Medio ambiente

Las 500 empresas y gobiernos que podrían salvar los bosques del planeta

La lista Forest 500 califica a las instituciones que intervienen en la deforestación

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La quema de árboles para dejar paso al cultivo de la palma está acabando con las selvas tropicales de Indonesia

La tala de árboles para exportar su madera o abrir claros para plantar soja o que paste el ganado ha acabado con el 50% de las selvas tropicales del planeta. De lo que queda, otro 60% está muy degradado. Con el objetivo de que la deforestación se detenga antes de que sea demasiado tarde, aparece la Forest 500, una lista de las empresas y gobiernos que tienen algo que ver con este enorme negocio. El Gobierno y dos empresas españolas aparecen en ella con un aprobado.

Con miles de datos de estadísticas oficiales, estudios científicos e investigación propia, el Programa Global de la Cubierta Forestal (GCP, por sus siglas en inglés) ha identificado a los 500 grandes agentes que intervienen en el negocio de la deforestación. No se trata tanto de señalar a los culpables sino de elaborar una lista con los agentes que, directa o indirectamente, podrían ayudar a acabar con la tala de árboles de las selvas tropicales si tomaran una serie de medidas.

La Forest 500 incluye a 50 países tanto exportadores como importadores de maderas, pasta de papel y productos agrarios relacionados con la tala, como la soja, el aceite de palma y la carne procedente de tierras arrancadas al bosque. En la lista también aparecen 250 empresas, desde productoras de las materias primas, hasta las cadenas de comercio minorista, pasando por procesadoras y comercializadoras. Forest 500 analiza además, el papel de otros agentes como los fondos de inversión, los bancos y las organizaciones internacionales en la deforestación.

Los países peor puntuados son Rusia, India y China y los mejor parados, Países Bajos y Alemania

"Estas instituciones no son necesariamente responsables por la deforestación directamente pero tienen el riesgo más alto de estar vinculados a la deforestación tropical a través de su participación en la producción mundial de productos básicos y el comercio, o a través de sus operaciones en las cadenas de suministro de productos básicos", dice el director del programa Factores de deforestación del GCP, Mario Rautner. El dinero que se mueve en este gran mercado ronda los 100.000 millones de dólares y sus materias primas se encuentran en más del 50 % de los productos envasados en los supermercados, según los autores del informe.

La Forest 500 evalúa cómo cada uno de estos agentes está abordando su papel en la deforestación. Aunque los criterios varían según se trate de empresas, países exportadores o importadores o de los distintos agentes inversores, con ellos han podido examinar cada uno de las 500 instituciones y puntuarlas del 1 al 5. Es toda una geopolítica de la deforestación.

Solo siete de las organizaciones de la Forest 500 consiguen el cinco. De las 250 empresas examinadas, las que mejor puntúan son las corporaciones alimentarias Nestlé, Groupe Danone, la japonesa Kao Corp, Procter & Gamble, de EE UU, y las británicas Reckitt Benckiser Group y Unilever. En este apartado solo aparece una empresa española, Inditex, con una calificación de tres.

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España es el tercer exportador mundial de la soja que se cultiva en lo que no hace mucho era selva amazónica.

"Inditex ha sido incluida como uno de los mayores distribuidores de moda del mundo y está entre las 10 mayores empresas de calzado en los mercados de Europa Occidental", recuerda Rautner. Esto significa que usa pieles para hacer los zapatos, los bolsos o los abrigos. "Por lo tanto, debería tener políticas para asegurarse de que no proceden de ganado criado en la zona amazónica. No hemos encontrado que la compañía esté aplicando estas políticas", añade el investigador. Sin embargo, su puntuación se recupera por sus prácticas con el papel. Inditex no hace sus bolsas de pasta de papel procedente de selvas tropicales.

En cuanto a los países, son precisamente algunos de los mayores exportadores los que mejor puntúan. Los que aparecen en la lista albergan el 90% de los bosques tropicales. De entre ellos, las naciones latinoamericanas (Brasil, Colombia y Perú) están haciendo grandes esfuerzos para conseguir el objetivo de la deforestación cero en 2030, tal y como recoge la Declaración de Nueva York sobre los Bosques, firmada en septiembre pasado. Los que peor lo están haciendo son Madagascar, que está perdiendo toda su cubierta forestal a un ritmo acelerado, Nigeria e Indonesia.

Del lado de la demanda, los gobiernos con políticas más avanzadas para frenar la deforestación son Alemania y los Países Bajos. En mitad de la tabla se encuentra el Gobierno español. Aunque España no es un gran importador de maderas o pasta de papel de los trópicos, es el tercer importador de la soja que se cultiva en tierras amazónicas arrancadas a la selva. Además, es el cuarto mayor importador de aceite de palma de Europa. El cultivo de la palma ha sido relacionado con la intensa deforestación de Indonesia.

Solo siete empresas obtienen la mayor puntuación, el banco HSBC entre ellas

Sin embargo, los países que más daño están haciendo a las selvas tropicales son Rusia, China y la India. No se trata solo de que no tengan políticas para fiscalizar de dónde proceden las materias primas que necesita su economía, además sus economías son grandes depredadores. China sola, por ejemplo, importa el 22% de todas las materias primas de riesgo forestales. India, por su parte, es el mayor importador de soja y aceite de palma.

Más difícil de valorar es el papel de otros agentes que ni son gobiernos ni participan de alguna manera en la cadena de suministro. Es el caso de los fondos de inversión o los grandes bancos. Sin embargo, Forest 500 también se encarga de ellos. Como explica Rautner: "Varias instituciones financieras han sido incluidas por sus participaciones en las empresas que aparecen en Forest 500. Aunque no están necesariamente involucradas en la financiación de la deforestación, se exponen al problema a través de sus actividades de inversión". Si usaran estas acciones para exigir a las empresas que cumplan criterios de sostenibilidad, su influencia podría ser enorme.

En el caso de los bancos, el HSBC, zarandeado ahora por la actualidad de la lista Falciani, aparece como la mejor puntuada. El único banco español que sale en Forest 500 es el Santander, que consigue un aceptable tres sobre cinco. "El Santander ha incorporado las consideraciones ambientales en el proceso de toma de decisiones, sin embargo, no tiene políticas específicas relacionadas con las operaciones que involucran productos específicos vinculados a la deforestación. Además, no está claro si las políticas de sostenibilidad del Santander son recomendaciones o son obligatorias, por lo que el rigor de las políticas es cuestionable", sostiene Rautner.

La lista Forest 500 señala a los grandes actores que, con sus decisiones, pueden acabar con lo que queda de las selvas tropicales o salvarlas. Pero el objetivo de la deforestación cero debería ser cosa de todos. Como recuerda Rautner: "En realidad, todos formamos parte de una economía mundial deforestadora. La deforestación se encuentra en nuestro chocolate y nuestra pasta de dientes, nuestra comida para animales y nuestros libros de texto, nuestros edificios y nuestro mobiliario, nuestras inversiones y nuestras pensiones".

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