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Un centenar de funcionarios protestan ante Mas en Lloret

Los trabajadores públicos anuncian nuevas movilizaciones si el Gobierno catalán cumple los recortes. Un grupo de mossos saludan a Mas con una bandera española

Un grupo de mossos protestan contra los recortes salariales en el exterior de la Casa de Cultura de Lloret de Mar.
Un grupo de mossos protestan contra los recortes salariales en el exterior de la Casa de Cultura de Lloret de Mar. EFE

El malestar por los recortes aplicados por el Gobierno de la Generalitat ha vivido hoy un nuevo episodio en Lloret de Mar, donde más de un centenar de personas se han congregado para abuchear al presidente de la Generalitat Artur Mas en la inauguración de la Casa de la Cultura. En la protesta han participado tres sindicatos de los Mossos d´Esquadra, además de representantes de la plataforma Units pel Cap contra los recortes en sanidad y otros trabajadores públicos. Los policías autonómicos han ondeado una bandera de España como símbolo de desacuerdo con el gobierno.

Los mossos han decidido no continuar con el encierro que mantuvieron la noche del viernes al sábado en varias comisarías de Cataluña, aunque no abandonan sus reivindicaciones. "Estamos en pie de guerra", ha avisado Valentí Anadón, delegado del sindicato policial SAP-UGT. Los mossos han calificado de "medidas draconianas" los recortes salariales que les ha aplicado la Generalitat y han criticado la situación precaria en la que, según ellos, se encuentra el cuerpo. "La seguridad de Cataluña está en peligro", ha afirmado el delegado de SEM-CC OO, Antoni Castejón. Los agentes celebrarán asambleas en todas las comisarías la semana próxima para preparar la reunión que mantendrán con el Departamento de Interior el viernes. "No entendemos que se quiera cambiar las uniformes cuando no hay dinero para los chalecos antibalas", ha declarado David Miquel, del Sindicato de Policías de Cataluña (SPC).

Los manifestantes, rodeados de un fuerte dispositivo policial, han acusado al presidente de la Generalitat de "cobarde" y han coreado "¡Viva España!". Los mossos han amenazado con dejar de utilizar el catalán en sus comunicaciones internas y cumplir a rajatabla los protocolos, aunque ello dificulte el trabajo, como medidas de protesta. La polémica por la utilización del castellano llegó el sábado a la red social Twitter, donde la palabra Mossos entró en la lista de temas del momento.

Los agentes llevaban  pancartas con los lemas 'Prou retallades' y 'mossos en lluita'

Los gritos y abucheos de los manifestantes han sido ensordecedores cuando el presidente de la Generalitat, recibido por el alcalde convergente de Lloret, Romà Codina, ha entrado en el edificio. Mas no ha hecho referencia directa en su discurso a los recortes, aunque ha admitido que en la sociedad catalana hay "gente descontenta" y que el momento actual es "convulso". El presidente ha tenido unas palabras para las agencias de calificación de riesgo después de que Standard & Poor´s rebajara el viernes en dos escalones la deuda de España. "Las agencias han cometido errores muy grandes<", ha dicho Mas. "Hay que hacer más caso al trabajo bien hecho". En el contexto del pulso lingüístico lanzado por algunos policías autonómicos, Mas ha hecho una defensa del catalán, al que ha calificado de "ADN del país".

El conflicto entre Interior y los policías estalló ayer cuando una cincuentena de mossos irrumpieron ayer viernes en la recepción de la comisaría central del Eixample. Unos 30 de ellos han pernoctado en el vestíbulo, sin entorpecer la atención al público y la labor policial de sus compañeros. Los encierros de policías autonómicos, que según los sindicatos han sido "espontáneos", también se  produjeron en las comisarias de Lleida, Girona, Badalona, Vic, Pineda, Figueres, Manresa, Cornellà y Vielha, según el delegado del Sindicat de Mossos d'Esquadra (SEM-CCOO), Antoni Castejón.

Los policías protestan por los recortes salariales anunciados por el departamento de Interior y por la falta de recursos. Una de sus denuncias es que Interior quiera cambiarles sus uniformes pero no dotarlos con chalecos antibalas que deben pagar de sus bolsillos. Como medida de protesta, los policías autonómicos acordaron en asambleas cumplir estrictamente los protocolos policiales y dejar de utilizar el catalán en sus comunicaciones internas.

La medida ha provocado una fuerte reacción de rechazo de algunas instituciones, como Omnium Cultural, y partidos políticos. Varios sindicatos han asegurado que los agentes no dejarán de hablar en catalán. Valentí Anadón, del sindicato SAP-UGT, ha dicho que esa protesta no se cumplirá. "Nunca hemos pretendido situar la lengua catalana como objeto de confrontación ni utilizarla en ningún conflicto laboral dado su valor cultural, social y político", dice el sindicato en un comunicado. No obstante, Castejón ha asegurado que esta decisión de utilizar únicamente el castellano en sus comunicaciones ha surgido en el seno de la plantilla y se está llevando a cabo voluntariamente.

Interior ha anunciado un paquete de recortes entre los que figura no convocar nuevas promociones de acceso; rebajar complementos y suprimir los vales para comedor. Las medidas que han puesto en "pie de guerra" a los sindicatos. Castejón ha explicado que tienen previsto dedicar la semana próxima a realizar asambleas en todas las comisarias antes de reanudar las negociaciones el próximo viernes. "Será la reunión definitiva porque, o vienen dispuestos a negociar o se multiplicarán los actos de protesta", ha advertido Castejón.