La curiosa supresión de un artículo definido
Quienes hacen un uso profesional del castellano, sean catalanes o no, deberían aplicarse a ello con precisión


Una curiosa desviación gramatical se va extendiendo a gran velocidad por los medios informativos, la supresión de un artículo en las construcciones partitivas: “El 15% de españoles”, “la mayor parte de regiones”, “el resto de participantes”… Es más fácil oír y leer eso en ellos que la fórmula tradicional que sigue usando la inmensa mayoría de los hablantes.
Como señala la Nueva Gramática de las academias, el primer elemento (“una mayoría”, “el 15%”, “una parte”) se refiere a una porción de determinado dominio; y el segundo (“los españoles”, “los extremeños”, “las regiones”) designa esa colectividad entera. El artículo definido sirve precisamente para representar que hablamos de un todo: no es lo mismo “el seguro pagó gastos del siniestro” que “el seguro pagó los gastos del siniestro”. Tampoco es igual “encontré ese defecto en una docena de casas que vi este verano” (y esas son todas las que vi) que “encontré ese defecto en una docena de las casas que vi este verano” (lo encontré solamente en una parte). Por tanto, las obras académicas recomiendan las variantes que no omiten el artículo.
La ausencia de esa partícula sí tiene sentido cuando se usa un sustantivo que no representa totalidad: “En la elección votó un 80% de alumnos” (y un 20% de profesores, por ejemplo). Porque el artículo cambia el significado: “En la elección votó un 80% de los alumnos” (mientras que el otro 20% se quedó en casa estudiando).
Manuel Seco ya había recogido este fenómeno en su Diccionario de dudas (1896), y atribuía el origen a “un uso propio del castellano hablado por catalanes”. “El uso normal castellano”, concluía, “sería ‘la mayoría de los’, ‘el resto de los’…”. Esa idea de Seco coincide con mi más modesta observación. Pero lo curioso es que tales omisiones no son obligadas en catalán, según se lee en la Gramàtica del Institut d’Estudis Catalans (1995 y 2007): “Con estos cuantificadores, el sintagma que designa la totalidad puede no llevar artículo definido, sin que el significado de la construcción se vea afectado: la mayoría de capítulos del libro [= la mayoría de los capítulos del libro]”.
Un trabajo del profesor Carles Riera i Fonts (Aspectes sintàctics i estilístics de la llengua catalana, 2019) muestra que los diccionarios de catalán usan sobre todo la opción “la mayoría de los” cuando incluyen un ejemplo. Así, en el Diccionari de la llengua catalana (2007) hallamos “van aprovar la majoria de les propostes”, “la major part dels vots emesos”, “la majoria dels segments del tronc”… Y de ese modo también lo escribía habitualmente Pompeu Fabra.
Por tanto, la presencia del artículo es normal en catalán, como me ratifican algunos hablantes nativos.
Ahora bien, en las entradas con términos científicos —sigo con Riera— sí se aprecia la supresión (“la majoria de ratapinyades” [murciélagos]; “la majoria de primats”)… Eso tal vez se deba a que en estas definiciones científicas ha influido un texto previo en inglés, idioma en el que también es posible la omisión cuando el sustantivo refiere una totalidad absoluta (por ejemplo, most trees se traduciría palabra por palabra como “la mayoría de árboles”, pero en la práctica equivale a “la mayoría de todos los árboles”). ¿Estará una vez más el inglés detrás de todo?
Quienes hacen un uso profesional del castellano, tengan o no el catalán como lengua materna, deberían aplicarse a ello con rigor y precisión, del mismo modo que también se le exigirá una sintaxis catalana correcta a quien hable castellano como lengua familiar y trabaje en un medio en catalán. Sin embargo, más bien parece que a la mayoría de periodistas todo esto les importa poco.
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