lo mismo que Montilla y Mas han querido para sus hijos”, ha apuntado en referencia a que ambos inscribieron a sus hijos en los colegios alemán y francés, respectivamente.