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Lucía Etxebarría gana el Planeta con una carta de una madre a su hija

Ferran Torrent fue finalista con 'La vida en el abismo', su primera obra en castellano

Primero fue el Nadal, luego el Primavera y ayer el Premio Planeta. Todo dentro del mismo grupo editorial y en sólo seis años. Lucía Etxebarría se proclamó anoche ganadora del premio mejor dotado de las letras en español -601.000 euros- con un texto presentado con el título Un milagro en equilibrio y el seudónimo de Izar Benayas. La sorpresa de la velada del Planeta la protagonizó el autor valenciano Ferran Torrent, que hasta ahora había escrito en catalán. Torrent quedófinalista -150.250 euros- con La vida en el abismo, que presentó con el seudónimo de Peter Pan.

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"Agradezco al jurado su decisión porque en un mundo donde se acaba de producir una guerra por el interés de una oligarquía se ha premiado una novela que aboga por la no violencia y por llamar a las cosas por su nombre", aseguró Lucía Etxebarría (Valencia, 1966), nerviosísima -"no lo estaba tanto desde que hice la primera comunión", confesó-, después de recibir el galardón acompañada en el escenario del Palacio de Congresos de Barcelona por el editor José Manuel Lara Bosch, el presidente catalán Pasquall Maragall y la ministra de Cultura, Carmen Calvo.

La novela, presentada con el título Un milagro en equilibrio, tiene forma de diario, el que escribe una madre joven con la esperanza de que su hija recién nacida lo lea como una carta cuando sea mayor y, así, pueda conocerla mejor. La misma Etxebarría fue madre hace un año y a su vez dedicó el premio a su progenitora. La autora citó ayer a la canadiense Margaret Atwood para describir el cambio de percepción que se tiene sobre la maternidad una vez se ha tenido esa experiencia.

Etxebarría, que acudió a la fiesta desde el principio, algo que no es muy habitual en los que van a recibir el premio, sufrió una cena atropellada. "No le deseo a nadie una igual", dijo después de haber sido perseguida constantemente por los fotógrafos ya que era la favorita en las quinielas de la noche.

Moral sexual y mujeres

En 2003, Lucía Etxebarría publicó su último libro, Una historia de amor como otra cualquiera (Espasa), un conjunto de 15 relatos que compendian los intereses que la autora ha manifestado en sus libros desde 1996, con una serie de variaciones acerca de la moral sexual convencional y una aproximación constante a diversos tipos de mujeres urbanas.

La galardonada con el Planeta es su quinta novela. Con la primera, Amor, curiosidad, prozac y dudas (Plaza y Janés, 1996), empezó ya su buena relación con las listas de ventas. La iniciación y la ambigüedad sexual centraron la obra con que ganó el Nadal en 1998 (de la editorial Destino), Beatriz y los cuerpos celestes. Con De todo lo visible y lo invisible (Espasa, 2001) intentó exorcizar su incomodidad con su experiencia con la fama; una condición que entonces dijo haber buscado desde pequeña y que llegó a "odiar".

Se ha dedicado también al guión cinematográfico -Sobreviviré y I love you, de Alfonso Albacete y David Menkes; La mujer de mi vida, de Antonio del Real, y la ya citada Amor, curiosidad, prozac y dudas, de Santesmases- y a la no ficción con una biografía de Courtney Love, un ensayo, La Eva futura / La letra futura (Destino, 2000) y En brazos de la mujer fetiche (con Sonia Núñez Puente, Destino, 2002), un comentario sobre el fetichismo de autores de la literatura española como Pérez Galdós, Ramón Gómez de la Serna y Valle-Inclán. También ha escrito poesía, género dentro del que ha publicado un libro, Estación de infierno (Lumen, 2001), por la que fue acusada por una revista de plagiar a Antonio Colinas. Consciente de la existencia de una extraña barrera que parece frustrar el salto de los autores en catalán cuando sus libros aparecen en castellano, el valenciano Ferran Torrent (Sedaví, l'Horta, 1951) ha cogido el toro por los cuernos. Torrent, que hasta ahora ha escrito toda su obra en catalán, se ha lanzado al Planeta y ha sido finalista con La vida en el abismo, presentada con el título Fuga sin fin.

"Es una novela muy personal", contó ayer Torrent antes de recoger el galardón. "Está escrita en primera persona y yo soy coprotagonista. Es una novela que arranca de un hecho real sucedido en 1972 en Valencia durante una partida de naipes. Perdí mucho dinero y tuve que devolvérselo poco a poco a una persona que me introdujo en el ambiente de la noche en la ciudad. No es una novela sobre el juego, sino sobre la fascinación que siempre me han producido las personas que viven en el filo, en el abismo".

Para terminar el libro, Torrent ha dejado aparcada una trilogía sobre la Valencia contemporánea de la que ya han aparecido dos entregas, Sociedad limitada (Destino en castellano y Columna y Bromera en catalán) y Especies protegidas (Planeta / Columna y Bromera). Creador de una serie de novelas protagonizadas por un detective, Butxana, a Torrent siempre le han atraído los bajos fondos. En las dos novelas de la trilogía ha empleado también altas dosis de intriga y mala leche para dar forma a un retablo político, económico y social que ha incomodado a más de uno, entre ellos a Eduardo Zaplana, el ex ministro y ex presidente valenciano, que estuvo presente en la cena de entrega del premio.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de octubre de 2004