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viernes, 29 de mayo de 2009
Escándalo en la Iglesia

Cañizares, 'ministro' del Papa, ve peor abortar que abusar de niños

El ex primado de España dice que la reforma de la ley del aborto es parte delproyecto de Zapatero "para hacer una sociedad y una cultura totalmente nuevas"

Poco ha durado la luna de miel entre el cardenal Antonio Cañizares y el presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Despedido en enero pasado con honores por el Gobierno cuando el ex primado de España fue llamado a Roma por Benedicto XVI para ocupar un ministerio en la Curia (gobierno) del Vaticano, el cardenal cargó ayer contra el presidente español a causa de la reforma de la ley del aborto. Según Cañizares, el Ejecutivo socialista no busca despistar de la crisis económica con la nueva ley, sino "hacer una sociedad y una cultura totalmente nuevas". También dijo, comentando los abusos sexuales y sevicias a menores cometidos en escuelas católicas irlandesas entre 1950 y 1980, que "no es comparable lo que haya podido pasar en unos cuantos colegios, con los millones de vidas destruidas por el aborto".

Para Jiménez es "irresponsable" ligar interrupción del embarazo y agresión

Una revista de Rouco ridiculiza el carácter delictivo de las violaciones

Sorprendido por la grave comparación argüida por el prelado -la pederastia y los abusos sexuales son delitos muy graves; el aborto voluntario está despenalizado ahora en tres supuestos concretos-, el Gobierno reaccionó con severidad. Fue la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, la encargada de replicar al ministro vaticano. "Es muy grave e irresponsable relacionar los abusos sexuales a menores con el aborto. Estamos hablando de asuntos completamente diferentes. Los abusos sexuales normalmente se cometen en menores, contra su voluntad, y afectan de una manera terrible a su vida", dijo la ministra.

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero quiso reforzar en enero sus relaciones con el Vaticano ante eventuales conflictos con la jerarquía del catolicismo español por la reforma de la ley del aborto. Ese fue el objetivo de la insólita reunión que tuvo en la Moncloa con el cardenal Cañizares nada más ser elegido éste por el Papa para el gobierno vaticano. Efectivamente, la Conferencia Episcopal, liderada por el cardenal Antonio María Rouco, elevó el tono de sus críticas y lanzó, incluso, una campaña publicitaria acusando al Ejecutivo socialista de proteger más al lince ibérico que los derechos de los niños. Cañizares avanza ahora en esas críticas con la idea de que, tras la reforma, se esconde una intención mucho más amplia y perniciosa para los intereses del catolicismo.

El Gobierno, según el alto cargo vaticano, busca, además, un "cambio social y cultural muy grande, y hacer una sociedad y una cultura totalmente nuevas. Busca como punto de referencia fomentar el aborto porque hay el desconocimiento de la verdad del hombre, el desconocimiento de la dignidad de la persona y el desconocimiento de los derechos humanos. Estos son los principios en los cuales se asienta la sociedad cristiano-romana. Podemos dejar estos principios, pero después habremos dejado de ser lo que somos", sentenció.

El flamante prefecto de la Congregación por el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos (así es como se llama el ministerio que le ha adjudicado el Papa), hizo esas declaraciones en la televisión autonómica catalana (TV3), recogidas más tarde en un comunicado del servicio de información de la Conferencia Episcopal Española.

Sobre el descomunal escándalo causado por los abusos a menores cometidos en escuelas católicas irlandesas, Cañizares dijo: "Esas conductas son totalmente condenables y tenemos que pedir perdón. No obstante, no es comparable lo que haya podido pasar en unos cuantos colegios, con los millones de vidas destruidas por el aborto". El cardenal cifró en más de 40 millones "las vidas humanas destruidas legalmente" por las leyes que han despenalizado el aborto.

La revista Alfa y Omega, editada por el Arzobispado de Madrid y distribuida los jueves con la edición madrileña del diario Abc, abunda esta semana en esa comparación entre abusos sexuales y aborto voluntario, con la firma de su redactor jefe, Ricardo Benjumea. Dice: "Cuando se banaliza el sexo, se disocia de la procreación y se desvincula del matrimonio, deja de tener sentido la consideración de la violación como delito penal. Ése es el ambiente cultural en el que vivimos, y, sin embargo, la inmensa mayoría de los españoles consideraría una aberración que se sacara la violación del Código Penal, aunque, a sólo cien metros, uno tuviera una farmacia donde comprar, sin receta, la pastilla que convierte las relaciones sexuales en simples actos para el gozo y el disfrute".

Secretismo de los obispos españoles

No hay en España un escándalo de las colosales proporciones de la Iglesia católica en Irlanda -un millar de casos de violaciones, abusos sexuales y sevicias a niños y niñas- , pero abundan las denuncias pese a la política de secretismo de la jerarquía. Varios sacerdotes han sido condenados.

José Domingo Rey Godoy, ex párroco de Peñarroya (Córdoba), fue castigado en 2004 con 11 años por abusar de seis niñas. Su obispo lo mantuvo en el cargo hasta que ingresó en prisión. Edelmiro Rial, de la diócesis de Tui-Vigo, fue condenado por la Audiencia de Pontevedra a 15 años por abusar de seis monaguillos. El Supremo elevó la condena a 21 años. A Luis José Beltrán Calvo, ex párroco de Alcalá La Real (Jaén), le cayeron ocho años por agredir sexualmente a un monaguillo. Rafael Sanz Nieto fue condenado a dos años de cárcel por lo mismo. El fallo afectó a la archidiócesis liderada por Rouco, obligado a pagar una indemnización de 30.000 euros por responsabilidad civil.

Los abusos continuados a alumnos del seminario de Ontaneda (Cantabria), de los Legionarios de Cristo, nunca fueron investigados. El fundador, el pederasta Marcial Maciel, protegido por Juan Pablo II, fue expulsado de Roma en 2005. Murió sin más castigo hace un año.

Los abusos del clero católico

- Durante su viaje a Australia en julio de 2008, el papa Benedicto XVI pidió por primera vez disculpas por abusos sexuales del clero. En ese momento, 107 miembros de la iglesia australiana estaban condenados por agresión sexual. Pero los casos son muchos más y están repartidos por todo el mundo:

- Francia. Marzo de 2000. Condenado a 10 años de prisión Jean-Lucien Maurel, director de una escuela en el departamento Aveyron, al sur del país, entre 1994 y 1996 por violar a tres niños.

- Gran Bretaña. Julio de 2000. El líder de la Iglesia católica en Inglaterra y Gales, el arzobispo Cormac Murphy-O'Connor, reconoce su error por autorizar que el pedófilo Michael Hill trabajara como obispo. En 1997 fue encarcelado por abusar de nueve niños durante 20 años.

- Estados Unidos. Febrero de 2004. Polémica tras conocerse el informe sobre abusos a niños realizado por una comisión independiente por encargo de la Conferencia de Obispos Católicos. Recoge las denuncias de 10.667 personas. Tres años más tarde, la Archidiócesis de Los Ángeles acuerda pagar 660 millones de dólares (474 millones de euros) a 500 víctimas de la pederastia desde 1940. Lo mismo hizo la de Chicago en agosto de 2008: anunció 12,7 millones de dólares (9,1 millones de euros) para compensar 16 abusos en los que estaban implicados 10 ex obispos y un director de colegio.

- Irlanda. Mayo de 2009. Un informe detalla décadas de abusos a menores en los orfanatos, reformatorios y escuelas propiedad o dirigidos por miembros de la Iglesia católica. El documento oculta los nombres de los abusadores.

El cardenal Antonio Cañizares durante su entrevista con José Luis Rodríguez Zapatero. / ÁLVARO GARCÍA

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