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El CNIO justifica el despido de uno de sus mejores científicos

Otros dos prestigiosos investigadores preparan su salida del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas

Manuel Hidalgo, CNIO
Manuel Hidalgo, en un imagen de archivo.

Tras el despido hace una semana de Manuel Hidalgo, que tenía una ayuda europea de 2,5 millones de euros cuyo futuro ahora es incierto, los responsables del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) convocaron ayer a la prensa de urgencia para dar explicaciones sobre lo sucedido.

La actitud de Manuel Hidalgo “ha sido la de no querer llegar a un acuerdo”, aseguraron fuentes del centro en esa reunión. En tres ocasiones, a preguntas de los periodistas, las mismas fuentes negaron categóricamente que el científico hubiese propuesto renunciar a su cargo como jefe del Programa Clínico para así compatibilizar sus investigaciones sobre cáncer de páncreas en el CNIO con su nuevo puesto en un hospital vinculado a la Universidad de Harvard. “No hay ningún papel en el que él diga que quiere dejar su puesto como jefe de Programa”, han asegurado esas fuentes.

Pero en una carta de nueve páginas fechada el 19 de octubre a la que ha tenido acceso Materia, Hidalgo escribía: “Les conmino nuevamente a considerar una reducción de jornada a 15 horas semanales dejando la dirección del Programa para ser sustituido por un investigador con dedicación completa”. Hidalgo envió esa carta ese mismo día por correo electrónico a la directora del CNIO, María Blasco, el gerente, Juan Arroyo, y José Lorenzo Pérez, responsable de personal, lo que demuestra que sí comunicó la posibilidad de renunciar al cargo y pone en entredicho que no quisiese negociar.

El CNIO ha reconocido haber recibido esa carta, pero ha argumentado que a lo que se refería era a una “renuncia formal de su cargo como jefe de programa”.

El resto de los jefes de programa del CNIO son unánimes en decir que el puesto de Hidalgo como jefe de grupo es incompatible con el puesto en Boston. Pero “sí sería aceptable” que continuase a la cabeza de la unidad de cáncer digestivo

El centro mantuvo ayer que el despido de Hidalgo “no era negociable”, después de que, el 4 de abril, la Oficina de Conflictos de Intereses del Ministerio de Hacienda denegase la compatibilidad del puesto de Hidalgo con la plaza de EE UU. Según el CNIO, el puesto en Harvard era para una dedicación del 100% de su tiempo (40 horas semanales), con lo que no podía realizar además un 50% en el CNIO.

A esto se suma que la presencia de Hidalgo en el centro oncológico, en Madrid, ha sido prácticamente nula en los últimos meses: 7 horas en agosto, 10 en septiembre, 21 en octubre y 13 en noviembre, según el centro. El CNIO asegura que desde abril Hidalgo no resolvió la incompatibilidad y además “dejó de venir”, desatendiendo sus obligaciones, con lo que entienden que el despido es procedente. “Hemos hecho todo lo posible para que continuase, pero no ha sido posible”, aseguran.

Hidalgo ha dicho a este diario que recurrirá su despido e interpondrá una querella contra Blasco. Asegura que además de poner su cargo sobre la mesa, propuso, y así consta en la carta enviada a Blasco, la posibilidad de mantener la unidad de Cáncer Digestivo como “unidad asociada”. “Esto permitiría mantener esa investigación en el CNIO aunque yo no tuviera ninguna relación contractual en el centro”.

El resto de los jefes de programa del CNIO también son unánimes en decir que el puesto de Hidalgo como jefe de grupo, supervisando a 90 personas, es incompatible con el puesto en Boston. Pero “sí sería aceptable” que continuase a la cabeza de la unidad de cáncer digestivo, acordaron, tal y como indican las actas del comité de jefes de grupo del 25 de mayo, que el CNIO facilitó a este periódico. Hidalgo fue despedido de todos sus cargos el 5 de diciembre. Los jefes del CNIO también alertaban: “Para mantener su ayuda del ERC [Hidalgo] debe justificar que tiene una dedicación del 50% en Europa, y no está claro si la ayuda del ERC es compatible con una dedicación del 100% en EE UU”.

Cierra la unidad de cáncer de páncreas

La unidad de Cáncer Digestivo que capitaneaba Hidalgo tiene adscritas 14 personas dedicadas a buscar nuevos tratamientos contra el cáncer de páncreas. El equipo estaba especializado en buscar tratamientos personalizados para cada paciente probando los fármacos en ratones avatar a los que se injertan los tumores de los enfermos. Hasta el momento habían desarrollado avatares para 200 tumores diferentes. En 2015 Hidalgo recibió un proyecto de 2,5 millones de euros del Consejo Europeo de Investigación para continuar este trabajo. Tras su despido, debe transferir ese proyecto a otra institución europea, posiblemente el Hospital de Fuenlabrada, aunque está por ver si el ERC lo acepta, dada la posición del investigador en EE UU.

Tras el despido de Hidalgo, su unidad desaparecerá. Según el CNIO, seis personas adscritas al proyecto del ERC seguirán trabajando hasta que se consume la transferencia a otro centro. Otros seis, adscritos a un proyecto con la farmacéutica Pfizer, se “irían a EE UU”. Las otras dos personas son contratados del CNIO.

El centro también está analizando a quién corresponde “la propiedad intelectual” sobre los ratones avatar, que pueden resultar valiosos en futuras investigaciones. “En algunos casos tendremos la propiedad compartida con el doctor Hidalgo, en cualquier caso intentaremos retener en el centro la capacidad de crear estos avatares”, aseguran. Ya se ha puesto en marcha la búsqueda y selección de un sustituto para Hidalgo, en la que participará un comité de científicos tanto españoles como extranjeros.

El CNIO también afronta la marcha de otros dos investigadores de alto nivel. Manuel Serrano, jefe del Grupo de Supresión Tumoral, se va al Instituto de Investigación Biomédica (IRB), de Barcelona. Alfonso Valencia, jefe del Programa de Biología Estructural y Biocomputación, está en negociaciones para trasladarse al Centro de Supercomputación de Barcelona (BSC). En el encuentro de ayer, el CNIO ha reconocido la salida de Serrano, que espera que siga manteniendo algún vínculo con el centro, y ha asegurado que Valencia no les ha comunicado aún su intención de marcharse. Los dos investigadores no han querido comentar su posible marcha a Materia.

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