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Sale a subasta una colección del cómic español de aventuras

Una exhaustiva colección de cómic español de aventuras publicado entre 1938 y 1970 sale a la venta el próximo 5 de mayo en la casa de subastas Soler y Llach, de Barcelona. El catálogo -se puede consultar en la página web www.soleryllach.com- incluye una gran cantidad de colecciones completas -originales a tinta y cuadernillos- de historietas como El Coyote, El guerrero del antifaz, El Capitán Trueno, Roberto Alcázar y Pedrín, Hazañas bélicas y El Jabato.

Éstos son los títulos más populares, firmados por autores como los hermanos Luis y Manuel Gago, Eduardo Vañó, Francisco Darnís, Boixcar, Ambrós y Víctor Mora, pero la subasta -con unos 400 lotes- incluye muchas otras series publicadas en su día por editoriales de Valencia, Madrid y Barcelona como Bruguera, Maga, Toray, Grafidea, Hispano Americana, Baguñá, Garga, Marco, Ferma, Ricart y Buigas.

Los precios de salida oscilan entre los 60 euros de algunos cuadernillos sueltos y los 63.000 que cuestan las 1.759 planchas de la colección casi completa (falta un cuaderno) de los originales realizados a plumilla con tinta china de la serie de aventuras circenses Tony y Anita, de Miguel Quesada y Manuel Gago, publicada por Maga en 1951, un lote que incluye las portadas coloreadas y las 81 portadas de la segunda edición de 1960.

El contenido de la subasta procede de una sola colección barcelonesa. Ricard Mas, historiador del arte y asesor de Soler y Llach, considera que la colección está compuesta por "todo el cómic de aventuras del periodo", un conjunto que cubre todas las tipologías posibles, las aventuras del Oeste, las situadas en una difusa Edad Media, las que transcurren en territorios exóticos, las historias de espías o situadas en la II Guerra Mundial, y la ciencia-ficción. Son centenares de series, lo que, a falta de la otra vertiente del cómic de la época, el del humor, convierte el catálogo de la subasta en un buen testimonio de "la forma mayoritaria de entretenimiento" en las décadas centrales del siglo XX en España. Mas considera que la subasta de una colección de este tipo es una señal de normalidad del mercado.

Hay series muy apreciadas por los coleccionistas -El Capitán Coraje, de García Iranzo (1946), o Chispita, de Ambrós (años cincuenta)- y un puñado de rarezas y joyas, entre las que se encuentran Armando el intrépido (1941) o El caballero fantasma, de Sangar (1947).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de mayo de 2005