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San Valentín: más que ramos, frenesí

Hoy se celebra San Valentín y la diseñadora Elisabeth Blumen combina pétalos y hojas para recrear romances inolvidables

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RAMOS PARA PAREJAS MÍTICAS. 

Rhett, si tú te vas, ¿adónde iré yo?”, pregunta Escarlata O’Hara a su marido antes de que la abandone en la última escena de Lo que el viento se llevó. “Francamente, querida, eso no me importa”, le responde Rhett Butler, personaje interpretado por Clark Gable. La relación de Rhett y Escarlata, encarnada en esta oscarizada cinta por la intérprete Vivien Leigh, estuvo repleta de salidas de tono, desprecios y algún que otro beso. Su turbulenta historia y la de otros amores imposibles de leyenda han servido de inspiración a la diseñadora floral Elisabeth Blumen para crear los ramos que, según la artista, se hubieran regalado estas parejas un día como hoy. San Valentín es una fecha odiada por algunos y venerada por otros. En España son muchos los que visitan la floristería del barrio o rastrean por Internet para obsequiar a su pareja. El 14 de febrero es, junto con la festividad de Todos los Santos, el día en que más flores se venden: un 9% de la facturación anual, según Alejandro Liso, presidente de la patronal de floristerías. Las rosas rojas son las más demandadas, seguidas de las orquídeas.

Los españoles empezaron a rendir tributo al santo del amor a finales de los cuarenta, cuando Pepín Fernández, dueño de los grandes almacenes Galerías Preciados, lanzó una campaña de venta para el día de los enamorados, una fiesta que ya estaba muy arraigada en la cultura anglosajona. Luego llegaría la exitosa cinta El día de los enamorados, protagonizada por Concha Velasco y Tony Leblanc. En 1967 los Beatles hicieron su propia ofrenda al beato con el tema When I’m Sixty Four (cuando tenga 64 años), en el que cantaban: “Will you still be sending me a valentine” (me seguirás enviando una tarjeta por San Valentín). Y así hasta hoy, en el que más de uno acabará sucumbiendo al romanticismo del sacerdote romano.

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