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Apuntes para una huelga

Las siete universidades públicas han perdido un 19% de presupuesto en tres años

Las facultades han prescindido de casi 600 profesores por los recortes

La manifestación estudiantil del pasado miércoles en Barcelona.
La manifestación estudiantil del pasado miércoles en Barcelona.

Los altercados de la huelga y las protestas estudiantiles del pasado miércoles enturbiaron una reivindicación de la comunidad universitaria por los recortes presupuestarios de la Generalitat, que han supuesto una reducción de 168 millones de euros (el 19%) en tres años, lo que ha obligado a las siete universidades públicas a emprender planes de viabilidad para cuadrar las cuentas y a prescindir de 594 profesores.

Las universidades se nutren principalmente de la aportación de la Generalitat. El resto proviene de las matrículas de los alumnos. Así se explica que los recortes del Gobierno catalán hayan obligado a los centros a apretarse el cinturón. El presupuesto destinado universidades creció durante los años de bonanza hasta alcanzar los 901 millones en 2009. El año siguiente, con el tripartito en el Gobierno, se produjo el primer recorte: la aportación fue de 874 millones. Pero a raíz del primer presupuesto del Ejecutivo de Artur Mas (CiU) la restricción fue mayor: 127 millones menos (16%). Este año la disminución ha sido del 1,9% (733 millones de presupuesto total).

Otros recortes han afectado directamente a la plantilla y a sus salarios; por ejemplo, la rebaja del 3% del sueldo del PAS (personal de administración y servicios). Vicenç Robles, secretario de la junta del PAS de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), explica que a esta reducción se añade la del 5% que el Estado aplica desde 2010, además de recortes en complementos que pueden alcanzar el 10% de la nómina.

Además, la Generalitat ha decidio aumentar la jornada de 35 a 37,5 horas al PAS. Los sindicatos CC OO y UGT dicen que así la Administración se ahorra contratar a 500 personas. Ferran Izquierdo, profesor de Políticas en la UAB y miembro del comité de empresa por CC OO, apunta que los docentes también han visto ampliado su horario y este curso deberán impartir 100 horas más de clase, en detrimento del tiempo que dedicaban a preparar la lección o investigar. “Nuestra nuestra carrera se mide por nuestras investigaciones”, lamenta.

Los profesores también denuncian la masificación en las aulas, debido a la reducción de grupos. Ángel Cebollada, que imparte Geografía en la UAB, explica que en un año, en primero, se ha pasado de cuatro grupos de 50 alumnos a uno de más de cien.

El recorte de profesores ha afectado a 594 personas, admite la Secretaría de Universidades. La inmensa mayoría (559) son asociados; el resto tenían contratos temporales o se han jubilado. La Plataforma Unitaria en Defensa de la Universidad Pública (PUDUP), promotora de la huelga del miércoles pasado, eleva la cifra de profesores no renovados a 700.

Las universidades son también víctimas de los recortes presupuestarios de la Generalitat y se han visto forzadas a reducir gastos. La más afectada es la Universidad de Barcelona (UB), la mayor de las siete, cuyo presupuesto se ha reducido 53 millones de euros. El plan de viabilidad de la UB 2011-2014 prevé una reducción del 20% del gasto de los departamentos y un 3% del capítulo de personal. No han despedido ni despedirán a nadie, asegura Gonzalo Bernardos, vicerrector de Economía. La clave son los ingresos extras: más alumnos de máster y líneas de merchandising. El déficit de la UB es de 25 millones.

Más complicado lo tiene la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) para poder enjugar 98 millones de déficit. Con 40 millones menos, su plan de viabilidad pasa por medidas como alquilar espacios o no reponer bajas, aunque no ha detallado las repercusiones en el personal.

La Universidad Pompeu Fabra (UPF), con 122 millones de euros, ocho menos que en 2011, ahorrará con medidas como el cierre del campus en vacaciones y fines de semana, y la no renovación del contrato a entre 300 y 400 profesores asociados. Además ha aumentado matrículas y triplicado el coste de los másteres para alumnos extracomunitarios. La Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona es una de las pocas que pueden sacar pecho por no arrastrar déficit y tener las cuentas saneadas.

La protesta de esta semana finalizó ayer por la tarde, cuando los estudiantes encerrados en el vestíbulo de la UB recogieron sus pertenencias y limpiaron y abandonaron el edificio, como se habían comprometido a hacer ante el rectorado, informa Natalia Bravo.